Por Eduardo H.G. / @altermundos

El rap es un género musical que ha cerrado la brecha cultural. Su poder hizo que blancos, latinos, negros, asiáticos y otros grupos se juntarán más allá de los estereotipos. El rap y la cultura hip hop han creado puestos de trabajo y han dado a los jóvenes una manera de entender su propio mundo, vivan en los suburbios, en la ciudad o donde sea. Así lo concibe DJ Kool Herc en la introducción de Can’t Stop Won’t Stop: A History of the Hip-Hop Generation, libro del periodista especializado Jeff Chang, publicado en 2005.

Esas palabras, de uno de los DJs padres fundadores del hip hop en el Bronx neoyorquino de mediados de los setenta, son —quizá— una de las mejores definiciones del espíritu de esta cultura (y del rap en particular): Intercambio entre grupos, una potente industria y un instrumento de expresión y entendimiento con el mundo. Tres aspectos que no podemos perder de vista si pensamos en el desarrollo del hip hop y en sus principales pilares.

Desde su nacimiento y hasta los primeros años de 1980 (en lo que podríamos denominar la old school), el rap se gestó en los barrios bajos de Nueva York para después alcanzar un reconocimiento masivo en los 80 con la diversificación de estilos, producciones y talentos durante la denominada golden age, que se extiende hasta principios de los 90. Y uno de los grupos clave en esta etapa fue De La Soul. Un entidad sui géneris que llegó a refrescar los cerebros del escucha promedio de rap, cuando el subgénero que volaba cabezas era el gansta, con homies como los de Boogie Down Productions y N.W.A (Niggaz Wit Attitudes) repartiendo el queso.

Integrado por Posdonous (Kelvin Mercer), Dave (David Jude) y Maseo (Vincent Mason), el grupo se formó en 1987 en Long Island, cuando los tres morros cursaban la prepa. Dos años más tarde, y luego de conocer al DJ y productor Prince Paul —con quien sostendrían una creativa mancuerna durante tres primeros discos—, De La Soul firmaría con el sello Tommy Boys Records (fundado por Tom Silverman ocho años atrás, y casa de figuras como Afrika Bambaataa) para editar su primera producción: 3 Feet High and Rising, un elepé clásico en todos los sentidos. Re-volucionario.

Con esa placa de 24 piezas (skits incluidos) De La Soul plantó una semilla que impactaría hondo en las generaciones ulteriores. Buena vibra, mensajes positivos y un sonido ecléctico sería su sello, el cual llevarían como abanderados del colectivo Native Tongues, alianza creativa que sostendrían, principalmente, con A Tribe Called Quest y The Jungle Brothers. La triada de lo alterno que rescataba el mensaje del rap, y lo ponía sobre una base de jazz. Ora abstracto, ora risotada, con humor, ora experimentos sonoros, ora rima pura y dura (como dice Frank T).

El disco define el sonido fresco y propositivo del trío. Letras sobre la amistad, el amor y otros tópicos, y samples de, entre otros, Led Zeppelin, James Brown, Public Enemy, Funkadelic, Parliament y Kraftwerk amasan un compilado de tracks que te meten en un mood de alegría relajada, funky-jazzerona.

A principios de los 90 el rap mantenía su estratificación de públicos, y aunque el gangsta se embolsaba la mayoría de las ventas, el producto que De La Soul confeccionó también era redituable. 3 Feet High and Rising obtuvo disco platino (más de un millón de copias vendidas). La experiencia no se repetiría a ese nivel, no obstante, alcanzarían el disco de oro.

A 3 Feet High and Rising y su colorida portada le siguieron —con Prince Paul— De La Soul Is Dead, placa más oscura que su predecesora, y con la cual el grupo parodiaba el concepto de “paz y amor” con el que se les relacionaba (la portada muestra una maceta con flores volteada y rota), y Buhloone Mindstate, que contó con la participación de Maceo Parker, saxofonista que tocaba en el grupo de James Brown, y otros veteranos del jazz. Buhloone Mindstate significó la maduración del sonido logrado por Paul y los tres de Long Island.

Luego vendrían Clearlake Audiotorium (EP) y Stakes Is High en 1994 y 1996, respectivamente, y el Art Official Intelligence: Mosaic Thump, con el que cerrarían el milenio. Durante la primera década de los dos miles el trío se mantendría activo con más producciones, trabajando pausado y soltando sorpresas acordes a su espíritu: el 14 de febrero de 2014, por ejemplo, cuando se cumplían 25 años de la salida del 3 Feet High and Rising, obsequiaron toda su discografía a través de su sitio web. De manera ingeniosa e innovadora pusieron a la disposición del público una liga para registrarse y recibir los preciados archivos sonoros.

Desde 2013, cuando anunciaron que una nueva placa venía en camino —el esperado You’re Welcome— Posdonous, Dave y Maseo han mantenido una especie de campaña previa que, además del regalo citado arriba, ha incluido el primer sencillo del nuevo disco con todo y video: “Get Away (Feat. The Spirit Of Wu Tang)”, con samples de RZA, dos mixtapes: el Smell the D.A.I.S.Y., producido con beats inéditos del fallecido productor de Detroit, J Dilla (se puede descargar ACÁ sin costo), y el programado Premium Soul On The Rocks, con producciones de Pete Rock y DJ Premier.

Además, en noviembre de 2014 De La Soul lanzó la canción “The People”, con la colaboración de otro grande: Chuck D, MC de Public Enemy. Sin que haya sido el objetivo original, la pieza fungió como soundtrack de las protestas que se realizaron en Estados Unidos por el asesinato del joven afroamericano de 18 años, Michel Brown, quien murió luego de que un policía le disparara en la ciudad de Ferguson, Misouri. Un gran jurado absolvió al agente y se crisparon los ánimos en la comunidad afroamericana. Ésta reclama a las autoridades el carácter racista del asesinato. Incluso pudimos observar a Q-Tip, MC del extinto A Tribe Called Quest, marchar encabronado en las calles de Nueva York.

¿Por qué De La Soul es neta? Básicamente, porque le abrió cancha a un sinfín de propuestas que van desde The Roots, hasta Jay Z y Kanye West; porque fundó y comandó el llamado “rap alternativo” durante los gloriosos 90; porque mantuvo el mensaje en tiempos en los que plomo, drogas, calle y drogas permearon el discurso del rap, y porque se ha mantenido activo más de un cuarto de siglo. Se oye fácil, pero no, no lo es y se agradece. Y, finalmente, como se suele decir en el argot hopero: porque lo mantuvieron real.

Como dice Questlove, de The Roots: “De La Soul levantó ampollas entre un montón de gente de mente estrecha. Era cuando la policía del rap estaba viva y en pleno rendimiento. Y este grupo preparaba con su actitud la alfombra roja sobre la que yo terminaría cagando, durmiendo y comiendo”. Glup.

De La Soul se presentará, por primera vez en México, en la tercera edición del Carnaval Bahidorá, los próximos 21 y 22 de febrero en el parque acuático Las Estacas, en el estado de Morelos. Si quieres conseguir una entrada gratis, pendiente con nuestras redes oficiales Facebook y Twitter.



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