Puede que sea por nuestra formación cultural, los productos que consumimos, nuestro contexto e incluso por nuestra nacionalidad, pero de este lado del mundo, con la información que difunden la mayoría de los medios de comunicación locales, es difícil imaginarse una Europa empobrecida. Pareciera que el título de ser un continente de “Primer Mundo” despoja de una vez y para siempre a las clases más desfavorecidas. Sin embargo, Aki Kaurismäki se ha encargado de mostrar en sus películas el otro lado de esta parte del mundo; y principalmente toma Helsinki, capital de Finlandia y lugar de nacimiento de este director, como escenario para contar historias.

Sus producciones audiovisuales han sido catalogadas como “cine social”, pues relata la vida de personajes que persiguen sueños y luchan por un estilo de vida. El reconocimiento a este cineasta llegó en varias ocasiones: 52 galardones para ser exactos, entre los que destacan el Oso de Plata a Mejor Dirección en 2017 y el Gran Premio del Jurado de Cannes en 2002. A lo largo de 17 largometrajes, algunos documentales y  otros tantos cortometrajes, Kaurismäki se ha consagrado como un afamado director, no sólo en Finlandia, sino en Europa y es posible que en el mundo.

Es claro, huelga decir, que Aki no persigue el glamour que puede proporcionar el cine, como en los galardones y su parafernalia. Su mensaje es un eco que no se extingue. Este eco llegará a las salas de nuestro país con su más reciente película Al otro lado de la esperanza (Toivon tuolla puolen), cuya reseña realizamos hace unos meses y puedes checar.

Aunque su estreno haya sido a mediados del año pasado, su mensaje no es caduco: un personaje que se enfrenta a ideales patrióticos absurdos, discriminación y un sistema rígido son temas que este lado del mundo nos parecen más propios que en cualquier otra parte.

Martín Vargas

Martín Vargas

Me gusta contar historias: la forma es lo de menos. A veces una palabra vale más que mil imágenes.

Previous post

EL ARTE DEL SHOE-SHI ¡CÓMETE MI ZAPATO!

Next post

EXPO SEXO Y EROTISMO 2018: UNA TARDE DE FANTASÍAS DE $100 POR FOTO