Por Mario Castro / @LaloCura__
Fotos  Cortesia de Ars Futura

Nunca había entrado al teatro Ángela Peralta. Sabía que existía pero no tenía idea de cómo carajos podía ser. Grata sorpresa: un foro al aire libre. Un “don” en la fila para entrar tiene la misma expresión de sorpresa que yo. “Pero nos va a llover, eso decía el clima”. El tiempo en la fila es breve. Ya, pa’ dentro. Todavía no empieza. ¿Qué hacer? ¡Cerveza! Una por piocha. Ni pedo, al fin que no era lo único a lo que venía. Además, hay tres actos que prometen. Ars Futura, un festival que va de lo contemporáneo al experimental… a ver qué pasa.

JEFFREY ZEIGLER

¿Un cello? ¡Ah huevo! Ex integrante del reconocido Kronos Quartet, Jeffrey Zeigler nos envolvió durante una hora en una atmósfera frenética. Atiborrada de estridencias. Pese a lo sonoro de las cuerdas, Zeigler buscaba notas bajas, como si quisiera que la voz de su instrumento sufriera poco a poco… hasta que organizó una secuencia de sonidos: ¡todos salidos del mismo instrumento!

Del desenfrenó sonoro Jeffrey nos transportó a una atmósfera que, ayudada por la lluvia tenue y un cielo nublado, se mostraba entre nostálgica, melancólica y excitante. Notas chirriantes salidas de una cuerda y procesadas digitalmente para que se repitieran una y otra vez mientras otras se sobreponían a la inicial. Esto sin que soltara el arco o interrumpiera la gravedad del instrumento. De pronto parecían tres (o más) los cellos que escuchábamos; cada uno con una emotividad singular: tristeza, furia, melancolía, quizá hasta locura.

Jefrey

Jeffrey Zeigler

Jefrey

Jeffrey Zeigler

Tumbados sobre un asiento de piedra pasamos el repertorio de Zeigler. En realidad no sé cuántas piezas tocó, ni el tiempo exacto que estuvo bajo el medio domo; lo único que sé es que se trata de un músico virtuoso que experimenta sin dejar de lado una ejecución cuidada, sin caer en el ruido sin sentido.

                                              JOHN MEDESKI + TODD CLOUSER

Esta combinación de piano (Medeski) y guitarra (Clouser) prometía sorprender y lo hizo. Aunque inició como un jazzeo, pronto los instrumentos dejaron lo meramente musical para crear una ambientación corrosiva: odio al dinero y los estándares; mucha bilis contra el mundo capital; un discurso agresivo frente a todo. Así se expresaba Clouser a través de las palabras, que fueron muy pocas.

Los instrumentos del par dejaron al Ángela Peralta hermético. La crudeza de una guitarra doliente y la extravagancia de las teclas parían dolor; incluso pena. A pesar de que la poca lluvia había terminado, el cielo nublado acompañaba lo gris de la música. Una atmósfera turbia, que cesó durante tres intervenciones, como si una luz se vislumbrara entre el tanto caos: una voz femenina, un saxofón y una trompeta emergieron del público en distintos puntos de la presentación.

futura-3-'john-medeski-&-todd-clouser'

John Medeski & Todd Clouser

futura-4-'todd-clouser'

Todd Clouser

La calma que llegaba al escenario con estas intervenciones parecía efímera. Nada nos decía que Medeski o Clouser terminarían con esa sesión nostálgico-depresiva-violenta. Casi al final, como un llamado divino, los metales y la voz femenina se unieron para que el Ángela Peralta recuperara la luz poco antes de anochecer.

Medeski y Clouser demostraron cuan poco convencionales pueden ser. Un show atmosférico hasta el tuétano; experimentación sonora que por momentos —varios— se alejó de lo musical para clavarse en lo sensitivo. Muy gris, pero iba con el día y nadie se mostró defraudado.

MURCOF + ERIK TRUFFAZ

Acompañados del baterista Hernan Hecht y de Edgar Amor en la guitarra, además de artilugios electrónicos, el mexicano Murcof y el francés Erick Truffaz se volaron la barda para convertirse en el mejor acto de la noche. Desde el inicio los beats parecían mostrar algo más bailable, un tipo de electro poco convencional. La trompeta de Truffaz hacía un llamado. ¿Para qué? Nadie tenía pinche idea. Tampoco de hacía dónde nos dirigían sus sonidos; mucho menos sus efectos.

Ya sin lluvia ni luz, el medio domo de Polanco se cubrió de luces moradas y rosas, además de fractales de tonos indistintos. La sonoridad y el juego de luces producían espasmos; carne de gallina por los sonidos: trompeta con sonidos inconexos, un baterista que creaba zumbidos, beats que dejaban de ser bailables. De pronto todo cambió de rumbo.

'murcof-&-Erik'

Murcof & Erik

Erik

Erik

futura-7-'murcof'

Murcof

Un set quirúrgico: imágenes de cuerpos conectados, intervenidos por cuchillos, unos suicidas, otros entubados o compartiendo fluidos (quién sabe si sangre) con un ser que a primera vista parecía humano. “Human being human” fue presentado en este recinto con imágenes de Enki Bilal. Con esta participación lo experimental cruzó fronteras: una narrativa visual se robó la atención en el escenario; los instrumentos servían de atmósfera (muchas atmósferas para un día) en la historia de persecución presentada en la pantalla. Más allá del teatro unas luces se posaban en los edificios de Polanco, como si se tratará de una persecución policiaca. Salían del escenario y se reflejaban en los pisos más altos de esas construcciones. Una guerra se libraba en las pantallas, acompañada por una trompeta, sintetizadores, computadoras y una batería.

Muchas luces, colores, una sobre estimulación visual y auditiva magníficas. Una hora en que se suspendió todo para sumergirnos en la naturaleza más humana representada en ilustraciones; una operación mental y corporal practicada a través de sonidos e imágenes: viajar fuera de todo desde un asiento de piedra.

***

Las fronteras no existen en estos actos. Nada convencional. Como esas cosas que te gustan o te desagradan. Así es este festival. Aunque se trata de su primera edición, Ars Futura promete traer a más exponentes de gran calidad musical. Además, es un evento organizado por productores independientes: no cualquiera se avienta a armar algo así, aventarse al vacío y conducir a una audiencia al mismo. Esperemos que la amenaza lanzada al final, “nos vemos el próximo año”, se cumpla. Que así sea.

 

 

Mario Castro

Mario Castro

Estudió Letras Hispánicas en un arranque por pertenecer al mundo profesional, aunque lo suyo es ver, hacer, hablar y escribir sobre fotografía. También le interesan la literatura, el teatro y el cine, pero líbrese de hipsterear. Gustoso de echar el verbo, la chela o dar el rol sea en la ciudad o por terracerías.

Previous post

XCELERATION 2015: BEATS, AUTOS Y ADRENALINA

Next post

JOE STRUMMER PERDIÓ SU DOGDE EN ESPAÑA