En la naturaleza no se tiene registro de ataques de orcas asesinas (conocidas así a pesar de su conocida docilidad) contra seres humanos, según expertos eso sólo se da en los acuarios; para algunos, vivir encerrado sin comida decente ni trato digno no es motivo para generar frustración, ansiedad e incluso psicopatías, es el caso del director del parque acuático Sea World.

BLACKFISH M

Por Gabriela Cervantes / @Gabbocebri

Desde los 80’s se tienen noticias de ataques por parte de orcas asesinas a sus entrenadores, dichos ataques fueron ocultados o tergiversados a la luz pública; Blackfish denuncia éstas y otras irregularidades en los acuarios con base en los ataques y reacciones de dichos animales ante la situación en la que viven.

La exposición de los hechos y testimonios es muy cruda, y lo hace cronológicamente explicando desde cómo se cazó a una orca hasta su explosión en el acuario; dicha orca es Tilikum, quien en 2011 asesinó a su entrenadora. Lo más interesante del documental, en lo que finalmente se enfoca, es en la traumatización de los animales y las consecuencias de esto, presentándolo de manera explícita: los videos y testimonios de los ataques de estos animales son increíbles, pues son animales demasiado inteligentes y parece que el hombre no quiere aceptarlo. El documental demuestra que, incluso en las visitas guiadas, los guías dan información errónea sólo para cubrir la verdad, la crueldad en contra de esos animales; demuestra, así mismo, que la naturaleza se las cobra y el instinto animal es poderoso, ¿pero cómo comprender la actitud de las orcas más que como consecuencia de una acumulación insoportable de emociones? Gabriela Cowperthwaite  se dedica a hurgar en la vida de la orca Tilikum, una de las principales atracciones del parque Sea World en Florida, desde su captura hasta el asesinato de la entrenadora, de paso la historia sobre la vida de las orcas que pasan por dicho parque y su atención, son completamente reprobables y el desinterés hacia la vida misma es evidente, al fin y al cabo es un negocio.

No recomendable para amantes de los animales ni personas de estómago sensible, las escenas son fuertes y las declaraciones provocan sentimientos encontrados.

YACONIC

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