En el Museo del Chopo

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Si bien la oferta cultural de la Ciudad de México es extensa, de tanto en tanto uno se encuentra con alternativas cuya experiencia es extraordinaria. Cuando sucede esta tiene como cauce el factor humano. Convivir y conocer propuestas tan diversas e interesantes reafirma que apostar por la creatividad humana es el mejor camino hacia el desarrollo justo.

Por Pablo A. Anduaga / @Pablo_Anduaga 

No otra feria más de productores culturales, normalmente enfocada en lo artesanal, el Museo Universitario del Chopo es la sede del tianguis de la Cooperativa Autónoma de Comercio Artístico de Obras (C.A.C.A.O.) que lanzó una convocatoria a nivel nacional donde se tomó en cuenta que los productores culturales cumplieran con diversos parámetros para verdaderamente propiciar el comercio justo en todo ámbito.

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No explotar ni al hombre ni a la naturaleza, aprovechar positivamente el ahorro y gasto de todos los recursos humanos y materiales, y producir y comunicar con sentido pedagógico, son algunos de los ejes bajo los que se eligió a los expositores en esta ocasión. La intención es que el evento tenga un ámbito didáctico para profundizar la conciencia en los modelos de producción responsables y afianzar la valorización del trabajo de los 40 productores seleccionados, que durante 4 fines de semana ofrecerán sus productos en el icónico inmueble universitario.

Para destacar, la política de apertura de la nueva administración del Museo, que no sólo recupero el terreno perdido sino aumentó el flujo de visitantes con propuestas como el Tianguis C.A.C.A.O. donde uno puede conocer propuestas como La Ceiba Gráfica, taller de grabado y producción artística sustentable que tiene residencia en la bella localidad de La Orduña, Veracruz, donde infinidad de artistas y estudiantes hacen estancias donde aprenden y producen usando antiguas técnicas de litografía en piedra y grabado en metal, o bien productores que usan neumáticos de bicicleta para diseñar pulseras, llaveros, cinturones e infinidad de objetos. El ingenio es prima-hermana de la practicidad como GrrrVIRUS, que fabrican toallas femeninas amigables con el medio ambiente, o bien TLC (Tráfico Libre de Conocimientos) en donde el visitante esculpe obras usando tecnología 3D mediante un brazo mecánico que responde a impulsos recibidos desde un monitor. Editoriales, reutilización de material reciclable, creación de piñatas, creación de joyas a través de vitro-fusión, trueque de libros, talleres y pláticas diversas sobre nutrición y salud pública y un sinfín de actividades y propuestas en donde una sola visita no es suficiente.

Altamente recomendable para dedicarle un buen rato el fin de semana.

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