Por Adrián Román / @adrianegro

Un tiro es cosa seria. Y este fue muy aburrido. Guango. Es más, no hubo tiro. Chávez no se defendió y el Canelo no se atrevió a ir por el nocaut.

Ya sé que ustedes son políticamente correctos y nunca se pondrían de ejemplo, pero yo soy un ególatra. Solo me gusta hablar de mí.

chavez contra canelo

Cuando iba en segundo de secundaria le canté un tiro a Hugo. Nomás porque sí. Íbamos juntos en la primaria y allá lo había hecho chillar de un solo golpe en el estómago. Creí que tendría la misma ventaja. Hugo también es alto. Aunque no tanto como yo.

¿Se fijaron que hubo rounds en los que Chávez no soltó ni una sola vez las manos?

El tiro se armó para la salida. Hugo tenía un hermano en tercero. Era popular y se jaló a toda la banda. Yo solo iba con mi inseparable primo Gerardo, con el Tacua y el Piraña, Julio, no Luis. La neta me intimidaron un poco los amigos del hermano. Aunque no se metieron.

Chávez padre siempre tiene un papel protagónico en las peleas del hijo. Lo miramos en el vestidor alentando y aconsejando a su vástago. Pero hay cosas que no se pueden heredar. Y esas no se pueden elegir. Yo también habría elegido de mi padre lo bueno para los chingadazos y no lo yonqui, aunque no está tan mal.

chavez contra canelo fotos

Yo pegué primero. Pero no con el puño cerrado, había escuchado en la calle que si golpeabas con la palma abierta, con esto, con la parte más dura, en la mera quijada, los madreas en chinga. Y me arriesgué. Lo intenté como cuatro veces. Nada. Hugo se hacía hacia atrás pero no caía.

Canelo no debe sentirse tan bien. Aunque se le vio más movilidad en las piernas, no ha mejorado tanto y ya no es tan joven. Ni se ven rivales en el horizonte con los que pueda medirse y comprobar que es bueno.

Hugo solo tiró un madrazo. Pero bien dado. Me desenchufó. Cuando me levanté ya tenía sangre en la nariz. Un chingo. Un alarido cruzó las gargantas de los presentes.

chavez vs canelo fotos

¿Qué sentirá Chávez hijo de no ser como su padre? Lo que siempre he dicho es que un hombre que no ha sentido hambres no tiene mucho que hacer sobre el ring. El odio es básico para hacer reaccionar la dinamita que todos llevamos dentro.

Me levanté y seguí tirando golpes, ahora llenos de rabia y frustración, a todos lados, el estómago, la cara, a donde fuera, quería lastimar a quien me había hecho daño. Quería que se llevara unos putazos al menos. Mi primo me separó. La sangre salía de mi nariz como si fuera una fuga. Subí al micro y la gente me miraba. Mi padre se habría sentido avergonzado. Lloré a ratos toda la tarde.

Las recientes peleas mediáticas han sido un fraude. ¿Será que el box se está despidiendo de nosotros? Si seguimos así los tiros callejeros tendrán más éxito.

Editor Yaconic

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