El sentido de la justicia se encuentra en un cambio constante, no importa el país en el que vivas, las autoridades ven una realidad distinta a la del resto de la sociedad y viceversa, dentro de un mundo de caos cualquiera podría ser el cambio, sin embargo tu vida podría estar en riesgo. Zambrano es un joven delincuente especialista en robo de autos, por este motivo es recluido a la prisión de Santa Martha Acatitla y a pesar de encontrarse en una grave situación, lo único que tiene en mente es la ilusión de poder jugar en el equipo de futbol americano de dicho lugar, llamado “Los Perros“.

Sin embargo nada es tan sencillo como parece, dentro de la prisión existen mafias ocultas que le pedirán unirse y trabajar con ellos, de este modo se involucra en un grupo de crimen organizado comandado por los altos mandos del presidio, además este conjunto de reos es nombrado “La 4ª compañía“, su función dentro de las rejas es controlar el comercio de drogas y mantener a raya los privilegios de cada reo, de esta manera serán ellos los controladores oficiales de Santa Martha Acatitla.

Una película basada en hechos reales que, sin la menor duda, superaron la ficción. La valía del metraje recae en la detallada narrativa una vez enfocada en exponer el modo de operación de las mafias dentro de esta cárcel, las primeras órdenes llegaban desde Arturo “El Negro” Durazo, jefe del Departamento de Policía y Tránsito de la Ciudad de México durante el gobierno del presidente, José López Portillo. Como espectador quedas sorprendido, una vez más, de los obscuros secretos guardados por el gobierno, a tal grado de trabajar hombro a hombro con asesinos, violadores, secuestradores y demás gente negativa, quienes fueron extraídos de las calles sólo para seguir trabajando detrás de una reja, claro, bajo instrucciones de un servidor público.

Sin embargo la historia escrita y codirigida por Mitzi Vanessa Arreola no tuvo claro su objetivo principal al abordar muchos temas, eran interesantes por sí solos, pero al buscar contar cada uno de ellos, terminó por no desarrollar plenamente uno solo. Por ejemplo el ámbito deportivo, personalmente el que buscaba con mayor interés, fue plasmado con una ligera pincelada: por tener un caso, hombreras, un uniforme y estar alineado dentro de un campo de juego, no significa hayas contado correctamente esa historia, desde hace más de una década disfruto de este deporte al igual que millones de seguidores en México y el no crear de manera adecuada la atmósfera deportiva, sólo consigue dejar un mal sabor de boca en todos los conocedores del tema.

Por fortuna la película toca en distintos momentos la compleja y tenebrosa historia de cómo es vivir preso, y una vez más, se volvía interesante el metraje, he de admitir que me impactaron las brutales escenas utilizadas para representar la violencia dentro de los penales, y no precisamente siempre sucedían entre reos, los custodios tienen la habilidad de convertirse en seres demoníacos gozantes de sangre y dolor.

Por otro lado las actuaciones tienen la valía de volver creíble lo increíble, por su puesto es difícil ceder ante un relato que expone la allegada relación entre los altos mandos y los criminales para mantener el control de los acusados en la cárcel, impedir el consumo de drogas entre los mismos y salir a las calles para seguir cometiendo actos ilícitos, pero el trabajo actoral de Adrián Ladrón, Hernán Mendoza y Carlos Valencia es capaz de cargar la dura historia de La 4ª compañía, mediante un entretenido trabajo corporal y de modulación de voz, para convencer al público de estar frente a los peores hombres de la sociedad mexicana, quienes a su modo, buscaron el honor y redención.

Y en perfecta conjunción con las interpretaciones, el diseño de arte hace un gran aporte al producto final, en ningún momento se pierde la noción del año y el lugar en donde se lleva a cabo la cinta, con variados detalles como la corrosión del tiempo en las celdas, el inmundo trato humano con lugares lúgubres y deteriorados estados físicos de los personajes, demuestran que su propuesta visual tuvo una adecuada planeación y ejecución.

La 4ª compañía es un crudo retrato de la experiencia humana dentro de cualquier cárcel de México, la justicia no existe y el coraje y determinación de los individuos será puesta a prueba cada uno de los días en su estancia. Sin embargo algunos detalles de producción, como el mismo audio que vuelve incapaz de entender diálogos o la ya mencionada necesidad de contar muchos temas y no desarrollar adecuadamente uno, termina por restar calidad al metraje entero.

El público mexicano será probado en distintas ocasiones, el hecho de vivir dentro del mismo país de esta historia, hará cuestionar duramente la entrega y valía de las autoridades. Este metraje debe ser medido por el fondo y no la forma con la que busca compartir su mensaje, uno capaz de llevar al límite la resistencia y fortaleza del ser humano mediante duros maltratos físicos y mentales, hasta quedar únicamente con la feroz llama de la determinación.

Título: La 4ª compañía
Director: Mitzi Vanessa Arreola y  Amir Galván Cervera
Guión: Mitzi Vanessa Arreola
País: México
Género: Acción, crimen y drama
Duración: 1h 41min
Fecha de estreno en México: 5 de abril

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Uriel Linares García

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine de @ControlTotalMex y crítico cinematográfico en @Yaconic.

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