En 2013 publicamos esta entrevista con Dead Meadow. En ese mismo año publicaron su más reciente disco: Warble Womb. Este 31 de agosto de 2017, con motivo de la Semana Indie Rocks!, visitan por primera vez la Ciudad de México. Enjoy.

Fotos: Aaron Giesel / Xemu Records

El pasado existe, está presente en cada momento. También la magia y las leyendas. Solo basta con creer. Sí, puede parecer sencillo, pero resulta tan complicado en el mundo de hoy. Desconfiamos uno del otro, de los amigos, de la familia, de uno mismo. Creer es una palabra que encierra un encanto que el tiempo se encarga de estropear. La eterna lucha entre el mundo de las ideas y los hechos. El ser contra el deber ser. Todos nacemos creyendo y morimos dudando.

Dead Meadow más que una banda de rock es un grupo de amigos buscando escapar de ese mundo en el que vivimos. Juntos crean música inspirados en los buenos recuerdos de la niñez, leyendo libros de fantasía y escuchando música tumbados en alfombras shaggy. De alguna manera el espíritu de Zeppelin, Sabbath, Hendrix y 13th Floor Elevators invadieron las almas de Mark, Steve y Jason, alterando su percepción del tiempo y del sentido de la identidad, tal y como lo manifestó alguna vez el psicólogo británico Humphry Osmond al bautizar “lo que manifiesta el alma” como psychedelia.

dead meadow

Su sonido sabe a viejo, suena a bulbo oxidado. Han logrado cortar la línea del tiempo 40 años a través de sus 5 discos de estudio. Anton Newcombe, líder de The Brian Jonestown Massacre, fue su productor en Got live if you want it  (2002), trabajaron con el vocalista de Wolfmother, Andrew Stockdale, y dio como resultado “Pilgrim” (sí, la misma del Rock Band), una reinterpretación de “Everything’s Goin’ on” de Dead Meadow.

Hablamos con Steve Kille y Jason Simon desde California. Nos contaron detalles de su nuevo álbum que sale en primavera; de su sonido, la legalización de la marihuana y otros fantasmas.

Desde su álbum debut, su sonido nos remonta a la vieja escuela. ¿Por qué?

Steve (SV): Ese siempre ha sido el enfoque principal de nuestra música. Como un hijo de los años setenta los recuerdos de esa época y las pasadas es lo que nos hace felices a mí y a mis compañeros de banda. Para mí esa época fue el renacimiento, el punto culminante de la civilización moderna, tanto en la música, el arte y la cultura. Ninguno de nosotros podría ser lo que es si no fuera por lo que se gestó en los sesenta.

Se formaron en Washington D. C., pero su centro de operaciones está en Los Ángeles. ¿Qué diferencia encuentran dentro de la escena musical de estas dos ciudades?

SV: En la época en la que nos formamos había en Washington una escena muy exclusiva y y la de Los Ángeles siempre ha sido muy inclusiva. Creo que en ambas ciudades hay músicos y gente muy abierta. Para nosotros como banda psych, L.A. es un lugar donde se puede tener un montón de apoyo. D.C. se ha vuelto una ciudad de política muy lejos de la revolución que se generó ahí en los ochenta y noventa.

La magia, la brujería y la oscuridad son temas constantes en sus discos. Parecen cosas de “otro mundo”, sin embargo pueden ser más reales de lo que aparentan.

SV: Realmente creo que hay magia allá afuera. Cada vez que trato de racionalizar nuestra existencia algo se acerca y me hace pensar en los poderes superiores que están ahí y que son los que realmente mueven los hilos. Yo creo en fantasmas y creo que la energía dentro de nosotros es la que nos da poder. No solo somos algo químico, sino espíritus conectados en un plano más alto.

En Feathers (2005) y Old Growth (2008), el rock psicodélico, folk y el shoegaze británico influenciaron su música. Para este 2013 ¿qué nuevos sonidos acompañarán a los riffs del Wah-wah? Cuéntenos algo del nuevo material.

SV: Todavía hay mucho de eso por ahí, hay mucho de Nick Cave en este nuevo material, también hay que ser atrevidos al usar las influencias, Con el regreso de Mark hemos vuelto un poco a las cosas más oscuras que hacíamos en Howls from the Hills (2001). También hemos puesto una buena dosis de reggae y efectos. Espero que al final sea una experiencia bastante viajada.

He estado produciéndolo como en los 4 anteriores discos. Se llamará Warble Womb y hemos estado grabándolo en nuestro estudio Wiggle Room en Los Ángeles. Es más un regreso a la era de Howls from the Hills y más orientado a la sicodelia, un poco diferente a Old Growth, que tenía una onda mas a la Tom Petty, creo que los fans de nuestros primeros discos les gustará la dirección que está tomando este álbum.

Y las letras, ¿qué tipo de historias van a contarnos?

Tienen que ver mucho con la redención. Dead Meadow ha tenido que lidiar con mucha mierda desde hace algunos años, este álbum es una oda a mirar al frente y seguir adelante.

En el largometraje de su último material, Three Kings (2010), hay cierta influencia de La montaña sagrada (1973) de Jodorowsky.

Jason (JS): Definitivamente es nuestro homenaje a él tanto estilística como simbólicamente. La montaña sagrada y El Topo (1970) son tan fuertes en diferentes niveles. Para mí, eso es lo que hace al arte grandioso, la capacidad de abrir continuamente tu interior y exponer nuevas capas de significado.

Pienso que su música es un viaje psicodélico y sonoro muchas veces (tengo que decirlo) relacionado con las drogas. ¿Qué opinan de la discusión de legalizar o no  la marihuana?

SV: La guerra contra las drogas es una pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo, en realidad solo perpetua carreras criminales, sin embargo la otra cara de la legalización es que puede haber un salto gigante para la comercialización en el que solo las empresas como Philip Morris podrían hacerlo, los criminales del mundo corporativo verían como girarlo para su beneficio.

JS: ¡Legalizar! Es tan absurdo que hay gente encerrada en la cárcel por fumar marihuana. Las prisiones han sido privatizadas, se les paga más por más gente. Las llenan de usuarios de drogas inocuas para ganar dinero. Es completamente aterrador. La “guerra contra las drogas” crea un problema mayor que es la violencia. Es una lección que deberíamos haber aprendido bien con la prohibición en los años veinte.

Adán Ramírez

Adán Ramírez

Sweet and Tender Hooligan!

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