Por Carlos Guzmán

Lo que parecía ser una tarde calurosa e infernal terminó siendo una de las grandes tormentas de este 2017: el preámbulo para uno de los conciertos más esperados de este año: ¡Die Antwoord!

Decidí irme en bicicleta, el calor, el tráfico, la falta de estacionamiento y el caos en la zona me gritaban que era lo más viable. A mitad del camino el cielo se cerró y como un mal presagio las gotas comenzaron a caer. Viajar encima de una bicicleta mientras llueve es equiparable a hacer malabares.

die antwoord

die antwoord

Como pude llegué al Pepsi Center y ya había banda esperando la presentación de los sudafricanos que vinieron a presentar Mount Ninji And The Nice Time Kid (2016). La contaminación en la ciudad parecía la perfecta escenografía para ver a Yo-Landi Vi$$er, Ninja  y DJ  Hi-Tek.

El personal arribaba hecho sopa y golpeado por los trozos de hielo que el cielo escupía. Aun así el halo de emoción, por el regreso de Die Antwoord al otrora Distrito Federal, invadía la calle Dakota. Los sudafricanos son de esas visitas que no incomodan.

die antwoord

Las filas de acceso estaban repletas de rostros felices. El toquín era sould out: los boletos eran un auténtico billete de lotería premiado.

Al entrar BrunOG, el encargado de calentar y secar a los sobrevivientes del diluvio: rap y trap como aperitivo.

Los pedos para llegar y las calcetas mojadas quedaron atrás al escuchar “Chanting Monks”: el primer putazo de la noche. Si algo caracteriza a los Die son sus buenos shows: un chingo de visuales cargaditos.

die antwoord

die antwoord

Tal vez me faltó un ajo, pero no hubiera podido dormir y era un mal día para reventar en la Ciudad de México.

Trajes de barrendero, fotografías, hechas por Roger Ballen, de rostros deformes y mis pies con una sensación de adormecimiento. No hay duda, la música te droga.

Hay que agradecer a los Die su tan buena puta actitud. El encore “Enter de Ninja” y la leyenda Game Over en las pantallas anunciaban la hora de volver a casa: la música es la única droga que no me da cruda, mañana todo será felicidad y no habrá arrepentimiento. Con el ajo no hubiera pegado el ojo.

¡Supra, gracias por darme un ticket para Die Antwoord sin merecerlo!

supra

Editor Yaconic

Editor Yaconic

Previous post

EL SKA NO ES DE CHAIROS: NON STOP SKA! MUSIC FESTIVAL 2017

Next post

FESTIVAL LUNARIO TIERRA ADENTRO 2017, UN PRETEXTO PARA DESCUBRIR