Por Daniel Herrera / @puratolvanera

A menudo olvidamos —en medio de este mar de reguetón y pop simplísimo, tan simple que hasta dan ganas de nunca volver a escucharlo porque parece que ya todo está dicho—; decía, entonces, que a menudo olvidamos, en medio de esta marea reguetonera pop, que la música está en otra parte.

Por ejemplo, Los Ángeles, una ciudad tan inmensa que parecería imposible juntar a un grupo de colaboradores que pronto estaría tirando los hilos para convertir a la herencia negra en música excitante y novedosa.

thundercat

Pero sucedió, Kamasi Washington, los hermanos Ronald y Stephen Bruner y Cameron Graves son amigos desde la adolescencia, cuando formaron una banda llamada The Young Jazz Giants. Años después, conocieron a Kendrick Lamar y Flying Lotus.

¿Qué sucede con este grupo de músicos nacidos en los ochenta y que pasan del hip hop al jazz al soul al funk y al punk con total facilidad?

Ni idea de por qué o cómo es que se dio esa casualidad, de lo único que tengo seguridad es que han creado grandes discos.

Young Jazz Giants

Young Jazz Giants.

Ya bastante se ha hablado sobre Lamar; Flying Lotus también tiene su historia discográfica y yo mismo escribí sobre Kamasi Washington y su obra maestra The Epic (2015). Pero se ha ignorado a uno de los músicos más visibles de este grupo: Stephen Bruner, mejor conocido como Thundercat.

Hijo de músicos, nacido en 1984, Thundercat aprendió desde chico a tocar múltiples instrumentos, pero es en el bajo donde se ha destacado. Es más conocido como músico de sesión que como solista porque ha aparecido en discos de Erykah Badu, Kendrick Lamar, Kamasi Washington, Flying Lotus y fue bajista de Suicidal Tendencies desde los 18 años, en 2002, hasta el 2011, aunque grabó con el grupo en el 2013.

Después de ser músico de sesión, Thundercat se interesó por crear su propio material. En el 2011 presentó The Golden Age of Apocalypse, dos años después Apocalypse y en febrero de 2017 salió al mercado Drunk, con una recepción bastante intensa para un disco de música poco comercial.

thundercat drunk

El bajista es un nerd al estilo estadunidense, de esos que están de moda ahora, que son cool pero extraños al mismo tiempo. Su música y videos están llenos de referencias a los cómics, los videojuegos, las caricaturas, las artes marciales, el cine b y de horror y los efectos especiales de baja calidad. Pero, como buen nerd, el amor es uno de sus temas favoritos y Drunk está lleno de eso.

La canción en la que mejor aborda el tema es “Them Changes”, que abre diciendo: “Nobody move, there’s blood on the floor/ And I can’t find my heart”. Después, continúa explicando que perdió la mente, que por favor le regresen su corazón. Que nadie se mueva, nadie se mueva.

Ese es el camino en las letras del disco, van desde lo ridículo, ejemplo: “A Fan’s Mail” que comienza con Thundercat maullando o “Captain Stupido”, en la que después de afirmar que se siente raro, exige que alguien se peine la barba y se lave los dientes, o tal vez él deba hacerlo. Después de ese tipo de letras, hacia el final del disco llegamos a “The Turn Down”, coescrita con Pharrell Williams, héroe personal de Thundercat, sí, por extraño que parezca; en esta canción los temas son de los que conocemos como serios: contaminación, racismo y el lavado de cerebro de los más jóvenes.

Drunk es un viaje de alcoholismo, comienza con temas alegres y bobos, como cuando apenas se ingieren las primeras bebidas y, poco a poco, pasa de la alegría desbordada a una melancolía cada vez más grave, interrumpida por breves canciones llenas de felicidad. Termina donde inició, pero casi deprimido, dando un vistazo a la cruda que está a punto de llegar.

Para tocar este disco y salir de gira, el bajista convocó al tecladista Dennis Hamm y al baterista Justin Brown, pero en la grabación, aparte de Hamm, participaron el baterista Louis Cole, Michael McDonald y Kenny Loggins. Además de la colaboración de Kendrick, Pharrell y Wiz Khalifa.

El bajo que utiliza Thundercat es un instrumento grande que se cuelga siempre a la altura del pecho, de seis cuerdas, creado por Ibanez para el músico. Con este debió grabar Drunk porque el uso de arpegios y acordes es uno de los sellos del bajista y se pueden encontrar a lo largo de todo el disco. No se usó casi ninguna batería, la mayor parte de las percusiones son programación y en algunas canciones el bajista creó casi todo.

bajo de thundercat

Es una obra extraña, influenciada por el soul, el rock, el funk, algo de punk, jazz fusión, new wave, Frank Zappa y mucha música poco comercial de los setenta y ochenta. A pesar de esto la marca del bajista y compositor permanece, tiene que ver no solo con su forma de tocar el bajo sino también, como una paradoja, su voz nasal en constante falsete.

A pesar de que estamos ante uno de los grandes discos del año, no creo que pueda superar lo que Kamasi está haciendo en el jazz, ni lo que Lamar en el hip hop. Eso no es algo malo, en todo caso, estamos ante una pieza más del rompecabezas que sucede en Los Ángeles y el futuro de la música.

Editor Yaconic

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