Por Pedro Escobar / @p_escobarg

El terremoto que sacudió la Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985 a las 7:19 de la mañana, es hasta hoy el cataclismo más letal en la historia del país. En apenas dos minutos, el sismo de 8.1 grados Richter mató de un tirón a más de 10 mil personas, abriendo un boquete en la realidad de la sociedad mexicana que demostró, aunque sea por breves instantes, que los ciudadanos organizados somos mejores que nuestros gobernantes.

Lamentablemente en México reprochamos mucho pero olvidamos pronto. Quizá esa sea la razón por la que un desastre tan importante en la historia del país no ha sido abordado con la severidad que amerita.

19 sep 1985

Foto: Omar Torres.

El viernes 23 de septiembre se estrena en las principales salas de cine del país la película 7:19 (2016), del director mexicano Jorge Michel Grau. La cinta narra la historia de dos personajes, interpretados por Demián Bichir y Héctor Bonilla, quienes terminan atrapados bajo los escombros del edificio donde trabajan, el 19 de septiembre de 1985.

El  guión es una creación del escritor mexicano Alberto Chimal, firmado en coautoría con Jorge Michel Grau. En su primera incursión en el mundo cinematográfico, Chimal comparte sus impresiones sobre la catástrofe que marcó la vida del país.

¿Cómo llegó la invitación para escribir el guión de la película y cómo fue trabajar con Jorge Michel Grau?

Tenía cierta práctica, había hecho guiones en un plan alimenticio, pero este es mi primera experiencia en un largometraje. Vino por invitación de Jorge.

Por amigos en común Jorge se enteró de mi trabajo, nos encontramos y a partir de esas reuniones salió el proyecto. Hicimos una serie de aproximaciones sobre lo que quería él y la historia que yo podría proponer, así se redactó la primera versión del guión que entregué. Posteriormente él le dio un segundo tratamiento. Como siempre pasa, el guión fue cambiando conforme avanzó el rodaje.

¿Cuál consideras que es tu principal aporte?

La parte en la que se ve claramente mi mano es en el basamento del largometraje. A mí me tocó crear a los personajes, darles historia, antecedentes e introducir algunos de los conflictos que puede haber en una situación tan angustiosa, como la de un grupo de personas que se quedan atrapadas bajo los escombros de un edificio. Con esto no te revelo nada, esto se sabe en los tres primeros minutos del filme.

Incluso en un momento así de terrible puede haber conflicto, enfrentamiento y lucha. Estos personajes se enfrentan a un lugar límite y a diversas circunstancias que los llevan a quedar al desnudo: revelan partes muy profundas de su naturaleza humana que probablemente no mostrarían en otra posición. Todo eso es parte de lo que propuse en el guión.

chimal2

Alberto Chimal.

¿La idea fue crear una atmósfera de terror psicológico?

Nos interesaba mucho la idea de mostrar el horror físico y psicológico de una ocasión así. A Jorge se le conoce mucho por sus filmes de horror como Somos lo que hay (2010), pero lo que él quería en esta película era transmitir una experiencia visceral de ese hecho real. Que no fuera un enfoque documental frío, sino que el espectador de verdad se sintiera ahí. Creo que al final sí se logró.

¿Por qué no se ha abordado de manera más severa el tema de la catástrofe de 1985?

Por una parte creo que tiene que ver con la censura gubernamental en los primeros años después del terremoto. No tuvo que ver solamente con la cuestión de las artes, sino también de las noticias y la distancia tan enorme entre la percepción del gobierno y lo que en realidad ocurría en las calles.

¿Cómo recuerdas tu experiencia personal del sismo?

Quienes vivimos aquella época recordamos lo terriblemente insensible que fue el gobierno federal al decir que no necesitábamos ayuda, que todo estaba bien. La ciudad estaba hecha pedazos, los muertos ni siquiera terminaban de contarse.

Ahí se vio la enorme distancia entre la realidad y lo que el gobierno quería que percibiéramos. Un gobierno que siempre ha querido controlarlo todo por medio de un discurso oficial, eso ha seguido incluso en los cambios de regímenes recientes.

México es un país al que oficialmente le cuesta mucho mirar hacia atrás. Todos los grandes esfuerzos de recuperación histórica acaban por ser, en algún punto, contraculturales.

Ahora, muchos años después, es cuando comienza a haber ficción respecto al tema, pero suelen aparecer los márgenes, por ejemplo el cine inspirado en el género del horror.

¿Dónde se pueden ver claramente ese tipo de expresiones contraculturales?

Un ejemEl muertoplo de esto es el de Francisco Haghenbeck, un escritor que se ha dedicado, sobre todo, al género policiaco. Paco es la primera persona mexicana, quizá la única, que ha creado un personaje de cómic para el universo de Superman, específicamente sobre el tema del terremoto.

La trama, que se publicó a mediados de los noventa, tenía que ver con un viaje que hace Superman a México y se encuentra con varios superhéroes locales. El Muerto es una víctima del sismo de 1985. Un edificio le cayó encima, pero al estar dentro de una zona mística queda habilitado por la energía de las almas de los miles de muertos que le otorgan sus poderes.

Es una cosa muy extraña, pero es un gran reconocimiento de la realidad del terremoto y de lo que significó para muchísima gente. Algo más importante de lo que se ha hecho en distintos lugares de la cultura nacional. Es un precedente que me gusta mencionar, porque deja muy claro que desde los márgenes surge esta clase de recuperación histórica de la realidad.

Me parece que tarde o temprano la importancia del terremoto de 1985 llegará al centro y acabará por hacernos reflexionar de otro modo sobre lo que en verdad ocurrió.

¿Cuáles fueron tus referencias literarias y cinematográficas a la hora de construir el guión?

Yo estaba pensando en películas, muy pequeñas, muy reducidas en reparto, en las que cuenta más la interacción entre los personajes. Hay grandes ejemplos de personajes metidos en situaciones límite. Zero Kelvin, una historia de exploradores atrapados en el polo que se hacen pedazos, rodeados de la vastísima soledad de aquellos lugares.

Alien, de Ridley Scott, si tú recuerdas, aunque está etiquetada como horror, el monstruo aparece cinco minutos y el resto de la trama es tensión entre los personajes.

Otro ejemplo es El ángel exterminador, de Luis Buñuel, una de mis favoritas. Ahí lo importante es que el confinamiento hace fricción entre los personajes. Esa idea de la fricción era muy importante para mí.

719 pelicula1

Hay una obra de teatro de cámara que se llama A puerta cerrada, de Jean-Paul Sartre, en ella uno de los tres personajes menciona: “El infierno son los otros”. Se refiere al planteamiento de la obra, en la que aparecen tres personas encerradas para la eternidad en una misma habitación. Eso es el infierno.

¿Cuál es la premisa sobre la que se construye la trama de 7:19?

La parte central del horror es la imposibilidad de escapar. Pero no solo escapar de una situación espantosa. El personaje de Demián Bichir está oprimido por una losa enorme de la que no se puede liberar, y al estar atrapado con otras personas tampoco puede escapar de lo que ellas le revelarán acerca de sí mismo, de lo que implica el descubrimiento del pasado y de sus propios pecados.

Al escribir este guión me acordaba mucho de una cita de un autor francés olvidado del siglo XVII, que aparece en “El manuscrito hallado en una botella”, un cuento de Edgar Allan Poe que me gusta mucho: “Aquel a quien solo le queda un segundo de vida, ya no tiene nada que ocultar”.

Ése pudo ser el epígrafe de 7:19.

Editor Yaconic

Editor Yaconic

leonard cohenENTRADA1
Previous post

CÓMO DECIR LEONARD COHEN

reportero david remnick_ENTRADA
Next post

DISIMULO Y BUENA PROSA: SOBRE REPORTERO, DE DAVID REMNICK