Por Rodrigo Islas Brito

Fotos: Miguel J. Crespo / @miguelcrespo

Santiago Motorizado no cantará “Dos galaxias”. El grito que se la pide no lo conmoverá tanto como las canciones que salen de su laringe lo hacen y cimbran la gran noche oaxaqueña. Antes pasan por su público aquí en Txalaparta Hookah Bar. Él mató a un policía motorizado se presenta como parte del Circuito Indio y ya nada será igual.

“Vos soñás con un barrio mejor, y te quedaste mirando la nada. Amigo piedra, necesito que me ayudes con mi auto otra vez, ¡¡¡para viajar a ese lugar nuevooooo!!!”. La canción es “Amigo piedra” y los tan argentinos vos y soñás —de sus intérpretes de Mar de Plata— no son barrera para que los oaxaqueños no coreen cada una de sus sílabas cuando se trata de hablar sobre ese simple acto de soñar con flores y despertar con sueño. De los “nuevos discos y las nuevas drogas” que vendrán después y de la fe ciega en los amigos que se requerirá para querer disfrutarlas.

el mato a un policia motorizado

Santiago Motorizado.

La guitarra, el ampli, los batacazos precisos que empoderan la melancolía. ¿Todo esto surge por la tristeza o viene de ella? Veinte minutos después de terminado el concierto, Manuel, el guitarrista, rebautizado como Pantro Puto, aclarará que las letras las hace Santiago, cantante y compositor (quien después de sufrirla en el escenario ya no tiene paciencia para los medios).

“Buscamos letras melancólicas y tristes con una melodía alegre, nos gusta ese tipo de contradicción. Hay canciones del reciente disco que no tocamos hoy que son muy arriba y muy bailables. En esa conjunción se logra algo bueno”, explica Pantro sobre un sonido que este policía motorizado lleva trabajando desde hace quince años.

“Quiero mirarte, mirarte y que me mires”, canta Santi cuarenta minutos antes. “Quiero hablarte, hablarte y que me mires”, insiste. La canción es “El fuego que hemos construido” y todos saltando y alzando los brazos le intensean, le sufren y le disfrutan a ese simple acto de despertarse una noche y pensar en el tiempo perdido.

el mato a un policia motorizado

Santi amenaza y amenaza que está ahora sí será la última canción, tres chavos le responden con un “¡Olé, Olé, Olé, Él mató!”. Todos en la banda sonríen con el detalle de final de la Champions, hasta Pantro que tiene cara de que sonreír para él es un acto de fe.

“La mezcla del indie americano de los noventa y las bandas argentinas chicas, de la playa, nos marcaron bastante”, dice Willy, el baterista, rebautizado como Doctora Muerte (aunque tiene facha de tipo tranquilo).

“Influencias no solo musicales sino del arte en general, películas de acción de los ochenta y noventa, cosas que nada tienen que ver con la música pero que van con las letras o el espíritu de la banda”. A lo dicho por Muerte, Pantro recuerda que el nombre del grupo surgió por una película clase zeta de ciencia ficción llamada Motor, una mezcla de Robocop y Terminator.

el mato a un policia motorizado

“La película estaba siendo proyectada como fondo en una fiesta, la veíamos de reojo y de repente vimos los subtítulos de un dialogo: ‘Él mató a un policía motorizado’, y nos gustó. En  nuestra ciudad no había policías motorizados, así que eso sonaba a algo que venía del futuro”.

Pantro y Muerte relatan que su nombre anarquista y antiautoritario le significó, hace unos años, a los chavos que pegaban los afiches por las calles de Mar de Plata para un concierto de la banda, ser perseguidos por verdaderos policías. Además de que después de su presentación en un festival en Sevilla, España, El cuerpo de Policía se quejó por haber traído a tocar a su ciudad a un grupo con ese nombre, pues coincidió como una triste canción de Santi, que justo una semana antes del concierto habían matado a un policía motorizado en una esquina sevillana.

Y es que la vida todo siempre va más o menos bien, como esa rola que en el concierto Santiago Motorizado, Doctora Muerte, Pantro Puto y Niño Elefante colocaron hasta adentro de las ganas de su audiencia.

el mato a un policia motorizado

“Amigo, no llores por las noches, es hora de buscar lo esencial”, por supuesto, “nena, ayer fueron muy duros tus reproches”, y también los míos, “necesito un poco de plata para que todo siga más o menos bien”, todos la necesitamos.“Amigos, formemos una banda de rocanrol”, es lo que todos requerimos urgentemente.

Las letras de Él mató a un policía motorizado funcionan de espejo: son un filtro de lo no convexo y por eso no se pueden dejar de cantar, como ese instante en la que la mujer que amabas estuvo a punto de darte un beso al verte llegar y se arrepintió al sorprenderse a sí misma con el amor que te tenía.

Por el camino de tierra se van las “Mujeres bellas y fuertes”, aunque tú sabes Jenny que todo lo que ves será nuestro nena. “Chica de oro“, “Yoni B” y “La cara en el asfalto”. Las canciones no se han ido como tanto lo prometió aquel que las interpreta. Donde ante tanta medianía, nuestro “Próximo movimiento” será subir al techo de nuestras casas con un rifle, aunque la mujer deseada no pueda encontrarle a la frase la adecuada sintaxis.

el mato a un policia motorizado

Doctora Muerte.

Llorar arriba del árbol, abajo del árbol, detrás del árbol. “Chica rutera”, ¿por qué no puedo dejar de moverme con tu recuerdo, en el que solo “espero que vuelvas, espero que vuelvas”?

“Por como vino la gira, nos hemos dado cuenta de que hay mucha gente que nos sigue en este país. Hoy tocamos las canciones nuevas y la gente las coreó y cantó”, dice Pantro para responder a la pregunta sobre que se siente tener un chingo de seguidores en México, un lugar en el que ya llevan un mes dando vueltas y sobre todo en Oaxaca, donde nunca habían estado.

En el escenario y abajo la gente ha refrendado la observación con Santiago Motorizado agachándose y  haciendo la seña del adiós mientras la cortina del escenario baja y la audiencia se funde en un grito de “¡otra!, ¡otra!”. El muy canalla se ha mantenido inmune y no ha cantado “Dos Galaxias”, en la que ya se podrá entonar: “Mi amor por vos se ve tan grande, tan grande como un amanecer”, y a lo mejor está bien.

el mato a un policia motorizado

Pantro Puto y Doctora Muerte.

De cómo ven el  futuro Pantro y Muerte han dicho que lo siguiente será que en el 2032 alguien les hará la misma pregunta y ellos responderán: “Igual y como nos veíamos hace quince años”,  mientras brindan con una cerveza y en una de esas hasta se rolan un toque, sobre todo porque tendrán treinta años más de achaques y la mariguana ya desde ahorita empieza  a ser considerada medicinal.

“Hemos conocido un montón de lugares a los que nunca habíamos venido, ya nada va a ser igual”, dice Pantro sobre su estancia en México. “Hemos reconocido un montón de lugares que ya conocíamos, pero necesitábamos ver mejor”, podrían responder las más de setenta personas que acudieron a Txalaparta.

Por lo pronto, en el soundtrack de la vida de quienes ahí estuvieron y se retiran, probablemente sonará ese estribillo entre agotado y vital del “desconocido, espero tus problemas se acaben, y así volver a la senda del bien. Desconocido, dobla tu energía en partes iguales y todo va a estar más o menos bien”. Y después de haberse puesto hasta el ultramundo del ritmo amargo y la feliz melancolía de Él mató a un policía motorizado, ¡carajo!, uno que lo cree.

Editor Yaconic

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Revista de arte y cultura

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