Markovitch 1

Por Abia Castillo

Cineasta mexicana-argentina, Paula Markovitch se ha desempeñado sobre todo como guionista: escribió películas como Temporada de patos, Sin remitente, Lake Tahoe y Elisa antes del fin del mundo. El premio (México/ Polonia/ Francia 2011) es su debut como directora, un filme que ha cosechado múltiples premios alrededor del mundo y que se coronó como Mejor Película en la pasada entrega del Ariel 2013.  Ubicada en Argentina, en los tiempos de la dictadura militar, El premio  narra la historia de Ceci, una niña que no sabe qué decir ni qué callar en un momento donde todo (incluso ganar un premio) parece amenazante.

-Sé que escribes desde que tienes memoria, que tus padres son pintores, que el arte siempre fue algo cotidiano para ti. ¿Cuál es tu definición de artista?

Es complicado.  Mi padre decía que los artistas son quienes se atreven a ver lo que tienen delante de los ojos: no son personas  más imaginativas o fantasiosas (como se suele suponer) él opinaba que los artistas  anhelan  tener el valor de  percibir los que les rodea realmente, con toda su belleza y su horror. Creo que coincido con él.

-En El premio todo se percibe opresivo y hostil ¿fue difícil recrear tanta violencia con tan pocos elementos?

En El premio me remití a mis recuerdos de infancia, que efectivamente  tenían muy pocos elementos. De niña nunca vi cadáveres ni torturas, pero recuerdo que la hostilidad del fascismo podía sentirse incluso  en el viento.

-En la construcción del personaje de Cecilia ¿qué es lo que defines como dolor sigiloso?

Hay dos momentos en la construcción del personaje: la escritura y el trabajo con la actriz. En la escritura trabajé a Ceci como una niña que está rebasada por una culpa que no puede entender . Ella siente que haga lo que haga, siempre estará equivocada (pues en un mundo de valores aberrantes, no hay manera de actuar correctamente, la perversión nos alcanza a todos) . Este peso la acompaña a todas partes incluso cuando ríe a carcajadas.

-Filmaste en el salón donde tú alguna vez tomaste clase y hasta luchaste por conseguir los bancos que evocaban tu niñez ¿por qué fue tan necesario reunir estos lugares y objetos?

Yo creo que el proceso creativo es tan importante como la obra misma. Para mí el “boceto”,  el proceso de creación, es fundamental. El trabajo que hicimos en el pueblo de San Clemente del Tuyú, el recopilar objetos cargados de memoria, resultó tan vital como la película misma.  Los habitantes nos traían sus objetos y nos contaban las “historias” de las cosas. El pasado aparecía de pronto en cada elemento: los objetos de la película están cargados de recuerdos, de verdades. Eso irradia una belleza estética pero también espiritual.

Markovitch mit nota

 -Alguna vez te oí decir que “IMCINE apuesta por las historias universales” ¿crees que las películas tienen nacionalidad?

Creo que las obras de arte son de la humanidad. Las fronteras de los países son convenciones que han variado y seguirán variando a lo largo de la historia. La creatividad en cambio es un terreno sin fronteras  y es de celebrar que los institutos de cine, como IMCINE, tengan está concepción tan evolucionada y comprometida  del trabajo artístico en el cine, en especial en estos tiempos. Estoy enormemente agradecida.

-Como dijo Sergio Aguayo, es inevitable sentir cierta envidia al ver que países como Argentina y Guatemala están comenzando procesos penales en contra de sus genocidas. En tu opinión ¿cómo repercute la impartición de justicia en la memoria y dignidad de un país?

Es fundamental juzgar y castigar a los asesinos genocidas de cualquier latitud.  Al haber justicia la sociedad se alivia de la culpa que involucra a todos después  de cualquier crimen horrible. Además de juzgar y castigar, creo que a una sociedad le toca revisar en sus propios corazones ¿que rastros de crueldad e intolerancia ha dejado este período nefasto? o incluso peor ¿qué características tuvo una  sociedad para permitir, y en muchos casos, apoyar estos crímenes?

-Con los numerosos reconocimientos que ha recibido El premio, sobre todo el de Mejor Película, Guión y Ópera Prima en la pasada entrega del Ariel 2013 ¿te emociona recibir premios?

Siempre me gustó recibir premios, desde niña, de eso se trata la película. Los premios son hermosos y alentadores cuando vienen de lugares legítimos.

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