Más pesados, oscuros y lodosos

THE HERBALISER

Por Adán Ramírez
Foto Matt Humphrey
En la actualidad el “éxito” se mide por la cantidad de likes y followers que se tiene en Facebook y Twitter, pero hay cosas que no se pueden medir, la calidad, por ejemplo. Es el caso de The Herbaliser, una banda que apenas cuenta con unos miles de seguidores en las redes sociales, mientras cualquier cantante de moda rebasa los millones… al final de cuentas ¿qué es el éxito?

The Herbaliser es un dúo que recoge de las calles de Londres su espíritu multiétnico a través de beats instrumentales, breaks y samples de Funk, Jazz y Hip Hop. Ollie Teeba y Jake Wherry; son el fruto de la ruptura cultural encabezada por músicos británicos que se rebelaron ante establishment de los 60´s. Bandas como The Who, Rolling Stones y The Clash (tiempo después) son un ejemplo. Esta herencia inmediata podría ser la explicación del porqué la fuente de grandes músicos es inagotable en esa isla tan pequeña llamada Gran Bretaña. Sin duda eso se trae en la sangre, es genético, es algo con lo que se nace y no se puede negar.

Al otro lado del auricular el marcado acento inglés de Jake se percibe cansado. Es fanático del Liverpool FC, habita en los suburbios del viejo Londres y no ha tenido una vida sencilla. Sin embargo a pesar que es casi de madrugada del otro lado del Atlántico se muestra contento por recibir esta llamada desde México.

Ollie y Jack llevan más de 18 años haciendo música juntos. Al comienzo de su carrera fueron una de las principales bandas del sello Ninja Tune, junto con Coldcut, DJ Food, Kid Koala, The Cinematic Orchestra y Bonobo. Ahora bajo su sello Derpartment H, editan su séptimo álbum There Were Seven (2012). Material dónde la banda se acerca más a su sonido inicial colmado de loops, scratchs, reverbs y trompetas Funk: “Dejamos Ninja Tune después de hacer cinco álbumes. Sentimos que Ninja se volvió un poco más electrónico y nosotros nos estábamos moviendo en otra dirección. No parecía lo correcto lanzar otro disco con Ninja Tune que fuera demasiado diferente a nosotros”.

Para Herbaliser ha sido un proceso complicado recuperar la presencia que tuvieron la década pasada. El cambio sufrido en la industria los hizo replantearse la comunicación con aquella audiencia fiel y las nuevas generaciones que siguen creyendo en la música independiente, una balanza contra la avalancha del voraz mainstream: “Nos dimos cuenta que ahora con las redes sociales podemos hablar directamente con nuestros fans. El rol tradicional de una disquera es darte exposición y audiencia. Nosotros sabemos realmente dónde está nuestra audiencia. Entonces tomamos el riesgo de lanzar esto con nuestro propio sello. Es difícil porque la gente no compra más la puta música. Ollie y yo tuvimos que sacar bastante dinero del banco, después lanzar esto, hacer manufactura y marketing. Le pagamos a la gente indicada para que nos tocaran en la radio, para salir en revistas, mucha de esa gente no hizo un buen trabajo para nosotros. Aún cuando todos los críticos dijeron que era un gran disco, no tuvimos grandes ventas. No esperábamos hacernos millonarios, pero sí esperábamos cubrir los costos que significa hacer un disco. La verdad es que perdimos algo de dinero. Entonces en lo que tiene que ver con los negocios no ha sido algo muy exitoso. Por mis problemas personales estuvimos alejados por demasiado tiempo, pero la gente sabe definitivamente que estamos de regreso y que hacemos una música de puta madre. Con nuestro nuevo álbum tratamos de hacer ese sonido pesado, oscuro y lodoso que Herbaliser hacía antes, es eso lo que queremos ahora.

Son parte de una generación donde el Trip Hop en Inglaterra ocupaba un gran espacio con Massive Attack, Lamb, Portishead, Archive, UNKLE y Moloko. En cambio The Herbaliser pudo seguir su camino hacia el Hip Hop y Funk gracias a las técnicas que usaron en sus primeros discos: “Nunca tratamos de cruzar fronteras o ser muy avantgarde. Cuando salió nuestro primer álbum usaba sampling cuando editaba, no sólo loopeaba. Creo que la gente en esa época pensó que eso era algo diferente e innovador. Ahora a veces tenemos críticas de que en todos los demás discos sonamos igual. La verdad es que no tratamos de hacer las cosas demasiado distintas. Hacemos la música que queremos hacer y nos parece honesta. Los nuevos artistas en Ninja Tune hacen Grime o Dubstep, pero nosotros seguimos muy influenciados por el Funk, Jazz y Soul de los de finales de los 60´s y principios de los 70´s. También estamos influenciados por la época dorada del Hip Hop de finales de los 80´s a principios de los 90´s como A Tribe Called Quest, De La Soul, etc… No estoy de acuerdo que tienes que hacer algo diferente nada más por ser diferente”.

Nada ha sido sencillo para Herbaliser. Vivimos en un mundo donde a la personas les dicen como vestir, como hablar, como pensar. Esta banda de enorme calidad ha luchado para sobrevivir más allá de las tendencias, de las disqueras, de la misma gente que les ha tomado el pelo. Herbaliser ha perdurado por un sencillo motivo, las ganas de seguir haciendo música: “Los últimos 8 años han sido bastante difíciles. Mi primera esposa murió en un accidente en 2004. Tuve dos pequeños, entones para mí me fue muy difícil hacer música durante algunos años y en algún tiempo algunas personas se olvidaron de nosotros. Si no haces un disco cada dos años desapareces del radar. Entonces fueron 4 años sin hacer discos y entonces en 2009 tuve cáncer y de nueva cuenta no hicimos disco por tres o cuatro años. Nuestra popularidad no es lo que solía ser. Siempre hemos sido una banda independiente, nunca hemos tenido un éxito demasiado comercial. Entonces la gente que nos escucha es la gente que busca algo diferente, que no quieren seguir al ídolo Pop o X Factor, que no escucha todo lo que sale en la tele”.

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