Logan Hate es de los pocos raperos en México —sino es que el único—  que habla desde el corazón, pero con la razón sobre la víscera, y es difícil lograr esta ecuación. Escribir con sensibilidad y además con el intelecto. Logan Hate no se pierde en el verbo de la violencia o el bluff de las drogas, mucho menos en conjugar la depredación o el machismo, sus letras son más profundas que eso, se asisten con referentes cinematográficos y literarios, versan sobre la paternidad, el desarrollo personal, la riqueza espiritual y el afecto, un afecto calculado que es digno de confianza. ¡One Love, hermanos!

Fotos: Pablo Zárate

Logan Hate nació el 4 de octubre de 1986 en Tacotalpa, Tabasco México, es rapper consciente y transportador de un juicio que manifiesta que el hip hop también puede tener espíritu. Logan Hate entierra en la cultura milenaria para radiar un idioma ajeno al cosmético; modular concepciones religiosas, metafísicas, abstractas, literarias e históricas, para introducirlos en un cosmos donde el rap se viste de retórica, de gentileza, erudición y mestizaje”.

¿Qué recuerdas de tu infancia en Tacotalpa, Tabasco?

Recuerdo estar con mis amigos en la calle, jugando futbol, canicas, etc. ya sabes, todos esos juegos chingones de los noventas que hoy se ven muy poco, cuando preferías estar en la calle que en el móvil, todo era muy divertido. Tacotalpa es un pueblo muy chico y en ese entonces no habían tantos automóviles, podías jugar en la calle y con precaución mínima librabas accidentes.

Fue una buena infancia, a los alrededores del pueblo hay mucho por explorar, ríos, arroyos, cerros, sabes, el patio de la casa de mis padres da a un plantío de plátano y todos los niños de la colonia nos reuníamos allá; ya no creo que hagan eso, pero bueno, entrando en contexto, recuerdo a la perfección el primer acercamiento que tuve con el hip hop, fue con la película de Las Tortugas Ninja y el track de Vanilla Ice, sin querer, todo cambio desde ese momento.

El espíritu consiste justamente en tener el centro en sí, decía Hegel, ¿cómo se logra esa centralidad en la personalidad de un rapero?

Para mí, ese espíritu es la confianza que me tengo, todo gira en torno a esto, el nunca titubear, y esa misma confianza, aunque parezca un poco contradictorio, me hace tomar mejores decisiones, porque trato de anticipar los resultados y eso influye en mí tanto como rapper como en mi vida cotidiana, y si no sale como lo esperaba, aprendes de eso y también es ganancia. Seguro que Hegel se refiere a algo más complejo, pero no estoy aquí para complicarme la vida, ¿si me entiendes? (risas).

¿Qué le dicen las palabras hip-hop al subconsciente de Logan Hate?

Qué te digo líder, a medida que me involucro más, milito menos, el sentido de comunidad que tenía a los veinte años ya no está demasiado arraigado, en este momento es más un estado mental, tal vez mañana sienta nostalgia y regrese a los parques a platicar con los B Boys,  qué sé yo, cada vez es más personal y selectivo; pasa el tiempo y van quedando pocos con los que compartes ideales similares, por eso creas grandes amigos en este trayecto.

¿Cómo se dejan las pretensiones a un lado, en un medio en donde la base siempre ha sido la soberbia?

Pues… tal cual, dejar de pretender que no eres soberbio (risas), todos los rappers estamos aquí para ser el número uno, el sentido de la competitividad es fundamental en esto, pero no hablo de beef ni de formas comparativas, hablo de la motivación colectiva para la mejora constante de tus habilidades, “¿ese bato sacó un disco mortal? Tengo que hacerlo mejor”.

Fotos: Pablo Zárate

¿Qué pasaron durante los dos años entre La Leyenda de Dur An Ki (2015) y Leftlovers (2017)?

Mi hija Renata creció y cada día me enamoro más de mi familia, me enteré que tenía un tumor (afortunadamente benigno) en el ojo derecho y sigo en tratamiento, también sigo con mi trabajo convencional, realicé en conjunto con mis amigos del grupo Marble Caves, Wk y Diego Cromo un pequeño tour; cada vez participo en menos eventos, pero me aseguro que sean de mejor calidad, se fundó el crew y la marca Supreme Líder junto con mis amigos Agustín León, Víctor Gómez, Yim Miyaki, entre otros, todo marcha bien hasta ahora, espero que siga así. 

¿Cuáles son tus referentes literarios para alcanzar esas letras tan penetrantes, rigurosas, atribuidas de referentes urbanos pero brutalmente honestas?

Lo último que leí no creo que sea referencia rigurosa, aun así, me ayuda, pues a veces utilizo referencias en cuanto a títulos de obras, para ser más especifico. Terminé de leer Canción de Hielo y Fuego (1996 – 2011) y un libro de David Icke, pero, el nuevo disco es ajeno a esas temáticas. La verdad es que me influyen y motivan más a escribir rappers como Slug, Evidence, Roc Marciano, Ka, entre muchos de los ya consagrados.

 

 ¿Se considera Logan Hate un poeta?

La verdad es que no líder, no tengo ni la menor idea de cómo hacer poesía. Una vez me invitaron a un foro donde el ejercicio era relacionar el hip hop con la poesía y no preste mucha atención (risas), a mí me va más apreciar el live de un rapper. Pero si se llegase a considerar que el hip hop y la poesía desembocan en un mismo océano, prefiero ir en la comodidad de mi balsa, en el caudal exclusivo del rap. 

¿Qué opinas del panorama literario actual?

Todo lo que he leído deben ser clásicos y recomendaciones de escritores viejos, no tengo una opinión de esto hermano, lo mejor sería que me recomienden autores del “panorama actual” para seguirles la pista.

Fotos: Pablo Zárate

Háblame de la estructura narrativa en Leftovers, que me parece un álbum muy lineal y redondo, ¿lo pensaste en la estructura clásica de narración, es decir, planteamiento, nudo y desenlace, o es más bien no lineal, como en los juegos de rol?

Tal cual lo dices así se gestó, planteamiento, nudo y desenlace; para mí un disco debe ser conceptual desde el artwork hasta la promoción de éste. El álbum pretende ser escuchado sin pausas y no sentir en qué momento se repite; abordé temáticas y ritmos distintos a las de La Leyenda de Dur An Ki, para que pudiesen digerirlo mejor, los que se clavan más van a notar una evolución de personalidad en cuanto a ejecución en cada track, es un disco que toma otro sentido escucharlo de principio a fin y no aleatoriamente, pero no les hago más spoilers, mejor disfruten el disco Leftovers.

¿Cuál es el planteamiento, punto argumental o “detonante” en Leftovers?

El detonante fue hacer un disco, el cual me posicionara mejor entre los escuchas de hip hop y público en general, cada track tiene la intención de que puedan disfrutarlo no sólo estrictos adeptos al rap; decidí llamarlo así “Leftovers” o “restos” o “sobras” pues el proceso creativo se dio en el cumulo de pocas horas que me sobraban al día después de realizar mis obligaciones como trabajador y como padre de familia durante años.

Si bien me iba era una hora al día (risas), y así durante ese año busqué la manera de ir escribiendo, grabando y gestionando todo para que Leftovers viera la luz, por eso cada track era un logro, lo cual me motiva a seguir en esto, Ckazpa Beats es también parte fundamental y sin él no hubiese sido posible “detonar” el disco, creo que es uno de los mejores beatmakers de México y ambos nos emocionábamos con este proyecto, sabes, rapear es una de las cosas que más amo, no joke, me hace feliz, creo que ese es mi mejor argumento para no dejar de hacerlo.

“Y si mi vida es mala / y si es un festín de cuervos”, es una gran locución, háblame de este track y del por qué Edith Piaf?

Tenía un track que hacía apología a las relaciones toxicas y desde que vi la película de ‘La Vie En Rose’ decidí llamarlo Edith Piaf, la frase específica sale como un pequeño esquema y referencias a la cultura popular, hablando de libros y películas, (‘Carlitos Ways’, ‘Canción de Hielo y Fuego’, ‘Snatch’, que son las que recuerdo en este momento) pero todo asociado a un amor toxico desde el punto de vista del hombre. La frase en particular se refiere al escarnio público y a la tolerancia que le tiene el bato dispuesto a todo por su amante. 

Fotos: Pablo Zárate

¿Cuál es la autobiografía de rapero preferida de Logan Hate?

31 años, contador público de profesión, rapero de vocación.

¿Escribirías un libro?

Si encuentro algo que merezca la pena de ser contado, claro, pero lo acabo de pensar ahorita, nunca me habían preguntado eso, aunque lo que sí tengo es muchas ganas de hacer es el cómic de la miniserie animada El Pueblo A Pie de Montaña que poco a poco se está realizando. Ojo aquí inversionistas (risas).

¿Con qué artista fuera del Hip-Hop te gustaría trabajar?

Con Dua Lipa, (risas), fuera de escena musical, estaría chingón trabajar en un film de Scorsese, soñar es gratis líder. 

“Es algo terrible estar solo, sí que lo es, claro que sí, pero no bajes tu máscara hasta que tengas otra máscara preparada debajo, todo lo terrible que quieras, pero una máscara”, escribió Katherine Mansfield, ¿ese es el hecho de la máscara en Logan Hate?

Puede ser, es como el dicho popular “yo no doy paso sin huarache” siempre anticípate, que esta vida es de los que andan tras sus metas, sean las que sean, si te quedas a esperar verás como todos consiguen lo que quieren menos tú y no hay peor soledad que esa. One Love hermanos, traten de ser felices y sobre todo cuando lo estén, compartir esa felicidad. 

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Mixar López

Mixar López

Narrador, cronista y periodista musical. Es colaborador de varias revistas y periódicos de México, Estados Unidos y América Latina. Vive en Des Moines, Iowa. Su primer libro de crónicas, Prosopopeya: La voz del encierro, está próximo a ser publicado.

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