Por Daniel Vela

Fotos: Daniel Geyne

El estilo con el que dibuja Carmen Figueroa es una especial manera de promover y enfocarse en las características implícitas del cuerpo humano. Hay una valoración e importancia de órganos esenciales del cuerpo; me refiero al ámbito de lo que no se puede ver, solo sentir.

Esta obra en general despierta la curiosidad de saber qué hay dentro de cada personaje, saber si sus expresiones son psicóticas, tristes o profundas. Sus trazos nos adentran buscando una explicación concreta del trazo.

carmen figueroa

En la contextualización de la muestra había una desmaterialización del arte objeto. Me refiero a los personajes. Pero contrario al mito, solo algunos de los participantes en la exposición masticaron ambos.

La manera en que las obras fueron expuestas muestra que son intentos por expresar el poder y la ideología de lo humano —bastante apegadas a lo real.

A través del lienzo, hojas, pinturas y ejemplos se crea un puente entre lo real y lo imaginario. En esta exhibition el autor es un artista que no critica, ni revela nada, sino que identifica las múltiples formas de expresión sin que dejen de tener el 100% de efecto.

Los tonos obscuros me hacen pensar en la expresión de sentimientos de tristeza, depresión y la falta de esperanza.

carmen figueroa

carmen figueroa

La presentación conjuga la dualidad entre la ciencia, el arte, los sentimientos y lo abstracto.

Carmen Figueroa reside en Nueva York, es oriunda de la Ciudad de México. La cultura a su alrededor se volvió una gran influencia en su trabajo artístico. Vivió rodeada de arte barroco, arquitectura de la era colonial, así como los trabajos de Rivera, Orozco y Siqueiros. Comenzó sus estudios artísticos en Bellas Artes, de ahí también ha recibido premios gracias a su trabajo. A los 22 años obtuvo la licenciatura y recientemente una maestría en Brooklyn College School of Art.

Editor Yaconic

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Revista de arte y cultura

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