Por Raúl Campos

“El arte revolotea en torno a la verdad, pero con la intención decisiva de no quemarse. Su habilidad consiste en hallar, en el oscuro vacío, un lugar donde el rayo de luz, aunque nadie lo hubiera percibido antes, pueda ser atrapado con fuerza”.

FRANZ KAFKA

Aunque Franz Kafka (1883-1924) es uno de los autores más pesados que el siglo XX nos brindó, es muy probable que muchos solamente conozcan de él La Metamorfosis (1915), lectura obligada en las clases de literatura o español de la secundaria (tal fue mi caso), que narra la vida de Gregor Samsa tras despertar un día transformado en bicho. No obstante, además de tener una prolífica producción literaria —estando entre las más notables Un artista del hambre (1922) y El Proceso (1925)—, también era un estuche de monerías: dominaba el checo, francés, latín, hebreo y el griego, sin contar el alemán (su lengua natal), era abogado y también un ávido dibujante.

franz Kafka dibujos

Pese a que se han realizados innumerables análisis e interpretaciones sobre sus escritos, los dedicados a sus dibujos son casi nulos, quizá en gran parte porque son pocos los que aún se conservan: solía trazarlos en entradas de su diario personal, fragmentos de cartas a novias, amigos y familiares, y textos que fueron publicados en revistas junto a ellos, muchos de los cuales su íntimo amigo Max Brod, quien también era su editor, sacó de la basura.

“Era como dibujante un artista de peculiar fuerza y personalidad”, decía Brod sobre su compa, mismo que al ver que este se las arreglaba para guardar tantos dibujos como podía, le regaló todos los que él tenía, aunque en su carta-testamento le pidió que los destruyera. Afortunadamente no pasó.

franz Kafka dibujos

“No son dibujos para mostrar a nadie. Tan solo son jeroglíficos muy personales, ilegibles. […] Mis figuras carecen de las proporciones espaciales adecuadas. No tienen un verdadero horizonte. La perspectiva de las figuras cuyo trazo intento apresar está delante del papel, al otro lado, en la parte roma del lápiz -en mí. […] Los dibujos son rastros de una pasión antigua, anclada muy hondo […] La pasión está en mí. Desearía ser capaz de dibujar. Quiero ver y aferrar lo visto. ésa es mi pasión- […] Intento cercar lo visible de una manera totalmente propia. Mis dibujos no son imágenes, sino una escritura privada.”, escribió Kafka sobre ellos.

franz Kafka dibujos

Y ¿Cómo es que Franz sabía dibujar? Aprendió en la primaria, y sobre esto él escribe: “comencé a tomar lecciones de dibujo escolar con una pintora mediocre y eché a perder todo mi talento”. Hasta la universidad volvió a encantarse con la disciplina: tomó clases de historia de la arquitectura, pintura neerlandesa y escultura cristina, completó dos seminarios de historia del arte; y mientras se aburría en sus clases de Derecho, se ponía a dibujar en su libreta, decía que sus dibujos: “le satisfacían más que cualquier otra cosa. Estos garabatos los recortó Brod para que después formarán parte de los pocos conservados.

No obstante, durante la Segunda Guerra Mundial, años después de su muerte a causa de la tuberculosis que padecía, la Gestapo confiscó una gran cantidad de sus cuadernos –provenía de una familia judía de Praga–. Esa obra, a la que varios artistas, entre ellos el cineasta Fritz Lang, calificaban como “expresionistas”, está perdida, quizá para siempre.

franz Kafka dibujos

Bueno, si deseas conocer los pocos dibujos que a la fecha se conservan del escritor praguense, no te recomiendo que los googleés, la mayoría de los resultados son imágenes de Resident Evil Revelations 2 (supongo que el director es fan de la gráfica kafkiana). Mejor checa Franz Kafka, Dibujos (Editorial Sexto Piso), volumen en el que se imprimen por primera vez todos los dibujos de Kafka que se conocen, mismos que están acompañados por sus escritos.

Sexto piso editorial

Editor Yaconic

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Revista de arte y cultura

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