Por Aída Quintanar 

El superhéroe más elegante e intelectual de los comics mexicanos regresó a los escenarios porque los que están desaparecidos gritan justicia y rechazan el olvido. A Fantomas lo han querido matar y desaparecer muchas veces pero nunca lo han logrado porque los fantasmas nunca mueren.

El cómic que existió las décadas de los 60´s, 70´s y 80´s en México volvió con un nuevo capítulo y en un nuevo formato: la puesta en escena. Fantomas contra el miedo y el olvido, es sobre nunca ignorar el caso Ayotzinapa. Gin Müller, director del concepto y dirección de la obra se inspiró en la novela de Julio Cortázar Fantomas contra los vampiros multinacionales (1975), que refleja las experiencias de activistas que viven con el terror del Estado y la violencia de las transnacionales, además nos invita a cuestionarnos la importancia de los superhéroes de hoy en día. Porque sí, a los mexicanos nos urge que alguien venga a salvarnos.

Fantomas Monster, es el nombre de la compañía que presenta este proyecto multidisciplinario integrado por piezas multimedia, teatro en escena, documental, cómics publicados, clips de animación, una página web, exposición y simposios. 

Entrevistamos al director de la obra Gin Müller y a Edwuarda Gurrola, actriz que interpreta a Fantomas.

¿Cuál es la importancia de “revivir” a Fantomas en el México actual?

Es el superhéroe más intelectual que existe, en sus cómics él habla con Cortázar, con Octavio Paz, Alberto Moravia. Después de todo es la amenaza elegante, él es más bien un ladrón, entonces me parece importante tomar su figura, subvertirla y hablar sobre los políticos y los poderosos que tienen todas las fortunas y no hay un superhéroe que venga a darles su merecido.

Es también una reflexión de que necesitamos un héroe que nos salve o no va a pasar nada. Pero incluso es también la burla al héroe, porque un héroe no puede salvarnos y es un poco jugar con eso, para decir que necesitamos organizarnos, involucrarnos, pedir nuestros derechos y exigir que se cumplan.

Ahora hay muchas películas de superhéroes, en Hollywood siempre todo termina bien. Pero cuando leímos la novela de Cortázar encontramos a este superhéroe mexicano y no es realmente un superhéroe que pueda hacer mucho. Se trata de un superhéroe un poco más real que ficcionario.

¿Cómo puede Fantomas luchar contra el miedo y el olvido alrededor del caso Ayotzinapa?

Diciendo “no los olvidemos”, viendo sus rostros, leyendo sus nombres. La típica maniobra del gobierno de decir “pues ya están muertos, ya que le hacen”. Pero por eso Fantomas lucha contra el miedo y no llama a organizarnos, a hacer cosas, movernos y mantener la memoria. La reflexión es básica dentro de nuestro caminar. En México se olvida todo muy rápido.

La sátira y el humor negro son parte esencial del cómic y del mismo personaje (Fantomas), ¿en su proyecto está integrado este carácter?, ¿y cómo es que lo manejan en temas delicados como los asesinatos y desapariciones extrajudiciales de Irán y México?

Si está incluido el humor porque queremos romper con tanta solemnidad. El público recibe información dura que también necesita entretenerse y poderse reír. Siempre buscamos tener un cierto humor, lo que nos ha sucedido es que el tema es tan fuerte que hay veces que la gente no se atreve a mofarse.

También el público tiene que agarrarle la onda, es también tomar el tema con ligereza, el teatro es para vivirlo mientras está pasando para al final llevar tus pensamientos y reflexiones a tu casa.

¿Qué debemos y no debemos aprender/tomar de Fantomas como persona? 

Yo creo que él tiene un ego gigantesco, es la amenaza elegante, para él lo de afuera es muy importante. En este sentido lo tratamos de hacer místico, pero es banal y aunque él sí quiere sacrificarse y crea que los héroes sí van a salvar a la gente, esa no es la verdadera respuesta.

La cosa de los superhéroes es mucho de individualismo, la idea de porder salvar al mundo tu solo. Sí es ladrón pero no necesariamente se lo da a los pobres, también se enriquece y hace sus propias travesuras.

¿Tiene alguna relación este proyecto con el libro El regreso de Fantomas, la amenaza elegante de Gonzalo Martré que lanzó en 2013?

Totalmente, tomamos mucho de su libro para hacer nuestro cómic dentro de la obra y de hecho Gonzalo Martré va a estar aquí en el estreno de la obra. Vale la pena venir y conocerlo porque ese libro es fantástico y él fue el primer guionista de los comics de Fantomas en México.

En su proyecto cuentan historias sobre superhéroes humanos, ¿quiénes son estos superhéroes?

Siempre son los narradores, los que luchan por la justicia y contra los regímenes de estado. Los activistas sociales.Uno es activista cuando empieza a preguntar qué está pasando, cuando es más activo sin quedarse a decir solo “esto nunca va a acabar, mejor me pongo a ver la tele”. Son aquellos que tratan de construir memoria.

¿Cómo el público ha recibido la propuesta de un proyecto integrado por piezas multimedia, teatro, documental, cómic y animación?, Se oye un poco abrumador ante un público acostumbrado a ir al teatro a ver solo teatro.

En Viena por ejemplo lo tomaron muy bien porque es muy rico visualmente. También es extraño porque cuando uno ve una persona en vivo en el teatro y hay una cámara y una pantalla, generalmente la visión se va más a la pantalla.Buscamos crear un cómic en el escenario, congelar imágenes como en el gráfico. Todo tiene un concepto y simbología.

¿Cómo nació la idea de pasar un cómic al teatro?

Un día Jan Machacek (director del concepto visual y escenográfo) y yo (Gin Müller, director) leímos la novela de Julio Cortázar Fantomas contra los vampiros multinacionales (1975), nos volamos la cabeza y pensamos que sería bueno pasar el concepto a una obra, ¿cómo llevar el cómic a una escena viva?, y así empezó la locura.

Fantomas en esta ocasión es mujer y lleva una máscara rosa, ¿qué representa este cambio?

Fue para desarrollar otras ideas del superhéroe, del por qué no es un hombre y sí una mujer y además su máscara no es blanca sino rosa. Es también para hacerlo más raro, y que no sea el “superhombre” siempre y además blanco. Cambiar el patrón del hombre blanco europeo, llevar la idea a un lugar más diverso.

¿Han pensado adaptar la obra en otros países?

Sí, en Brasil, Argentina, España. También nos gustaría traer a México la versión de Irán y traer las dos juntas. El cómic tiene muchos capítulos y se puede prestar para muchas historias.

¿Cuál es el propósito de la obra y su proyecto en conjunto? 

Crear conciencia y entretener. Hablar de las cosas que no nos gustan hablar, usar el escenario para burlarnos, para discutirlo, para reflexionar. Recordar también el caso Ayotzinapa a tres años de los hechos. Hacerlo visible y poner otros puntos de reflexión. Al final es una parábola sobre los regímenes del Estado y sus métodos de hacernos olvidar lo que nos duele. Que nuestra pieza le de visión al caso. Lo que necesitan los padres de los estudiantes desaparecidos es que la gente los siga apoyando, más visibilidad, que el tema no sea carpetazo y se quede como uno más de todo lo que sucede.

Un cómic trasladado al escenario, ¿cómo no verlo? Las funciones serán del 21 al 24 de septiembre en el Museo Universitario del Chopo.

Editor Yaconic

Editor Yaconic

Previous post

TE HACE FALTA MÁS POGO

Next post

GRANDMASTER FLASH ESTARÁ EN LA SEGUNDA EDICIÓN DE PHONO