Más poetas, menos metralletas

ATEMPA 1

ATEMPA

Por Eduardo H.G. / @altermundos / Enviado

Después de nueve días de intensas actividades, el XI Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM 2013) concluyó con la entrega de premios y reconocimientos a los trabajos escogidos por el jurado y el público. No es para menos, el encuentro se posicionó —una vez más— como un escaparate idóneo para nuevos talentos, para la crítica y para obras cuyo valor toma luz.

Workers, del director José Luis Valle, se llevó el principal galardón, el premio al mejor largometraje mexicano. La cinta de ficción narra la historia de dos trabajadores, Lidia y Rafael, en Tijuana, quienes ven afectados sus derechos laborales por la figura de una patrona, en el primer caso, y una compañía trasnacional, en el segundo.

En la misma selección, La jaula de oro, de Diego Quemada-Diez, se llevó el Premio al Mejor Primer o Segundo Mejor Largometraje Mexicano, además del Premio Guerrero de la Prensa —otorgado por la prensa acreditada del FICM 2013—, y el premio del público asistente. Las horas muertas, de Aarón Fernández, tuvo una mención especial.

Una de las protagonistas del filme de Fernández, Adriana Paz, se llevó el reconocimiento como mejor actriz de largometraje, mientras que Harold Torres y Carlos Bardem se llevaron el de mejor actor por su participación en González, de Christian Díaz Pardo. Ambas categorías se presentaron por primera vez en el FICM.

ELEVADOR

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Invitados de honor, clases maestras, encuentros y conferencias, entre otras fotografías, conforman el álbum que el festival almacena este año. “Allá afuera hay una realidad dura que no se puede ignorar, la responsabilidad de cambiarla es de todos y qué mejor que hacerlo a través de la educación, la cultura y el arte. Si no apostamos por la cultura, lo haremos por la ignorancia y la violencia”, aseguró el vicepresidente del festival, Cuauhtémoc Cárdenas Batel.

En la sección de documental mexicano, figuraron las cintas Atempa, sueños a la orilla del río, de Edson Caballero Trujillo, con el Premio Klic definido por el público que desde su casa tuvo acceso al festival. El segundo premio de la prensa fue para Quebranto, de Roberto Fiesco, en esta sección de documentales, y B-boy, de Abraham Escobedo Salas, recibió una mención especial.

En la misma categoría, Elevador, de Adrián Ortiz Maciel, recibió una mención especial a largometraje documental, mientras que Las montañas invisibles, de Ángel Linares, obtuvo el premio a mejor cortometraje documental, y El cuarto desnudo, de Nuria Ibáñez, se galardonó con los premios: mejor documental realizado por una mujer y mejor largometraje documental.

En el universo del cortometraje mexicano presentado en la undécima edición del FICM, figuraron Jerusalén, de Alicia Segovia Juárez, con el premio especial Studio 5 de Mayo; La casa triste, de Sofía Carrillo, con el premio al mejor cortometraje de animación, y La banqueta, de Anaïs Pareto Onghena, con el laurel por el mejor cortometraje de ficción.

QUEBRANTO

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Así, Las montañas invisibles, La banqueta y La casa triste, podrán ser consideradas para competir en los premios Oscar, debido a que el FICM está oficialmente reconocido por la Academia de Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos. En tanto, el concurso michoacano de guión de cortometraje registró como ganadores al proyecto Brujas, Larga Espera y Dr. Onco.

En está ocasión, el máximo festival del séptimo arte en México, tuvo como invitados especiales a los directores Alfonso Cuarón, Quentin Tarantino, Bruno Dumont, Robert Rodriguez, Alejandro Jodorowsky y John Sayles, y a los actores Danny Trejo y Edward James Olmos.

La apuesta del FICM continua, según su vicepresidente, “Necesitamos más poetas y menos metralletas. Más allá del entretenimiento, debemos encontrarnos y reconocernos como comunidad. Este espacio debe servir para hablar unos con otros”.

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