Por Scarlett Lindero / @scarlettlinde 

Si las ilustraciones de Iurhi Peña tuvieran soundtrack, sería ruidoso y escandaloso. Puro ruido femenino. Mujeres gritando, bailando, haciendo desmanes y pintándote dedo. Trazos rebeldes. Sus chicas exponen una dialéctica feminista: son anti-“femeninas” y políticamente incorrectas. Mi femme fatale favorita de Iurhi es la Corta Vergas.

Iurhi es artista visual. Nació en la caótica Ciudad de México, en 1989. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM. Actualmente está al frente de la microeditorial Pet-Rat y de Vómito y Rabiaambos proyectos independientes y autodidacticos de fanzines. El segundo es un femzine, está conformado por un colectivo de chicas feministas.

Iurhi Peña colabora con varios medios y elabora carteles culturales. Durante algún tiempo hizo en Yaconic la sección Crónicas de ciudad cagada, una serie de cómics que narra las problemáticas de vivir en esta trastornada ciudad. En acuarela, gif, papel, ropa, bolsas y hasta tatuajes, esta artista traza sus diseños, que regularmente abordan problemáticas sociales o simplemente hacen mofa del absurdo existencial.

Las mujeres de Iurhi son irreverentes, inconformes con su realidad; hacen revuelta en esa feminidad infectada de estereotipos. Ella es feminista, su trinchera en el arte es esa.

La entrevisté para que me platicara sobre su proyecto de fanzines feministas y en general sobre su obra.

La pregunta base, ¿cúando y cómo comenzaste a ilustrar? ¿Cuáles fueron tus primeras ilustraciones, las recuerdas?

A dibujar desde que tengo memoria. A ilustrar comencé al terminar la carrera, cuando estaba decidiendo qué hacer con mi vida y con lo que había estudiado. Lo primero que hice fue ilustrar un cuento para la revista Tierra Adentro, un amigo me ayudó a armar mi portafolio por primera vez y me dieron esa chamba.

Las mujeres de tus ilustraciones son rudas y rebeldes, ¿cómo es Iurhi Peña?

Intento ser ruda y rebelde ja,ja. La verdad soy muy torpe y siempre me pongo nerviosa. Las ilustraciones que hago son para sacar lo que pienso, pero que no sé comunicar de otra forma, son chavas que he visto, me gustaría ser como ellas o hacerlas mis amigas.

¿Te consideras feminista? ¿Por qué?

Sí, totalmente. A veces me canso de serlo, creo que eso le pasa a toda la gente que es activista. Pasan tantas cosas malas a diario que dan ganas de mandar todo al diablo y ser feliz. Pero el problema es que las cosas que pasan a diario impiden que seamos felices, por mi condición de mujer, por mi condición de mexicana, por mi condición de trabajadora, etcétera.

Lo normal es que demandemos, que se nos trate justamente, y eso implica una posición política. Creo que no se puede andar por el mundo ingenuamente pensando que las cosas pasan de forma mágica y que los crímenes se dan porque hay gente buena y gente mala. Por eso soy feminista.

¿Quiénes fueron tus referentes o influencias en ilustración?

Tengo las lecturas obligadas de dibujo como Aceves Navarro, Nishizawa, expresionistas alemanes y los dibujos de Eva Hesse, esas son mis bases. Desde entonces hasta acá he juntado muchas referencias. Me gustan, por ejemplo, Julie Doucet, Taiyo Matsumoto, Jillian Tamaki, Charles Burns, el manga ochentero, Rius, Aisha Franz. Muchas cosas más, la gente que hace cómic alternativo gringo y las comiqueras latinoamericanas. Sigo mucha gente en Instagram que me gusta, nunca termino de conocer.

¿Mantienes el mismo estilo siempre?, ¿cómo definirías tu estética?

Trato de hacerlo pero siempre cambio, siento que cuando ya tomé un camino e intento replicar lo que hice antes, me sale diferente y me desespero o me aburro de hacer lo mismo. Por eso hago dibujos en materiales diferentes: acuarela, digital, colores de madera y plumones. Lo que mejor trabajo es la tinta china con pincel o a veces con plumilla, cuando me pongo fina.

Cuando trabajas, cómo es el ambiente. ¿Qué música escuchas, cuál es tu ritual?

Me gusta escuchar música de la adolescencia, o algo loco que me emocione. Bandas de chavas, techno dance noventero, cumbias, je,je. Música que se pueda cantar con mucha emoción. Éxitos del momento o del pasado.

Alguna vez me enseñaste una historieta creada a partir de vivencias personales de la infancia, una niña tímida y muy curiosa. He visto que muchas de las ilustraciones en tu blog están acompañadas de historias personales. ¿Te inspiras en tus propias experiencias? 

Sí, no me gusta inventarme cosas porque siento que si te pasas terminas haciendo cosas que no conectan con nadie. (Hace poco vi un cómic muy chistoso de Roberta Vázquez, en el que varios artistas tienen una pelea y uno dice “¿Ah, sí? Pues yo voy a hacer un cómic abstracto de esta situación que no se entienda absolutamente.”)  Una historia personal es como un chisme, es cercano y es real, entonces es fácil que la gente conecte con eso, porque como probablemente también le ha pasado a alguien, se hace parte de una experiencia universal.

Ahora sí estoy inventándome una historia que haré en cómic, a ver cómo me va, me preocupa alejarme mucho de lo que conozco y que alguien lo lea y diga: ¡No mames, nadie habla así! Por eso prefiero lo que conozco, pero quizá lo que deba hacer es enlazar mis vivencias de una forma más creativa.

¿Dibujar para ti es una catarsis?

¡Uy! Sí. Me gusta dibujar cuando estoy estresada, cuando estoy triste y cuando estoy feliz y tengo energía. Me calma y me hace sentir útil.

¿Qué mensaje quieres transmitir con tus creaciones?

Cosas no aburridas y emocionantes. Quiero hacer dibujos que atrapen y que me gusten. Quiero transmitir la idea de que siempre habrá respuestas chidas a las injusticias del mundo, aunque sean pequeñas.

Háblame de Vómito y Rabia

Vómito y Rabia es un fanzine feminista que empecé a hacer hace unos años, ya con la idea de que fuera un ejercicio en colectivo, aunque no funcionó muy bien porque igual lo armaba yo pero con textos del colectivo Rosa Chillante. En estos últimos meses se me ha hecho más complicado continuarlo, pero me ha traído muchas cosas. Fue uno de mis primeros experimentos en el mundo de hacer revistas que nadie pidió, abordadas de la manera que yo quería.

Siempre digo lo mismo, desde que era una chavilla, que andaba rondando de forma periférica los colectivos activistas, siempre me molestó que sus periódicos y gacetas fueran siempre igual de aburridas, tratando de usar un lenguaje mega especializado y mirándote mal si no lo hacías; trazando una línea inquebrantable entre la forma y el contenido. Lo que quise hacer con el Vómito y Rabia era desechar esa división. Aún sigue en activo aunque va muy lento, ya no es con el colectivo pero sigue siendo una recopilación de textos hechos por chavas.

Por otro lado, Pet Rat es el colectivo de fanzine y dibujo que tengo con Edgar Bautista. Un tiempo lo llevé yo sola, cuando Edgar fue absorbido por el trabajo, pero se me hizo que tenía más sentido hacer las cosas como Iurhi Peña. Comenzó como una micro editorial, es decir, sacamos libritos de tirajes pequeñísimos con materiales baratísimos (excepto el Papas Fritas, ese es muy caro de hacer).

Esa editorial mini nos enseñó a conocer el pequeño mundo de las editoriales independientes, y nos ayudó como plataforma para tomar confianza en nuestros trabajos personales porque solo publicamos cosas que hacemos él y yo. Ahora que me preguntas debo confesar que la mayoría de los éxitos de Pet Rat son de Edgar, excepto el Vómito y Rabia.

Por último, y retomando lo del feminismo, cuéntame un poco acerca de Autoeditoras: Hacemos femzines.

Es un proyectito que ha dado para bastante. La idea es solo impulsar la creación de revistas autoeditadas con contenido feminista o realizadas por mujeres, dada la falta de producción de este tipo de material. Se compone de una colección de fanzines con esta línea compilados entre México, España y Latinoamérica; y de actividades que hacemos alrededor de esa colección. El proyecto comenzó cuando conocí a Gelen Jeleton, y empezamos a trabajar juntas, ahora colaboramos también con Xochitl Quintero. Organizamos talleres, charlas y queremos hacer más.

En noviembre del año pasado hicimos una charla con fanzineras feministas en El 77, fue un evento muy bonito que creo que da para más cosas, por lo que seguiremos organizando más eventillos del estilo con Autoeditoras.

Editor Yaconic

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