Por Jaime Acosta

Realmente no sé qué es peor. Tener una cita con San Pedro o una con el mismísimo Satán. En lo personal me inclinaría más por la segunda. Pero, ¿hacerlos esperar a los dos? Resulta impensable. Desde hace diez años existe un yonqui que, a pesar de haber sido requerido por ambos, ha sabido evitarlos. ¿Cómo ha logrado esto? Simple. Creó un personaje oscuro. Lo trasladó a la ciudad de los suicidas. Y se escondió detrás de un nombre: Iván García.

Con la biblia de Jack Kerouac bajo el brazo, el poblano ha tomado los sonidos más sombríos de los ochenta y los ha teñido con poesía que sangra a chorros. Liderando, como un jinete sin cabeza, a una bandada de Yonkis, Iván parece ser la respuesta a una generación de rock mexicano que adolece de lírica propositiva e inteligentemente estructurada. Post punk y new wave que se convierten en el mejor lugar para olvidar que estamos muertos hace mucho.

La tercera noche del Festival Lunario Tierra Adentro, que será el 29 de julio, seguramente no carecerá de suicidas potenciales sobre el escenario. Por ello, charlamos con un cuervo de siete vidas que nos revela su secreto para que el whisky no le haga nada y la droga no lo distraiga.

Estás muy influenciado por bandas ochenteras como The Cure y Bauhaus, ¿cómo fue el proceso de retomar los sonidos de una década que no viviste a pleno?

Bandas como The Cure, Bauhaus, Echo & The Bunnymen y The Bolshoi fueron algunas que sirvieron como soundtrack de mi adolescencia y por las cuales adopté ese sonido. Hubo un momento en el que escribía canciones y sabía que tenía un sonido. No sabía cual era hasta que conocí a estas bandas. Se amoldaban perfectamente a la lírica que estaba manejando y funcionaba a la perfección el delay, el chorus, el bajo minimal. Esa fue la forma en que adopté ese sonido.

¿Qué diferencias existen entre las personalidades de Iván García “el solista” e Iván García “el yonki”?

Las personalidades son las mismas. El discurso. Quizá ahora habrá una diferencia en el disco que voy a lanzar como solista. Está más enfocado al folk. Se va a notar una madurez en el aspecto lírico, un cambio en el aspecto musical, pero al final se van a fusionar las dos vertientes como siempre ha sucedido. Los Yonkis son una banda que me inventé para instrumentar mis canciones. Ellos me ayudan a arreglarlas y a que sean más completas.

En estos diez años de trayectoria dentro de la escena musical independiente fuera de la Ciudad de México, ¿dirías que es mucho más cordial o de plano las envidias y competencia son peores?

Al final la escena es similar. Tal vez la CDMX reúna más expresiones culturales pero todo se debe a que es una ciudad mucho más grande. En Puebla siempre ha existido movimiento rock. Las envidias son iguales tanto en CDMX como en Puebla, Monterrey, Guadalajara. No hay un ambiente de cordialidad en la escena musical. Sigue siendo la onda de comerse al más débil. Afortunadamente, crecí más en un ambiente de compositores, en el cual existe todavía una hermandad. No con todos, sería tonto generalizar. Pero si noto más un ambiente cordial entre compositores que en las bandas de rock. En el camino siempre encuentras sorpresas. Tenemos bandas hermanas y músicos amigos.

Fuera del personaje, ¿en realidad te consideras una persona oscura? ¿O de donde es que brotan letras como las de “La Cita” o “Soundtrack para un cuento de terror”?

Debe de haber una parte oscura. Al final soy un ser humano común y corriente. Los domingos puedo estar con mi familia y los fines tengo ensayos, entrevistas, grabaciones, cuestiones de diseño. Uno no puede andar todo el tiempo bajoneado porque interrumpiría esas actividades. Las canciones surgen en procesos más introspectivos, quizá después de algún golpe de tristeza o depresión. Casi siempre a punto del amanecer. Tengo un lado oscuro pero que está encerrado. A veces sale como en Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

¿Consideras que en el rock mexicano los músicos se están olvidando de tener una propuesta sólida líricamente como la tuya?

No hay lírica en las generaciones jóvenes. Ya lo hubo en la vieja guardia. Existió un Gerardo Enciso. Incluso la lírica de los Caifanes era mucho más interesante. Actualmente no existe. Antes los cantautores tenían esa propuesta de acompañar sus canciones con guitarra por el hecho de que el texto era en sí ya una parte importante de la canción. Gente como Neil Young, Cat Stevens, James Taylor. Ahora los cantautores se hacen acompañar de una guitarra pero con una propuesta muy banal, carente de retórica y poesía.

Siempre he dicho que el poema y la canción no son lo mismo, pero son hermanos. La canción puede hacer uso de la poesía para crear una lírica propositiva y completa. Las nuevas generaciones han desdeñado la lectura y el acercamiento a la poética. Eso ha hecho que sea un adorno más en la música mexicana.

ivan garcia pueblaENTRADA

Iván García

Hablando del festival Lunario-Tierra Adentro, tocarás el mismo día que Paulo Piña. Sabemos que te llevas muy bien con él e incluso realizan muchos shows juntos. ¿Están planeando alguna sorpresa para ese día? ¿Han pensado en colaborar de alguna manera en futuras producciones?

Paulo es un compositor sin comparación. Muy interesante. Es un tipo que juega. Que quiere provocar ruido en la gente. Es mi amigo. Él colaboró en este disco que voy a sacar como solista. Me echó la mano con algunos pianos y acordeones. Un excelente músico con propuesta. Si les dijera no sería sorpresa. Queremos que el show del festival sea una presentación totalmente diferente. Que sea una nueva experiencia para nosotros y el público.

Estás preparando una serie de conciertos especiales y material discográfico nuevo para celebrar estos diez años, ¿puedes darnos más detalles de ambos?

Mi plan es hacer tres conciertos especiales para celebrar estos diez años con gente que he colaborado a lo largo de mi carrera. Llevamos dos en foros que fueron importantes para mí en Puebla. Haremos un tercero en uno más grande. Una explanada al aire libre o un teatro para el público menor de edad o más adulto. Al menos en mi trabajo sí tengo gente de estos grupos que me sigue. Al parecer se realizará uno en CDMX por iniciativa de personas que han apoyado mi carrera allí. Es cuestión de que se formalice más para dar detalles. El material discográfico, de la misma manera, es un disco que grabé con músicos cercanos, que me han acompañado estos años. Los Yonkis no participaron porque tenemos planes de grabar uno nuevo. Este es un material conmemorativo. Edición limitada físicamente. Espero que les guste porque tiene una parte de Iván García que no se ha publicado. Está a punto de salir, ya les daré más pormenores.¿Consideras que la escena del rock mexicano está iniciando una etapa de descentralización o se sigue dando este problema?

Hay muchas propuestas a lo largo del país. Siempre han existido. Hay foros muy importantes en la CDMX pero están surgiendo otros igual de importantes en otros estados. Incluso he notado que hay músicos que son más exitosos en lugares como Monterrey, Veracruz, Guanajuato o Zacatecas. Eso es importante porque la cultura no se queda en un solo lugar. Se tiene que mover para que este engranaje funcione y sea un trabajo más fructuoso. En nuestra experiencia es curioso porque dicen que nadie es profeta en su propia tierra. A nosotros nos va muy bien en otros estados como Hidalgo y Aguascalientes. Incluso tenemos más plaza que en la Ciudad de México. Gracias a este tipo de festivales podemos ir haciendo público en la capital.

¿Qué te parece la idea del Festival Lunario Tierra Adentro de atraer el talento de fuera hacia la ciudad de México?

A lo largo del país existen muchísimas propuestas muy interesantes. No han salido a la luz debido a la lejanía de sus ciudades con respecto al centro del país. El generar este tipo de espacios es importante para que los músicos de la periferia muestren su música en la capital.

Cuéntanos un poco acerca de lo que está sucediendo en Puebla en cuestiones musicales. ¿Por qué se dice que hay propuestas interesantes pero lo que falta es público?

Me parece que en Puebla siempre han existido propuestas interesantes. Hay muchas que son viejas como Los Guanábanas o Los Santísimos Snorkels. A lo mejor se ha apagado esa vela debido a que la producción de su material es muy similar. Los proyectos que surgen no hacen ruptura en el rock mexicano, salvo unos pocos casos. A mi parecer son los que van a abrir camino para que Puebla salga de este nichito en el cual nos encontramos. Apenas vamos. Somos un estado muy creativo, con mucho arte. Se atascó pero ahorita viene con todo.

Editor Yaconic

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