De la columna Negra y criminal

Por Iván Farías / @ivanfariasc

Harry miró a Bellman. No podía dejar de verlo.

Una cucaracha se subía una y otra vez el inodoro.

 Ellas, al final, heredan el mundo. Dijo. Cucarachas

A finales de los noventa, un grupo de escritores escandinavos saltaron a la palestra queriendo devorarse el mundo. Eran mujeres y hombres que hablaban mal de una de las regiones del mundo que creíamos había alcanzado un grado de bienestar social que la ubicaba años luz de nuestra realidad cotidiana. Los suecos Henning Mankell, Åsa Larsson, Camilla Läckberg, Kjell Eriksson, Jens Lapidus, Stieg Larsson, herederos, todos, de los veteranos Maj Sjöwall y Per Wahlöö; además del danés Jussi Adler-Olsen y los noruegos Kjell Ola Dahl y Jo Nesbø, entre otros.

Dos de ellos despuntarían rápidamente. El recientemente fallecido Henning Mankell y Jo Nesbo. Mankell se decantaría por un tipo de novela más de personajes; Nesbo, por una novela brutal y más ágil. Ambos escritores muy buenos.

Nesbo fue desconocido en México hasta hace unos años, cuando Random House decidió publicar El Leopardo. Entonces, la gente en nuestro país pudo sumarse a sus millones de lectores alrededor del mundo. La octava novela de la serie Harry Hole dejaba ver muy bien el músculo de quien ha ido madurando con el tiempo, sin dejar atrás la fuerza de sus primeros libros.

el leopardo jo nesbo

Nesbo, alpinista, ex corredor de bolsa y un tipo lacónico, con ideas muy claras sobre la inmigración y el racismo, se desdobla en el viajero y depresivo comisario Harry Hole para mostrarnos cómo los engranajes de este mundo están podridos, no importa si vives en Australia, Tailandia o Noruega.

Los que se acercaron a El leopardo se encontraron a un Hole ya maduro, totalmente descreído del mundo. Por eso es interesante leer las dos primeras entregas de la saga de comisario Hole.

“Al principio de la historia yo no conocía tan bien al personaje, no estaba seguro de hacer una serie. Creo que fue a partir de la tercera novela cuando empecé a sentir interés por él. Aparte de esto, como escritor creo que lo que escribo ahora es más interesante. Pero esto le ocurre a cualquiera: uno tiene más interés en lo que hace ahora que hace diez años.” Dice Nesbo en una entrevista con el El País.

el murcielago jo nesbo

En El Murciélago y Cucarachas recurre al efecto de “pez fuera del agua”. Hole es un noruego que debe enfrentarse a un contexto que no es el suyo; debe ir aprendiendo, junto con nosotros, cómo se desenvuelve la gente de ese sitio para poder resolver el misterio para el cual fue comisionado. En ambas novelas, Hole no sabe cómo reaccionar y acaba molido, golpeado; pero listo siempre para lo siguiente. En El Murcielago el asesinato de una mujer noruega le sirve para poner de manifiesto todo el racismo soterrado de una sociedad australiana que no se da cuenta de él. En Cucarachas, el asesinato del embajador de su país lo obliga a hundirse en un mar de mierda ya que fue mandado ahí no a esclarecer, sino a ocultar todo.

Es en El Leopardo en que Hole, ya en su casa, despliega toda la melancolía y el alcoholismo que en las dos primeras entregas trataba de controlar. Junto a El muñeco de nieve, editada por RBA en España, son los puntos más altos de la narrativa de Nesbo.

Hole es en palabras de Nesbo: “…un romántico, un sentimental, muy emotivo, pero ese es también su talón de Aquiles. Sabe que si se rinde al amor o a las emociones será castigado. Su madre murió siendo él joven. Considera el amor como el mordisco del vampiro. Trata de ser analítico con las emociones. Todo eso le convierte en un outsider de la misma sociedad a la que se sacrifica para proteger”.

Por eso uno no lee las novelas por el enigma, por el crimen. Las lee para estar a su lado, para conocerlo mejor, para ser su amigo.

nievenesbo

Editor Yaconic

Editor Yaconic

los angeles entrada
Previous post

¡HEY GRANDOTE, APRENDE A BAILAR! SALONES DE BAILE CHILANGOS

CUTOUT ENTRADA
Next post

ASERRÍN Y DISECADO EN EL CUT OUT FEST