SU TRABAJO, QUE PARTE DE LAS PREMISAS DEL DO IT YOURSELF, EVOLUCIONÓ DE FORMA NATURAL DESDE EL GRAFISMO MARCADAMENTE PUNK HASTA UNA ESTILIZACIÓN MARCADA POR UN HORROR VACUI PARADÓJICAMENTE REFRESCANTE Y VITALISTA, QUE DOTÓ A SUS PÁGINAS DE UNA FUERZA Y UNA EXPRESIVIDAD ÚNICAS. FULGENCIO PIMENTEL

Por Mercedes Matz

Cuando vi por primera vez esa imagen: una mujer gigantona tratando de pasar disimuladamente entre los edificios de una ciudad, mientras de su vagina emergía un río de sangre que ahogaría a todos su paso, supe que era exactamente así como se podría representar la menstruación. Y es que los comerciales nos atascan de visiones rosas y absolutamente falsas del tema, como si se tratara de lo mejor que pudiera pasarte en un día soleado que luego se pone húmedo y lluvioso, en medio del tráfico, del calor en el subterráneo y apresurando el paso sobre el asfalto.

Ese personaje enorme cruzando edificios con las pantaletas manchadas y salpicando a la ciudad de lluvia roja —que en este caso se muestra negra para contrastar con el fondo blanco del papel— fue creado por Julie Doucet, ilustradora nacida en 1965 en Montreal, Canadá, cuyas obsesiones, fobias, fantasías, ferocidad, inocencia y actitud punk fueron plasmadas en cómics ochenteros y noventeros que nos dicen que algo puede ser odiado irremediablemente, pero tal vez se pueda aprender a vivir con ello. Súfrelo y luego ríete. Haz un cómic con ello.

Ilustración por Julie Doucet

Las historietas de Doucet nos muestran una ideología real; una feminidad distinta a la estúpidamente estereotipada hoy día; absoluta, basada en la experiencia de la persona, de lo que es y lo que juega a ser, no de lo que otros ven.

Entrevistamos a la retirada Julie y a César Sánchez, editor de Fulgencio Pimentel, editorial española que se ha encargado de traducir y compilar el trabajo de Doucet al castellano en los volúmenes: Cómics (1986-1993) y Cómics (1994-1993), además de Exlibris Cómics (1986-1993), volumen realizado en serigrafía a tres tintas, firmado y numerado por la autora para la primera edición de Cómics (1986-1993).

Ilustración por Julie Doucet 2

Julie, han pasado 15 años desde que dejaste de hacer cómics, ¿por qué tomaste esa decisión?

Me detuve porque ya tenía suficiente de eso. Necesitaba moverme en algo más; intentar una diferente forma de arte al igual que otro artista visual haría, ¿no? Además estaba cansada de ese club de “sólo-chicos” [que es el comic] y no podía relacionarme más con eso.

¿Esas otras cosas que deseabas probar estaban relacionadas con dibujar?

Al principio sí. Trabajé con los dibujos en un gran proyecto de animación [en 2008] con Michel Gondry (My New New York Diary) y tuve un receso por una enfermedad (¡mononucleosis!). Ni siquiera pude terminar el trabajo. Desde entonces he sido incapaz de dibujar. Hago collages y libros impresos con serigrafía.

My most secret desire por Julie Doucet Dirty Plotte por Julie Doucet

Cuéntanos más sobre esa colaboración. ¿Qué te convenció a aceptar la propuesta de Gondry? ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con él, siendo un reconocido cineasta? ¿Qué significó para ti?

Amo el trabajo de Michel. Quedé sorprendida y encantada cuando me contactó por primera vez. Supuse que se trataba de una colaboración; pero realmente él tomó las decisiones, lo que para mí estaba bien al principio, ya que no sabía nada acerca de la cinematografía. Y finalmente no fue así, sobre todo en la narrativa. No pensé que estuviera tan bien construida. Al principio suponía que sólo era una prueba, como un trabajo de 25 dibujos, y se convirtió en algo más grande. Terminé trabajando como loca y en algún punto colapsé. No podía terminar. Michel lo hizo sacando unas fotos a sí mismo, lo que fue frustrante para mí.

Creo que la película está bien, pero no más. Gondry es un hombre verdaderamente increíblemente, talentoso y generoso. Yo nunca podría estar enojada con él, pero no funcionó para mí. Yo tenía una idea de lo que era el mundo de los negocios del cine y no me gustó.

Es evidente que tus tebeos abordan temas femeninos de forma especial y desinhibida. La menstruación no se trata tan popularmente, sólo en un sentido comercial conviene darle un aspecto muy rosa… ¿Fue difícil tocar esas situaciones, el sexo, la violencia y la menstruación, en relación con tu familia, amigos y entorno?

La cosa es que cuando empecé a dibujar estos cómics, especialmente con el tema de la menstruación, no tenía ni idea que iban a ser publicados. En ese momento (1987-88) no había opciones de publicación aquí en la provincia de Quebec… sin esperanza en Francia… yo no sabía nada de los cómics americanos… Y por eso sólo dibujaba lo que pasaba por mi mente. Mi madre los odiaba; mi padre no decía mucho; mis amigos los adoraban; y algunos chicos no estaban cómodos con las historias de la menstruación, pero eso no era problema.

¿Cómo fue tu preparación?

Como cualquier niño. Sólo dibujaba cada vez más y nunca me detenía. Fui a la escuela de arte pero no resultó ser de gran ayuda en lo que al dibujo se refiere. Para la impresión de técnicas sí, y para conocer a otros artistas también, pero eso es todo.

¿Por qué domina el blanco y negro en tus cómics?

Los editores de cómic underground no tenían dinero para nada y no podían permitirse el lujo de publicar libros a todo color, es por eso que dibujé en blanco y negro. Primero con una técnica de pluma, luego con una tipo crowquill [plumilla de metal] y más tarde con un cepillo. Yo no soy una persona de color, prefiero mucho el aspecto gráfico del blanco y negro.

Ilustraciones por Julie Doucet

¿Quiénes son tus ilustradores favoritos?

Mi principal influencia de cómic era el dibujante francés F’murrrr. Mi principal influencia feminista de la literatura era Christiane Rochefort, sus libros son lo primero que encontré en lo que se refiere al carácter de una mujer.

Ya que mantienes tu atención en los collages, fanzines y demás, ¿cómo te llevas con la tecnología?

No me importa. Hago lo que me gusta hacer. Amo los libros, amo el papel, me encanta tocar los materiales, lo que necesito para usar en mis manos. Hasta ahora es tan bueno… todavía hay muchas personas que compran libros. No tengo paciencia cuando estoy frente a una pantalla. No estoy diciendo que no me gustan las computadoras y todo eso, de hecho yo no podría vivir sin una ahora, pero mi vida está en otra parte.

¿Regresarías al cómic por alguna razón en especial?

No lo creo. Como dije: no dibujo más.

FULGENCIO PIMENTEL, LA EDITORIAL QUE “ESPAÑOLIZA” A DOUCET

Como dijimos arriba, Fulgencio Pimentel es una editorial española que trabaja principalmente con el cómic y la literatura. César Sánchez y el equipo editorial se han preocupado por trasladar al español el trabajo de Doucet. Cesar se dio el tiempo de charlar sobre ello.Ilustración por Julie DoucetCesar, ¿por qué el interés de recopilar los cómics de Julie?

Descubrí con ella que podía hacerse un cómic autobiográfico absolutamente personal sin remitirse a los clichés creados dos décadas antes por el underground norteamericano que representaban Robert Crumb y Justin Green; que se podía ser tan bueno y salvaje como ellos sin poner el acento en ninguna patología; que se podía hacer un cómic femenino sin gregarismos y sin apelar a clichés de género, políticamente brutal y sin asomo de panfleto; que se podía ser desgarrador, divertido y delicadísimo sin cambiar de registro; que se podía crear un universo gráfico abigarrado y barroco y dar como resultado un cómic tan fresco.

Nunca me olvidé de ella y después de nuestra experiencia con otros autores, decidí que había llegado el momento de recuperarla. La elección de publicar sus cómics completos sólo fue una consecuencia natural de releerla y de saber que era posible.

¿Qué sorpresas encontraron durante el acercamiento con Doucet?

En primer lugar, saber que la artista de 49 años que es hoy comparte la misma actitud punk de la joven que comenzó a dibujar sus “Dirty Plotte” [La primera serie de Juliet. Apareció en fanzines y revistas, y en su propia publicación hecha en fotocopias] con 21 años; y también conocer muchas de sus inseguridades. A pesar de que decidió abandonar el cómic como cauce principal de su trabajo, no reniega de esa faceta, la reconoce y se reconoce en ella.

¿Cuál es la importancia de Julie en el ámbito del cómic?

Julie es una figura fundamental para entender el trabajo de varias generaciones de autores de todo el mundo. De Joe Matt a Sammy Harkham, de Michel Rabagliati a Powerpaola, de Chester Brown a Marjane Satrapi. Autores de distintas épocas y continentes han reconocido la influencia fundamental de Doucet. Son cómics de importancia artística e histórica, que brillan con luz propia entre los de sus contemporáneos. Pensamos que seguirán influyendo a nuevas generaciones de autores y autoras en el futuro. De ahí hacer una edición pensando en los lectores del presente.

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Ilustraciones por Julie Doucet

 

Mercedes Matz

Mercedes Matz

Colaboradora y escritora. Actualmente redactora en MSN. Ecléctica y fanática del blues, la astronomía y Takeshi Kitano. abraxas.m.o.r@hotmail.com

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