TRAVESÍA B-GIRL

Como en otras expresiones culturales, la mujer irrumpe en el Hip Hop como figura representativa cada vez con más fuerza. Lo que otrora era considerado sólo bajo la lógica masculina, hoy se reconfigura con la participación de chicas que se empoderan. En cuanto al Breaking (el pilar dancístico del Hip Hop), la B-Girl Junko Hashitani, originaría de Saitama, Japón, nos explica por qué decidió viajar por América y participar en cuanto evento se le puso (pone) enfrente. Para Junko bailar es vivir. Hay poder y corazón en esta expresión artística.

JUNKO HASHITANI - 1

Por Erick Abraham Navarro / @iaeke
Foto: Cobrajab 

Hace ya cuatro años, durante la presentación —en la Casa del Lago Juan José Arreola— de la película From Mambo to Hip Hop, realizada por Henry Chalfant, una de las críticas del filme apelaba a que la cultura Hip Hop, y en específico su baile, el Breaking o Break Dance, dejó atrás la dialéctica femenina-masculina, a diferencia del Mambo, que se puede bailar entre un hombre y una mujer. En ese contexto, el Hip Hop pasó a ser falto de interés para las mujeres. Sin embargo, con el paso del tiempo esa práctica ha sido contrariada, ya que en la actualidad el número de mujeres —B-Girls— que practican Breaking va in crescendo.

Esta danza les brinda la oportunidad de encontrar una expresión individual y añadir carácter a su vida. Para la cultura del Hip Hop, el Breaking ha sido la meca de la danza urbana contemporánea. El lado femenino de este baile ha ido incorporando un abanico de posibilidades, entre tener la suficiente disciplina para practicarlo, y generar su propia identidad en todo el mundo. Un ejemplo preciso de ello tiene su origen en la región de Saita, Japón. De acuerdo con el portal www.sainokuni-kanko.jp/eng, la prefectura de Saitama es una región de la isla de Honshu, la cual se encuentra al norte inmediato a Tokio. Un lugar que suele pasar desapercibido inclusive para los propios nipones.

Proveniente de Saitama, la B-Girl Junko Hashitani otorga un reconocimiento a su localidad carente de renombre y logra su inclusión como bailarina de Breaking. Recientemente viajando alrededor de América con el único objetivo de bailar, Junko cuenta a Yaconic sobre su filosofía y la experiencia que ha adquirido durante los siete años que lleva dentro del Hip Hop: “Es siempre dar lo mejor de sí misma y disfrutar vivir”. Y no es para menos, antes de llegar a México ha residido durante dos años en varias ciudades de Canadá (Vancouver, Montreal, Toronto). Para su manutención en cada lugar, consigue trabajos temporales en restaurante de especialidad japonesa.

“He estado trabajando en lugares como Nueva York, Seattle y San Francisco”, antes de su llegada a México. Para Junko bailar Breaking es su vida. Viajera, ha practicado e incursionado en los eventos: RSC Anniversary (Nueva York), Dynamic Rockers Anniversary (Nueva York), Massive Monkeydays, North Sweet 16, Seattle Zulu Anniversary (Seattle), Freestyle Session (Los Ángeles) Outbreak (Florida) y Floor Lords (Boston). En América Latina ha participado en eventos en las ciudades de Bogotá, Cali y Medellín en Colombia. En México participó en Boogie Master donde resultó ganadora.

Antes de convertirse en una B-Girl, Junko practicaba Hip Hop Dance. Así fue como se inició, “conocí algunos B-Boys mientras éstos realizaban una batalla (competencia)”. En ese momento tuvo esa sensación de pertenecer a este baile, entonces, comenta, decidió aprender y le comentó a su entonces maestro, quien la introdujo al nuevo mundo de movimientos. “No sabía por dónde comenzar… no entendía como realizarlo, pero cuando observé al Rock Steady Crew (pioneros del Breaking en Nueva York) me sorprendí realmente”. 

JUNKO HASHITANI M1

Comenzó así su travesía para entender una parte del baile, aunque lo que dificultó su desempeño en un principio fue el flow, entendido éste como musicalidad y sentimiento.  Entonces comenzó por comprender las bases: Top Rock, (bailar arriba), Footwork (trabajo con las piernas sostenido en las dos manos), Freezes (poses), etcétera. “Comencé a tratar de realizar Breaking, pero en algunas ocasiones no conseguía ejecutar todos sus movimientos, únicamente dinamismos de poder, pero no la música”. Para entender esto, decidió adentrarse en desarrollar su sentir por la música, disfrutarla el ritmo para poder bailarla: “Be fresh”.

Para Junko, ser B-Girl no sólo se trata de tener un rendimiento físico, sino además hay que controlar tus emociones. No le interesa ser triunfadora en una competencia. Durante sus viajes ha observado algo: “El tiempo que baile en mi país, Japón, me di cuenta que las B-Girls son muy fuertes al momento de ejecutar sus movimientos, al igual que en Canadá y Estados Unidos; son poderosas, serías, al competir y practicar. Observé que su alma es fuerte”. Estas B-Girls —dice Junko— van a otros países o a diferentes partes de la ciudad para competir, muy preocupadas por ganar. No obstante, confiesa que ella se identifica más con la forma las B-Girls de Montreal, Canadá, “porque ellas me dieron poder y un buen corazón. A ellas no les interesa ganar, conservan una actitud natural ante su baile, lo disfrutan”.

Junko es una B-Girl dedicada. Comenta que pocas veces son las que descansa ya que su estilo de vida es el Hip Hop. Cuando se tiene que relajar prefiere buscar artesanías, mirar algunos videos en la web o realizar algunas compras e ir a tomar café.

Al igual que la música (Rap) en el Hip Hop, la danza tiene ese empoderamiento en cada individuo. En algún momento éste ha sido catártico, revolucionario y de descontento. Algo que otros movimientos también han permitido, como Punk o el Funk. Y en el caso de las mujeres, como heroínas de ciencia ficción, estos movimientos han permitido que reivindiquen su papel social, uno más equitativo y en el cual son protagonistas de su propia aventura. Como Junko, quien finaliza: “Respeto a todas las B-Girls”.

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