Por Staff Yaconic / @Yaconic

Kendrick Lamar ha soltado en un día santo su cuarta producción de estudio, DAMN. y las posibilidades, la espera, la magia, las teorías, el goce y un vendaval bien tosco de bits en internet se han disparado al tope. Porque Kendrick es el rapero vivo de mayor calado y To Pimp a Butterfly, su tercera placa, lo colocó en el trono de la tradición afroamericana del arte, en la esfera socio-política y en el alma de millones.

¡¡¡K Dot es un maldito tocado!!!

Para hablar aquí de este acontecimiento de la cultura contemporánea pedimos a varios colegas y colaboradores cercanos que nos mandaran su impresión más sincera. Aquí va la disección.

damn kendrick lamar

—Gerardo Mora / @regandul / Periodista, locutor. Esclavo del WI-FI, escribe y habla sobre música y basquetbol. Co-conduce todos los jueves a las 22:00 hrs. Hootie Hoo, el programa de hip hop en Ibero 90.9 FM.

La campaña de promoción de DAMN. me recordó los GOOD Fridays previos al My Beautiful Dark Twisted Fantasy de Kanye West. En Viernes Santo, K Dot se coronó ante su séquito de fieles como uno de los predicadores de la palabra más poderosos y sabios de la congregación. Kendrick Lamar es uno de los artistas más honestos que han pisado la Tierra y en DAMN. abre las puertas de su alma para mostrar lo que hay dentro de un ser humano que ama a su prójimo como a sí mismo.

DAMN. es un compilado de emociones —tal como lo marcan los títulos de muchas de las canciones— que aquejan la mente y corazón de una persona que llegó a tocar el cielo con sus manos: orgullo, espiritualidad, humildad, lealtad y miedo. Es un viaje a la intimidad de un rapero con una capacidad entretejer historias que se adaptan a cualquier contexto social.

Kendrick juntó a sus doce apóstoles para que lo ayudarán con la difícil tarea de embellecer las palabras. La producción es impecable. Desde Steve Lacy, que hizo el beat de “PRIDE.” en su iPhone, pasando a 9th Wonder, que produjo “DUCKWORTH.” y que en una entrevista reciente recordó con cariño a aquel rapero de Compton que le pedía su bendición por Twitter, hasta la mano obrera de James Blake en la instrumental de “ELEMENT.”. Rihanna le da un toque sensual al disco con su colaboración en “LOYALTY.”, mientras que Zacari le unta miel a “LOVE.”, una canción conmovedora hasta las lágrimas que muestra a un Kendrick enamorado, una faceta poco conocida debido al hermetismo de su vida personal.

A comparación de To Pimp a Butterfly, en su cuarta producción de estudio Kendrick deja a un lado ese afán por ser una especie de orador inspirado en el legado de Martin Luther King. Pero esto no significa que dejó el compromiso de justicia social con las comunidades oprimidas; quizá sea en menor cantidad, pero su crítica es más sustanciosa, con un mayor impacto debido al clima de incertidumbre en el país de las barras y las estrellas por el triunfo de Donald Trump.

damn kendrick lamar

El resultado final es un disco equilibrado, con canciones que de inmediato serán un hit radial, otras más espesas que reflejan la complejidad del pensamiento de un obrero de las rimas. Días antes de la salida de DAMN., Vince Staples lo dijo en entrevista para la estación de radio Power 106 FM: “Kendrick Lamar es el mejor rapero vivo”. Esas palabras resuenan en mi cabeza al escuchar DAMN. y cada línea de K Dot no hace más que confirmar dicha sentencia.

—Jimena Gómez Alarcón / @jimena_blue  / Kanye West de lo digital para . Ex ,  y .

Hoy me rompieron el corazón, y me recordaron que la gente es culera. Hoy, también, escuché por novena vez DAMN.. Un disco agresivamente político e introspectivo, lleno de ira y decepción, en el que vemos a Kendrick Lamar pelear contra un mundo que lo odia, lo encasilla y lo mata. Kendrick batalla también contra su propia frustración, con sus ganas de decir “al carajo” y dejarse ir por las cadenas de oro, las perras y los flows que no dicen nada… las voces que gritan y no dicen nada. Sería tan fácil, ¿no? ¿Quién diría que sería tan fácil ser Kanye? Lo difícil claro, es ser humilde.

Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría. Proverbio 11:2.

kendrick lamar coachella 2017

kendrick Lamar en Coachella 2017 / Kevin Mazur, Getty Images for Coachella.

Para Kendrick la pelea va mucho más allá de derrocar al sistema o a sus contemporáneos (aunque lo hace), es más entre el bien y el mal. Y no en términos abstractos, sino cristianos. Dios está presente. Aquí otra importante diferencia: un rapero que se cree Dios y un rapero que le teme a Dios. Su fe, ¿lo hace mejor MC? Parece que sí, al menos más autocrítico y lúcido. Capaz de mostrarnos que en todos los aspectos de la vida, en el miedo, la lujuria o el amor, una guerra se libra en nosotros. Nadie gana, todo es nada y solo queda tener fe.

Hoy me rompieron el corazón y DAMN. me recordó que hay que seguir adelante, con las armas que tenemos, de la mejor forma que podamos. Me recordó que del tumulto sale también la poesía y la belleza. Las ruinas son hermosas, de las cenizas habrá absolución.

—Carlos Vargas / @SoyCVargas / Locutor y productor en Radio y Televisión de Guerrero (RTG) 97.7 FM. Promotor del hip hop y la música alternativa e independiente.

Primero, yo no era nada fan de Kendrick Lamarck. Me costó mucho trabajo entender lo que sucedía en los nuevos sonidos que emanaban de él. Pero con To Pimp a Butterfly llegamos a un punto en el que su talento es innegable. Y, en definitiva, con DAMN. tienes que tener un oído más abierto. El nuevo disco de Lamar viene cargado con mensajes necesarios en nuestros tiempos y musicalmente es completamente diferente al anterior, lo cual me gusta aún más y le da más validez.

kendrick lamar coachella 2017

Coachella 2017 / Foto: Billboard.com.

Estamos en un momento en el que deberíamos comenzar a afrontar la realidad que con Kendrick y Joey Bada$$ estamos frente a los nuevos 2Pac  y Biggie, respectivamente. Y no porque sean mejores o iguales, sino por su impacto mediático, discurso y trascendencia no solo en el hip hop, sino en la música en general.

—Eduardo Medina / Escritor y melómano. Es coautor de El pulso de la tribu. Vacilaciones sobre hip-hop y literatura (2015).

DAMN. no tenía porque superar a To Pimp a Butterfly. ¿Cómo lo hubiera? Si éste se convirtió en el monstruo musical que todos ya conocemos, fue gracias a la participación de músicos decisivos, de altísimo calibre, más cercanos al jazz y a la música escrita que al hip hop y la música, pongamos, “urbana”. Robert Glasper, Terrace Martin, el propio Kamasi Washington —y la figura de Herbie Hancock que reposa siempre tras ellos— intervinieron profundamente en la placa del 2015; y aunque en DAMN. participan también Thundercat y Kamasi, se trata de un disco solitario.

Compárense las portadas del To Pimp… y del DAMN. y confírmese lo que digo: todo el pinche hood en aquél y Kendrick solo en éste. Véanse los feats. Solo tres en el nuevo material.

kendrick lamar damn

To Pimp… funciona como una tablilla de los diez mandamientos. Es muy, digamos, educacional. Constantemente, Kendrick le dice a su público cómo pensar, cómo reaccionar ante las diferencias; cómo asumirse negro, cómo luchar, cómo llamarse. Resucita a sus líderes, los llama a participar en una ceremonia chamánica, y el rapero, como el escucha, se sanan. DAMN., en cambio, es moral. Fiel a su visión autobiográfica, Kendrick no explora aquí los límites de la luz, sino las profundidades de la sombra. Es un eructo, un insulto, y la exploración de una profunda incomodidad: hipocresía, megalomanía, terror a la pobreza: violencia: traición, son las quejas más evidentes en el imaginario del nuevo álbum. Si se analizan todas las letras podrá uno darse cuenta de que giran en torno a una crisis profunda de la identidad, y a los pulsos benévolos, malévolos, que experimenta el rapero.

Todo a través de un filtro moral muy cristiano. Juicio, suplicio y muerte atacan en la atmósfera del DAMN. y son transmutadas todas en una profunda necesidad de redención. Es el disco más evangélico de Kendrick. La portada del sencillo “HUMBLE.” y el track “GOD.” Son prueba de esto.

En realidad, DAMN. es un disco muy triste. En su fondo no hay más que una súplica. Todo lo anterior puede interpretarse de formas variadas. Para el que esto escribe, DAMN. es hasta cierto punto patético (pathos), en el sentido de que los recursos utilizados aquí están destinados a conmover fuertemente a su espectador. Too emotional, se puede decir.

La música, no obstante, es una gema. Más cercano al Good Kid, M.A.A.D. CityDAMN. tiene beats asesinos, samples impresionantes, indescifrables, e instrumentales brillantes. Destacan luego luego el Thundercat en “FEEL.” y Kamasi en las cuerdas de “LUST.”. En la producción la lista es también interesante: Mike Will Made It se lleva el álbum entero con “DNA.”, con “XXX.”, que tarea el feat. con U2; y The Alchemist en “FEAR.”.

DAMN. es un banger de arriba abajo y no tiene un solo momento de desperdicio; de hecho, se requieren más de dos o tres escuchas para exprimirlo en su totalidad. No es un trabajo fútil ni perecedero. Representa muy bien a Kendrick, al sello que lo respalda, y a toda su carrera. Es un material concreto, sólido y doloroso: como traer un chingadazo en la cara: una gota de sangre.

Editor Yaconic

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