Por Pedro Escobar / @p_escobarg

Lee habitualmente novelas de Chuck Palahniuk. Sus referencias artísticas revisitan el arte prehispánico y el trabajo de Francisco de Goya. Pasa largas horas en la sección de World Music de la tienda Amoeba Music, en Los Ángeles, California, eligiendo discos por sus portadas. Su nombre es Edgar Flores, artista mexicano de 35 años conocido como Saner, su álter ego. Destaca en la escena del street art mundial gracias a que fusiona la cultura contemporánea con las raíces mexicanas.

Tras el velo místico que rodea a los artistas visuales, Saner ha construido una obra que destaca por su interpretación de la identidad visual mexicana desde una perspectiva contemporánea. Su obra lo ha llevado a exponer en países como Marruecos, Túnez, Australia y Nueva Zelanda. Ahora, bajo los reflectores a los que suelen someterse los autores la industria editorial, Edgar busca dar a conocer su trabajo como artista y contador de historias.

libro-saner-koben-1

Como parte de las labores de promoción de su libro, Kobén: Un viaje dentro del corazón (Edelvives, 2016), en el que ilustró y escribió gran parte de la trama, Saner realizó una serie de presentaciones multitudinarias en la FILIJ de la CDMX y en la FIL de Guadalajara, que lo pusieron en contacto con un público totalmente diferente al de las galerías de arte. Platicamos con el autor sobre esta experiencia.

¿Te sorprende la respuesta que ha tenido tu libro en las presentaciones?

Ya me había pasado algo similar dentro del ámbito de las exposiciones en las galerías, pero esta parte editorial sí es completamente nueva. Estoy gratamente sorprendido. Toda esta aventura del libro ha sido un experimento y la respuesta ha sido todo un sueño.

Los artistas visuales y los muralistas de street art generalmente gozan de un anonimato que les da bastante tranquilidad. ¿Cómo te sientes ante la dinámica de promoción de las editoriales?

No pienso en eso. Tengo claro que en esta faceta hay una exposición mucho más grande, y de alguna forma esa barrera mística tras la que me movía se desvanece. Esta nueva dinámica es algo que no me gustaría comenzar a contemplar, porque entonces se perdería la cosquillita de producir cosas nuevas. En realidad siempre me limito a hacer lo que me gusta.

Saner, Koben

¿Ya habías tenido una experiencia previa dentro del ámbito editorial?

En algún momento tuve cierta experiencia ilustrando un par de artículos, en realidad fue algo muy diferente porque eran los textos de alguien más.  En el caso de Kobén, el reto fue mucho mayor porque la historia la construimos entre la editorial y yo. Tuvimos que lograr el vínculo entre lo visual y el texto a partir de una serie de imágenes. La idea es que el lector pueda guiarse por lo visual y descubrir una historia soportada por el texto.

 ¿Cuál es la historia que rodea a Kobén?

La historia es muy personal, tiene que ver con la aceptación de quien en realidad eres, y que muchas veces es opacada por las expectativas que la gente tiene de ti. Este libro tiene que ver mucho conmigo, con un viaje a lo profundo del corazón para descubrir lo que realmente quieres.

saner-con-koben

Haz tenido la oportunidad de viajar por varios países ¿Cuál es la percepción cultural que se tiene de México? ¿Seguimos siendo el país arquetípico de las pirámides?

La apreciación que he tenido durante todos estos años es que la gente sí se da cuenta que no solo existe lo tradicional, y que México engloba nuevas propuestas gráficas. Lo que define es la parte contemporánea que dialoga con las raíces, en México tenemos nuestro propio mundo simbólico. La nuestra es una cultura mestiza que mezcla la raíz precolombina con la cultura sajona, gringa y todo lo que tenemos en nuestro imaginario.

Es bien interesante como se ve a México desde fuera, porque la gente de alguna manera regresa para observar lo que daba por entendido y le dan una nueva lectura. Es lo que a mi me pasa cada vez que viajo y regreso: vuelvo a enamorarme del país.

Tu obra se caracteriza por las referencias a la cultura prehispánica, pero también por mezclar diferentes culturas en cada una de tus piezas. ¿Cómo surge este estilo?

Cuando viajo intento tender puentes culturales de México con otro países. En Marruecos intenté plasmar en una obra elementos de la cultura tradicional mexicana con algún elemento de la tradición local. En Nueva Zelanda, Australia y Túnez hice lo mismo, me parece que esos puentes crean una globalización de las tradiciones.

Kobe, Saner

¿Cuáles son tus referencias culturales? ¿Qué es lo ultimo que has leído y escuchado?

En los libros, me interesa mucho la literatura de ficción, Chuck Palahniuk es uno de los autores que he estado leyendo muchísimo en los últimos meses.

Me gusta la música que no conozco, una de mis actividades favoritas es visitar tiendas como Amoeba. Hace tiempo estuve ahí y me dediqué a pasar horas en la sección de World Music, eligiendo discos de los que no conocía nada, me dejo llevar por la portada, ya después descubro de que trata la música, he encontrado cosas rarísimas.

En otra ocasión estuve en una tienda en Marruecos y le pedí al encargado que me recomendara discos que el considerara que debía escuchar. Obviamente, me topé con música bien interesante. Ese son el tipo de cosas que uno no tendría la oportunidad de conocer de otra forma, ante la impresionante cantidad de información de la que disponemos en internet. Simplemente aquí, en la FIL de Guadalajara, ves tantos libros que te abrumas, no sabes que elegir de tanto que hay.

Una de las aspiraciones más básicas de un artista es que su obra deje huella, ¿crees que el trabajo editorial es una forma de lograrlo?

Es algo que siempre se sueña, que la obra se pueda sostenerse un poco más en el tiempo. El trabajo editorial es una puerta para hacer diferencia en otras disciplinas, como las artes visuales o el muralismo. Por el momento no tengo proyectos editoriales en puerta,  salvo una recopilación de mis trabajos en una especie de antología editorial, pero por supuesto que me interesa seguir explorando esta faceta como narrador.

Ilustracion Saner

Editor Yaconic

Editor Yaconic

Revista de arte y cultura

Previous post

LOS SIETE MANDAMIENTOS DE GODFLESH

Next post

LA ILUSTRADORA DE LOS GATOS