CUADERNO GONZO NÚMERO 1 

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Por Romeo LopCam@romeolopcam / Tres Tristes Moscas

Como parte del esfuerzo editorial de Producciones El Salario del Miedo, proyecto encabezado por el escritor y editor J.M. Servín, la escritora Bibiana Camacho y el diseñador gráfico René Velázquez de León, en septiembre pasado salió a la venta el Cuaderno Gonzo número uno, dedicado al «periodismo policiaco retro», y distribuido por la editorial Almadía.

Cabe recordar que ya antes, El Salario del Miedo nos había deleitado con un número cero titulado ¡Sexo a la mexicana!, en el que se incluyeron textos de notables periodistas contemporáneos como Alejandro Almazán, Marco Lara Klahr y Daniela Rea, entre otros; enmarcados por un diseño que se inspira tanto en la estética de los viejos tabloides sensacionalistas y las revistas pulp, como en el de los fanzines y su espíritu do it yourself.

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¡Nadie es inocente! es el nombre de esta nueva compilación dedicada a la nota roja, en la que resaltan las plumas de Elena Garro, Luis Spota y José Revueltas. Pero en la que también se incluyen crónicas de «clásicos» del género, como David García Salinas y Eduardo «El Güero» Téllez. Periodistas de viejo cuño que cubrieron la fuente policiaca a mediados de siglo pasado.

Complementan este núcleo de añejos trabajos, los textos de José Ramón Garmabella, Antonio Ríos y José Alvarado. A través de dichos autores el lector es trasladado a épocas en las que a pesar de lo que reza el título de la publicación, el crimen se podía narrar con cierta inocencia, pues los asesinatos aún parecían anomalías que trastocaban la cotidianidad de un país que se asumía «en vías de desarrollo», antes que en crisis permanente.

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Como una transición hacia este segundo momento de nuestra realidad, podemos tomar el acercamiento que se hace al trabajo del extraordinario fotoperiodista Enrique Metinides. Así como la semblanzas de Miguel Ángel Rodríguez, director de la revista El Nuevo Alarma! —que se publicó entre 1991 y 2014—, hija del Alarma! de Carlos Samoaya, vigente entre 1963 y 1986. Se incluye también una remembranza de esta última escrita por el propio Rodríguez, en la que se recuerdan algunas coberturas emblemáticas realizadas por la misma, como la dedicada al caso de Las Poquianchis, tratantes de blancas y asesinas seriales que inspirarían la novela Las muertas de Jorge Ibargüengoitia. O bien la desplegada en torno a las tremendas explosiones de gas ocurridas en San Juan Ixhuatepec, Estado de México, en 1984.

Finalmente, redondean la publicación dos crónicas de José Ramón Ortiz y Carlos Manuel Cruz Meza, respectivamente, construidas a partir de una cuidadosa revisión hemerográfica, sobre un motín acontecido en el penal de San Luis Potosí en 1954 y sobre el caso de Felícitas Sánchez Aguillón, asesina serial responsable de un número indeterminado de infanticidios. Así como un muy ilustrativo recuento del documental policiaco mexicano, escrito por Ricardo Ham. Mientras que Alejandro Toledo, Eduardo Antonio Parra, Iván Farías, Bibiana Camacho y Andrés Ríos Molina, contextualizan los textos, realizando breves perfiles de algunos de sus protagonistas.

Tanto en la presentación de este cuaderno como en el ensayo «Nota roja, hurgando en identidades proscritas», incluido en su libro D.F. Confidencial. Crónicas de delincuentes, vagos y demás gente sin futuro, J.M. Servín señala que si bien al periodismo policiaco como género se le pueden achacar múltiples deficiencias —como el morbo y el amarillismo con las que sus practicantes se suelen acercar a la noticia, así como su afán moralizante y esencialmente conservador—, no por ello deberíamos ser ciegos ante sus virtudes, tales como el arrojo, el ingenio y la capacidad de atrapar a miles de lectores con palabras sencillas y composiciones visuales provocadoras, que en afortunadas ocasiones han alcanzado un alto nivel artístico y literario. Ni tampoco soslayar su tremendo valor en tanto que testimonio histórico de las actitudes sociales ante el crimen y diversos tipos de tragedias.

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Como todas las ediciones de Producciones El Salario del Miedo, ¡Nadie es inocente! busca despertar al coleccionista que todos llevamos dentro, al presentar textos periodísticos de gran calidad, con un llamativo y muy bien logrado diseño que evoca —como ya se apuntó— diversas corrientes que van de lo underground a lo popular, en tirajes de apenas 1000 ejemplares. Intención que evidentemente se cumple. No sería extraño que en unos cuantos lustros, dichos trabajos llegaran a ser considerados objetos de culto.

Y es que sin lugar a dudas, de los proyectos editoriales emprendidos en México en años recientes, éste resulta ser uno de los más atractivos e interesantes.

Romeo LopCam

Romeo LopCam

Estudió la licenciatura en Estudios Latinoamericanos en la UNAM. Colaborador de varios medios libres, ha tratado de cambiar la realidad sin mucha suerte. A pesar de lo anterior odia a los hippies y la trova. Ha trabajado como redactor, editor y administrador web en lugares donde le pagaban bien pero le chupaban la vida. Ahora es freelance, o lo que es lo mismo, un vago.

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