mATISYAHU 1

Por Yamili Chiquini / @bikini

Fotos por “Desde 1989”

Conocí a Matthew Paul Miller hace unos años mientras pasaba una tarde escuchando música en casa de un amigo. Sin tenerlo planeado, el shuffle de su reproductor lanzó la canción King Without a Crown y él comenzó a cantarla sin parar. “I said, You’re all that I have and you’re all that I need. Each and every day I pray to get to know you please. I want to be close to you, yes, I’m so hungry, you’re like water for my soul when it gets thirsty…” Era la primera vez que escuchaba esa voz peculiar y llamó mucho mi atención, no sólo el ritmo, el estilo y “la emoción de mi amigo al cantar” sino también la letra, hablar de la Torá (cosa completamente desconocida para mí) despertó mi curiosidad, así que busqué un poco de historia: Matthew, mejor conocido como Matisyahu nació en el seno de una familia judía originaria de Pennsylvania, creció siguiendo las costumbres de la religión, pero a la par su curiosidad musical lo llevó a conocer y experimentar con ritmos como el Reggae, Hip-Hop y también aprendió el arte del beat box. Comenzó a hacer música que hablaba de su religión ya que estaba muy involucrado en el estudio de la Torá y esa fusión fue el sello de Matisyahu, que nos ha demostrado que las culturas, las religiones y el arte no están peleados.

El pasado 23 de Octubre Matisyahu pisó por primera vez tierras mexicanas para brindarnos un concierto que si hubiera ocurrido hace un par de años atrás, hubiera tenido mucho más expectativa y relevancia. Ver a Matisyahu usando Kipá, barba larga, traje negro arriba de un escenario no es algo muy habitual y definitivamente hubiéramos guardado el recuerdo por más tiempo. Y es que hace más de año y medio, decidió dejar de usar todo ese atuendo y afeitarse. En varias entrevistas que ha dado se le ha juzgado por su decisión, él ha comentado: “la confianza en él mismo hace que la misericordia de Dios siempre esté presente, independientemente de su forma de vestir”.

Matisyahu m1

Pero ver a este hombre alto y delgado con el cabello blanco casi a rape, sin barba, con jeans, una playera negra moviéndose por el escenario cantando sobre el judaísmo, también tiene un gran mérito, se nota una persona entregada al público, al presente, al mundo. Se vibraba la integridad de un ser que ha trabajado su espiritualidad y que lo transmite en sus conciertos. Hubo momentos increíbles del concierto como escuchar “Live”, también momentos flojos, pero el más emotivo fue cuando invitó a todos a subir al escenario para cantar “One Day”. Logró que el escenario se llenara de personas brincando y cantando.  Aunque el concierto no fue largo, pudimos apreciar los éxitos como “Like A Warrior”, “Youth”, “Jerusalem”, “King Without a Crown” y sobretodo, ver a un Matisyahu en plenitud.

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