ENTREVISTA A DIEGO OLAVARRÍA

Por Iván Farías / @ivanfariasc

Fotos: Pedro Zamacona

Entrevisté a Diego Olavarría (Ciudad de México, 1984) luego de leer su libro El paralelo etíope (Tierra Adentro, 2015). Me lo había recomendado Mauricio Bares, quien lo leyó antes, ya que fue parte del jurado que le otorgó el Primer Premio Nacional de Crónica Joven “Ricardo Garibay” 2015. Los otros dos jurados fueron Rodrigo Rey Rosa y Sergio González Rodríguez. El paralelo etíope, con esos sinodales, tenía que ser muy bueno.

Y lo es.

diego-w2

La cita con Diego fue en un café de ciclistas en la céntrica y ahora, violenta, colonia Condesa.

El paralelo etíope es tu primer libro.

Sí. Es mi primer libro. Antes había aparecido en revistas. Comencé publicando cuento en una publicación española que ya no existe. He publicado crónicas en La Tempestad, Tierra Adentro, Letras Libres y en la Semana de Frente, que ya también cerró.

En México hay muy pocos libros de crónica que hablen más allá de nuestro país. ¿Cómo surge esta idea de hacer una crónica sobre un país que escapa a nuestro cotidiano como mexicanos. Etiopía, más allá de la estación del metro, nos es extraño.

Empecé haciendo cuentos. Pero siempre he sido ávido por viajar. Desde que era adolescente me iba mochilear por México. A los 18 me fui a Sudamérica. A los pocos años trabajé en Estados Unidos. Y siempre he llevado una bitácora de viaje. Pero nunca pensé que esos textos fueran a ser más allá que registros o bitácoras. Hasta que después de un viaje a Rusia, a los 23 años (y luego de haber publicado cuentos) decidí que mis crónicas podrían ser publicadas. Las envíe, gustaron y las publicaron. Gane un concurso y ahí es como comencé a trabajar ya más en ese aspecto.

Etiopía me interesó porque es un país atípico en África. Entre más leía más me interesaba. Además, tenía muchas coincidencias accidentales con ese país y por eso decidí irme a viajar para allá.

Mencionas a Bruce Charles Chatwin. Tú como él son empujados por una reliquia familiar a un sitio. ¿Es uno de tus cronistas favoritos?

Chatwin es uno de los primeros escritores de viaje que leí pensando en llevarme uno de sus libros a un viaje. Así lo hice. Fui a Argentina y me llevé En la Patagonia (1977). Él me abrió los ojos por su forma de viajar, de escribir y de ver más allá del turismo. El turismo suele ser muy superficial. Cuando lees a Chatwin te das cuenta que hay mucho más cosas que simplemente ir a ver. Chatwin se obsesionaba con todo lo que rodeaba al lugar.

diego-w3

Mientras leía tu libro recordé a los viajeros del siglo XIX que venían a América, al Tercer Mundo, y viajaban juzgando con base en su civilización. Pero en tu libro encuentro a un viajero que se va juzgando a sí mismo.

Creo que una de las características de la crónica del siglo XXI es que ya no puedes ir con prejuicios. En el siglo XIX los viajeros iban convencidos de la filosofía positivista y que los valores europeos eran el non plus ultra del pensamiento humano. Hoy en día sabemos que, aunque podemos comulgar con muchas de esas ideas, la experiencia humana es mucho mayor. Además, sabemos que hay muchos problemas en el mundo: la desigualdad social, la pobreza extrema… los grandes problemas que aquejan al mundo son en parte culpa del pensamiento occidental. Sería muy hipócrita salir al mundo sin darte cuenta de eso.

En El paralelo etíope haces referencia a un tipo de persona, ¿qué es un “turista loniplanero”?

El turismo moderno, como lo conocemos, empieza a finales de la posguerra. Pero desde hace unos 15 años ha habido una explosión nunca antes vista. El incremento de aerolíneas, los destinos de viaje, el internet… y uno de los mayores factores son las guías de viaje. Estos libros que de alguna forma estandarizan la experiencia de viajar a un lugar. Hay turistas que solo se sienten a salvo si se quedan a donde les dicen. Son como sus biblias. A eso me refiero.

En otro parte dices que Etiopía es inicio y final.

No muchas personas lo saben pero Etiopía es la cuna de la humanidad. Es el país donde se encontraron los huesos de los homínidos más antiguos. Fue en Etiopía donde el ser humano se paró en dos patas y donde se echó a andar por el mundo. También es la cuna de otras cosas. Por ejemplo, el café proviene de allá.

Y los rastafaris…

Es curioso porque los rastafaris, que surgieron en Jamaica, se preguntaron: ¿cuál será nuestra tierra prometida? Y se dijeron: de dónde viene todos los negros, de África, específicamente de Etiopía. Se dieron cuenta que ahí había un rey, que era Haile Selassie. Que tenía un linaje bíblico y por eso se volvió una tierra prometida.

Y hay gente que lo volvió camino de peregrinación. Cuentas sobre un personaje que te encontraste.

Sí. De hecho van muchas personas de Jamaica y de Estados Unidos; van a hacer peregrinación para visitar la tumba de Haile, que está en una de las catedrales de Addis Abeba. Pero también hay una gran comunidad de rastafaris que viven ahí. Se quedaron en unas tierras que les regaló el emperador.

diego-w1

Tu libro me hizo recordad que ya no hay territorios salvajes. Que todos estamos globalizados.

Desde hace más de medio siglo el mundo ha sido mapeado y recorrido. Ya no vivimos la época de los exploradores que se lanzaban a “descubrir” una tierra desconocida, una nueva especie, una tribu. Hoy en día hasta las personas más remotas del mundo, como las del sur de Etiopía, que siguen practicando ancestrales formas de modificación corporal, están, de alguna forma, insertos en la economía globalizada. Porque ahora ellos dependen del turismo. Necesitan que lleguen turistas y de esa forma tener ingresos.

¿Qué tanto representan para el ojo del turista y que tanto son en realidad?

Creo que en buena medida el turismo exacerba las desigualdades en el mundo. En especial el que busca tribus y que busca observar personas no acaba muy bien. En Etiopía van buscando a quién fotografiar. Esto provoca relaciones muy enfermas. No sabes si se pintan para ser fotografiados o si son así. También en Tailandia sucede eso. Allí unas mujeres se ponen aros en el cuello hasta llegar a unos límites insospechados, pero no se sabe si lo hacen por su cultura o porque así van a obtener más dinero de los turistas.

Cuando filmaron al nueva cinta del 007 a mí me quedó claro que el día de muertos ya se había globalizado. El problema es que ahora el Día de muertos debe verse como en las películas porque eso van a buscar los turistas.

Sí. Uno de los grandes problemas del turismo es la expectativa que buscan. Los países muchas veces cambian para ofrecer la escenografía que el turista espera. En lugar de que llegue y descubra, lo que hace es llegar a una escenografía que confirma sus expectativas. Se puede ver muy bien en Cancún. Cuando llegas al aeropuerto y hay un hombre con un penacho y mariachis. Vas a la Riviera y hay un hotel con forma de pirámide. Xcaret es una Disneylandia de tradiciones mexicanas. Son las escenografías que el turismo exige.

¿Por qué crees que los mexicanos no viajamos tanto?

Hay dos razones. Una es la estructural. Tenemos una ley laboral muy gandalla. Solo nos da cinco días de vacaciones al año. Los europeos tienen más de un mes, los argentinos, brasileños y uruguayos tienen un mes. Cinco días no te dan la posibilidad de hacer un viaje más largo. Pero también creo que los mexicanos cuando viajan quieren conocer países donde las cosas funcionan mejor que aquí. Parte de la idea de ir a Canadá, Europa y Estados Unidos es buscar una experiencia civilizatoria. Llegar y decir: “Estas personas se comportan mejor que nosotros.” Un país que piensa así es muy difícil imaginarlo viajar a Haití, Nicaragua, Filipinas, África.

Muchas personas dicen que la situación económica no favorece. Pero hay países con ingresos similares, como Chile, Argentina o Uruguay, que si viajan más.

el paralelo etiope diego ovalarria portada

El paralelo etíope se puede conseguir en las librerías Educal a un precio muy bajo. Checa aquí.

Editor Yaconic

Editor Yaconic

antonio-entrada
Previous post

ASÍ VIMOS A ANTONIO SÁNCHEZ MUSICALIZAR BIRDMAN

coldplay-entrada-
Next post

RICKY MARTIN EN EL ESCENARIO DE COLDPLAY