En 1826 William Hazlitt escribía un breve ensayo titulado The Pleasure of Hating. La primera vez que leí acerca de este libro las líneas atentaban así: “No es el odio lo que amamos sino el placer de odiar, pues no odia quien quiere, sino quien tiene auténtica madera para hacerlo”.  Si esto es cierto, los Sleaford Mods tienen verdadera madera. Jason Williamson y Andre Fearn son el dúo más duro de Nottingham. Si quieres escucharlos dale click aquí.

Ahora sí, retomando. ¿Cómo definir el sonido de los Sleaford Mods? Bueno hay quienes han hecho ingeniosas comparaciones: “Es The Jam combinado con Wu Tang Clan”/“Pet Shop Boys y The Crass al fondo”. Sí, en realidad puede sonar a todo eso, las bases y sampleos de Fearn son feroces, salvajes y por momentos discruptivos, secos y desafiantes. Y es que ¿en ellos qué no es desafiante? La pinta de Williamson es la de un tipo duro, pero vamos, esto no es un personaje. Williamson creció siendo obrero en Nottingham, y creció escuchando a bandas emblemáticas de Inglaterra, pero parecían cosas que no cuadraban siempre en su realidad, pues no todo el tiempo la bandera británica del Rock se mece entre las manos de bandas como Oasis o Blur. Habría que ir más allá.

Sleaford Mods y el placer de odiar a Noel Gallagher

Por ello, Williamson lo dice abiertamente, el enemigo es Noel Gallagher. “No lo conozco personalmente, pero es el enemigo. Es algo que se ve. Está obsesionado con el dinero y tiene muy poco arte detrás para justificarse”.

Este odio no tiene que ver sólo con la actitud arrogante del ex Oasis, sino con toda una manera de asumir la vida, con esa prepotencia y deshonestidad que tanto reina en las generaciones musicales y sus fans quienes están más al pendiente de buenos beats y cerveza, que de echarse un ojo a sí mismos. Este es el sonido más nítido de los Sleaford Mods, el de la honestidad frontal. Sus letras inspiran rabia, se notan en los ademanes de los dos en el escenario, son un dúo sencillo, no se requiere del virtuosismo instrumental de algunas bandas que legitiman sus discursos inteligentes, a ellos les basta una pequeña consola para reproducir los beats que previamente Fearn ha cocinado en algún estudio, y como si se tratase de bombas molotov explotan a la par de la voz disidente de Williamson. Sus letras se componen de un humor muy negro y sucio, es un middlefinger al pop y su máscara de conformidad, al igual que a toda la industria que produce artistas prefabricados, aunque también encara al capitalismo, lo mira a los ojos y arremete.

Sin embargo Sleaford Mods no es una banda política, y es que para Williamson asumirse de esta manera es arrogante y pretencioso. “Decir eso de ‘mi banda es política’ es condescendiente y pretencioso. Yo no quiero convertirme en eso. Muchos de los artistas que se consideran “políticos” sueltan unos slogans y después de bajar del escenario se olvidan de ellos. Yo no quiero tener una banda política, solo una banda”, apuntó en una entrevista para el diario El país.

Este año, la banda originaria de Nottingham lanzó su último disco titulado English Tapas (2017), título tomado de un pub local que anuncia como una comida común inglesa los pepinillos, papas y huevo como algo completamente exótico, justo contra lo que ellos van. Sin duda alguna uno de los mejores discos del año, que antes de que termine, debemos tener en cuenta si queremos tener un encuentro face to face con una obra frontal y alucinante. Ya lo dijo Iggy Pop refiriéndose a los Mods: “la mayor banda de Rock ‘n’ Roll del planeta”. Y es que no sabemos los criterios de Iggy, pero lo que es real, es que así como las bandas ensayan el bajo, la guitarra y la voz, algunas se han olvidado de que las letras también son un instrumento, y como lo dice Williamson “las palabras es lo único que tenemos”, entonces hagamos de ellas una afilada arma“.

Te dejamos el English Tapas para que le eches un oído.

YACONIC

Ángel Armenta López

Ángel Armenta López

El sonido y la furia.

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