Por Miguel J. Crespo / @MigueljCrespo

A María Nava el arte le llegó por la sangre. Desde niña dibuja y pinta, es su pasión y observación interna. Sus autorretratos son una forma de exorcizar las emociones y emancipar los recuerdos que duelen.

En su obra no existe tiempo ni espacio. Son cuadros habitados por cerdos, cuervos, flechas, cráneos y desnudez, no la del cuerpo, la desnudez erótica de la ira, el dolor y la melancolía.

pinturas de maria nava

“Éxodo”.

Leo en tu sitio que eres una artista autodidacta, ¿qué te llevo a tus primeros dibujos, al arte mismo?

¡El gusto! Como cualquier niño dibujaba y con los años se volvió una pasión. Me gusta sentir que la culpable es la genética, como dirían vulgarmente: “Lo traes en la sangre”. Mi abuelo Alfonso Nava fue un gran pintor, dibujante y ebanista. Era un increíble tallador de madera estilo Barroco y de la figura humana. Además, mi padre me acercó a hojear mi primer libro de arte, ¿cómo no sentir deseos de dibujar cuando conoces la obra renacentista?

A los 16 años fui a una casa de artes buscando tomar clases de soprano y terminé conociendo al pintor Andrés Pérez Flores. Él me enseñó de anatomía humana y me animó a pasar de las hojas a papeles más grandes.

Desafortunadamente no pude continuar mucho tiempo con él, pero confirmé que quería el dibujo como un oficio y pues el CENEVAL también decía lo mismo (risas). No tenía vocación para nada, lo único que quería era dibujar.

pinturas de maria nava

“Hiatus”.

¿Cómo son tus procesos de creación, primero te retratas, de dónde sale la idea visual para cada cuadro?

Cada obra es diferente. A veces comienzo con una emoción, una idea visual o sin ninguna de las dos. Siempre me fotografío, aunque es cansado, es fundamental. Me sincero con mis emociones. Cada uno de los cuadros, aunque no parecen decir algo en concreto o tener sentido, son totalmente autobiográficos. Cada pintura es creada a partir de alguna vivencia o suceso que necesite dejar ir. Es mi manera de sublimar todas las emociones.

Por ejemplo “Ablatio” es una obra que representa la mutilación/ablación del clítoris. Literalmente quería mutilarme cuando una persona me dijo que sí quería tener una relación sería solo conmigo y mi hija tendría que ir a un orfanato. Me sentí un simple objeto sexual, pero mutilarme sería algo muy serio. Mejor lo dibujé y con ello me liberé de ese deseo y la experiencia tan desagradable.

pinturas de maria nava memento

“Memento III”.

A un nivel simbólico, ¿qué te permite el autorretrato?

La introspección.

¿Qué representa la crítica para una artista como tú? ¿Es un elemento que soslayas?

Si es una crítica fuerte pero constructiva no tengo problema en recibirla. Si solo es destructiva simplemente lo omito o lo confronto, y si no tiene fundamento creo que sería una larga discusión.

Se tiende a pensar que la pintura y el dibujo son técnicas que, vistas a la luz del arte contemporáneo más abstracto, pueden parecer “viejas”.

Viejas o muertas es un tema absurdo. Si bien todo ser humano es creativo, ahora hay mucho “arte contemporáneo” que es una tomada de pelo, pura especulación. Lamentablemente también los museos y galerías se han encargado de desplazarlos para meter cajas de zapatos, cajas de huevos, palos, cubetas, bueno cualquier objeto muchas veces sin tener necesidad de manipularlos o intervenirlos como arte.

El dibujo o la pintura jamás han muerto, siguen vivos y vigentes. Actualmente hay muchos pintores y dibujantes. Son cosas totalmente opuestas. Qué hay un boom en el mercado de lo “contemporáneo” ¡ni hablar!

pinturas de maria nava

En tus pinturas hay distintos elementos: cerdos, niñas, cuervos, flechas, aureolas, venados, cuernos de venados, aves, cráneos. ¿Qué representan estos elementos para ti?

Muchos piensan que los cerdos representan la figura masculina, pero solo en  “Apogia”   lo usé como referente a un hombre y tiene nombre (risas). Me gustan los cerdos, se me hacen bellos.

La niña es siempre mi hija, me veo en ella, aunque recuerdo poco de mi niñez en ella descubro un símbolo de pureza e ingenuidad, pero también de fortaleza. Jamás había visto un cuervo y cuando los conocí me fascinaron al igual que los buitres. Alguna vez leí que el cuervo era un sabio que fue enviado para cuidar y enseñar al hombre a sembrar, cuidar de sus hijos, etc.

Las flechas son el castigo, el dolor, el martirio, pero también representan la muerte para trascender… dicen que cuando deseas morir en realidad lo que deseas es cambiar; acabar con ciertos pensamientos o actitudes. La renovación.

El venado es equilibrio, creación, sabiduría. Los nimbos son divinidad, lo espiritual me gusta mucho, las Santas de Zurbarán y la crítica de sus tiempos sobre si eran vírgenes mártires o santas mundanas, pues muchas de las santas pintadas eran mujeres de la calle.

Creo que todos al estar en un proceso creativo entramos en un estado de comunión con lo divino. Los cráneos son la vida y la muerte.

pinturas de maria nava

“Sufficio”.

Desde tu punto de vista, ¿qué separa la dimensión pornográfica del erotismo?

Depende de quién lo mire y de cómo se mire. Ambas sugieren y muestran. ¿Si es estético o no?, es cuestión de moral o falsa moral.

Encuentro en tus poses cierta fuerza; pero a la vez un aire de melancolía.

Soy melancólica, la naturaleza humana tiene muchos matices. Tener tintes de melancolía no quiere decir que no tenga buenos ratos, una sin la otra no existiría. En mi obra se refleja mucho de ella.

En algunos de tus dibujos existe una especie de aura, como el de las vírgenes. ¿Es un elemento sacro o meramente una circunstancia?

Me encanta como elemento sacro, aún no estoy muy segura de por qué mi insistencia en ellas pero lo siento como la pureza, la divinidad o la iluminación. Supongo que cada una tendrá una lectura distinta entre cada obra.

pinturas de maria nava

En tu obra no hay escenarios, son espacios vacíos y sin fondo, oníricos…

Fuera de contexto los cuadros hablan per se. Al menos para mí, no hay tiempo, no hay espacio. Únicamente esta la esencia, ni más ni menos: la desnudez (no solo física) y la sinceridad. Mis emociones, la propia expresión del cuerpo y de los elementos que le acompañen.

Arturo Gutiérrez-Luna describe tu trabajo como un “surrealismo de la herida”. ¿Te sientes cercana a esta vanguardia, al estilo?

El surrealismo como lo irracional, en la literatura se utilizan las imágenes para expresar emociones del subconsciente quizá a eso se refería, me rasco la cabeza ahora. En lo pictórico no soy muy afín a la pintura surrealista.

pinturas de maria nava

“Redimere”.

En tu pintura “Hiatus” existe una especie de radiografía, ¿por qué?

“Hiatus” y “Éxodo” son similares, me gustan mucho las antiguas láminas de anatomía, me gusta como hacían la de disección de los cuerpos.

Eres tatuadora, ¿cómo llegaste a esa disciplina y cómo relacionas esta con tu proceso de pintura?

Siempre me llamó la atención pero no podía superar el hecho de transgredir un cuerpo, desde hace mucho tiempo me habían invitado a hacer aprendiz pero no podía imaginar que marcaría a alguien con agujas.

Ya cuando me decidí a comprar equipo, en aquel momento mi pareja y pintor me dijo que no debía tatuar sino pintar y el equipo terminó en la basura. Ya separada nadie me podría negar explorar el tatuaje. La relación creo tiene que ver más con los procesos de como haces un cuadro y como un tatuaje, las herramientas son distintas, pero en ambas se pueden crear y hacer cualquier cosa solo cambian los materiales y las texturas, pero las cualidades visuales pueden ser exquisitas.

No tengo mucho tiempo tatuando así que espero aprender más al respecto. La práctica hace al maestro.

¿Qué es lo que buscas como artista… fama, inmortalidad, libertad?

Libertad. Me gusta poder dejar aquellas emociones en una obra, que tenerlas en mi mente acosándome. Creo firmemente que el arte sana, ayuda, redime, libera, transforma. Te ayuda a trascender. Pero eso no quiere decir que el artista es un ser divino o especial, somos como cualquier persona con formas distintas para sublimar las emociones y expresarse.

pinturas de maria nava

“Memento II”.

El sueño más extraño y entrañable que has tenido

El fallecimiento de mi abuelo Alfonso y las circunstancias me afectaron mucho. Durante muchos meses lloré su partida. Evocaba su memoria en mis sueños siempre que podía lo soñaba, pero poco a poco comencé a verlo molesto y un día antes de dormir le escribí una carta justo en día de muertos, recuerdo.

En mi sueño de esa noche me contestó cada una de mis preguntas y al final solo dijo “Déjame ir”. No solo era dejar de llorarle, sino también perdonar a personas que tuvieron que ver en su muerte.

Hice un cuadro para dejarle ir totalmente y aceptar que ya no estaba, fue el fin de mi duelo: “Redimere”.

¿Qué música es tu predilecta?

Clásica, sobre todo la melancólica.

Define a Chiapas en dos o tres palabras:

Bello; pinche gobierno.

 ¿Agua de horchata o jamaica?

 Jamaica, definitivamente, con tacos al pastor.

pinturas de maria nava

“Homenaje a rops”.

pinturas de maria nava

“Apogia”.

Editor Yaconic

Editor Yaconic

Revista de arte y cultura

Previous post

MIRA GUAPA, LAS MUJERES NO SABEN ILUSTRAR

Next post

RIUS, UN ADIÓS DE LOS MONEROS