Si le preguntas a alguien qué es lo que sabe sobre el autismo, las respuestas van a transitar entre: un niño genio pero “diferente”, Dustin Hoffman en su papel de Rain Man, el paisajista contemporáneo Stephen Wilshire o un “es una discapacidad, ¿verdad?”. El ilustrador español Miguel Gallardo pensaba que se trataban de prodigios matemáticos, hasta que nació María, su hija.

El aprendizaje que ha tenido respecto a la condición y las aventuras que ha vivido con su ahora veinteañera hija las ha plasmado en las novelas gráficas María y Yo y María cumple 20 años, ambas publicadas por Astiberri. Tuve la oportunidad de platicar con el colaborador asiduo del New York Times y el New Yorker sobre los volúmenes y su vida con María.

¿Por qué decides hacer el cómic de María y yo?

Tenía una carrera de dibujante de cómics, de pronto llegó María a mi vida y la cambió completamente. Como una de mis formas de encarar la vida es contando historias pues debía contar la de María, la más importante de todas en mi existencia.

Para ello tuve que dejarla en la cabeza y esperar a que ésta me dijera cuándo porque uno como padre tenía que hacer un proceso de transformación; hay una serie de pasos que tienes que seguir sobre esta discapacidad: está la negación, la búsqueda de soluciones, el duelo y la aceptación, y antes de no llegar a esta última yo no me veía capaz de contar nuestra historia desde un punto de vista… no sé si optimista.

No me veía capaz de contar una historia de compasión porque eso no sirve de absolutamente nada, quería contar algo de comprensión, y llegó un momento en el que hice un diario sobre unas vacaciones en las que fui con María. El resto es historia.

Y fue un éxito…

No en el principio, te aseguro que una historia de un padre con una hija con discapacidad no es algo muy atractivo para la gente que va a la librería; fue un proceso largo hasta que no encontré al público que quería ese libro: el de la discapacidad, a partir de ahí sí fue un éxito e inclusive ya se tradujo a nueve idiomas, hay un documental largo, María y yo (España 2010), y dos cortos de animación.

¿Cómo suele ser la interacción de la gente con alguien con autismo?

Es como el síndrome de Down, pero más complicado: si tú tienes a un niño con esta última, hay señales que indican que la persona tiene un trastorno; en el caso del autismo no hay ninguno, lo único que te lo dice es el comportamiento, el cual está muy cerca de lo que la gente entiende por “locura”. Cuando vamos en la calle la gente luego se asusta y sacan conclusiones apresuradas muy malas. Es muy complicada la vida cotidiana y la vida con las demás personas. Aunque en el caso de María llevamos una temporada muy buena, pero hubo una anterior en la que le gustaba pellizcar a la gente, y no es lo mismo que te pellizque un niño de 8 a un adulto de 20, ya puedes imaginarte las reacciones de la gente.

¿Cómo fue para ti aprender a vivir con esto?

Yo creo que María me ha enseñado de una forma inocente, siempre digo que ella para mí es una especie de maestra Zen, ella me ha llevado por el camino de lo que debería de hacer, me ha hecho descubrirla como persona.

¿Cómo fue para tí la transición de María de niña a adulta?

Normalmente cuando tienes un hijo no te das cuenta de cuando pasa de 10 a 20 años, por eso hice el libro de María cumple 20 años, para recapacitar sobre los cambios que ha tenido en su vida y sobre todo para enseñarle a la gente que esto ocurre porque hay una idea general de que los autistas siempre son niños pequeños, no se dan o no quieren darse cuenta de que los autistas se hacen viejos y que también mueren.

Háblame sobre María cumple 20

Para este hice un repaso de todo lo que había ocurrido en la vida de María desde el primer libro y lo que sucedió tras el documental, ya que tras su salida María se convirtió en una especie de estrella, éste quedó finalista en los Goya, de cómo había esto afectado su vida y las nuestras. También explicar las cosas que han cambiado en ella e incorporar sus intereses nuevos, cosas muy importantes para una persona con autismo pues no tienen una gran gama de ellos: empieza a dibujar y a vivir la música.

¿Cómo tomó ser una estrella?

En la calle la gente la paraba y todo eso, pero María es impredecible: puede sonreírte o pegarte. Eso sí, dejaron de verla y temerla desde el otro lado de la acera y comenzaron a adorarla.

¿Cuál es la importancia de hablar del autismo a través de un medio tan accesible como lo es el cómic?

En el mundo del autismo no hay mucho relato, y la gráfica es una buena forma para explicar cosas que de otra manera serían muy aburridas; además a estos los entienden desde los abuelos a los niños de cinco años.

Raúl Campos

Raúl Campos

Cultural Journalist & Documentary Photographer Kitsch Journalism Mexican decay Anarchy Road

Previous post

JENS LEKMAN EN SALA

Next post

JAMES NACHTWEY: TESTIGO DE LA BARBARIE HUMANA