Martina Hoffmann es una artista psicodélica con un gran trayectoria artística gracias a sus increíbles imágenes oníricas surrealistas que se inspiran en el viaje interior. Su habilidad técnica ha crecido tanto que actualmente su trabajo es reconocido como genuinas obras maestras.

En este caso la pintora alemana Martina Hoffmann es un buen ejemplo de la conexión entre la creatividad y la matriz planetaria, entre la energía de la musa y la materialización de esa visión inspirada en “la perla azul” del planeta, del lienzo interior de la mente hacia el lienzo exterior de la mente colectiva. Terence Mckenna decía que sólo los artistas podrían salvar el alma del mundo. Además de fondos, buenas intenciones y celebridades esparciendo “conciencia”, se necesitan visiones mágicas, una estética que sea una ética; “cuidemos la belleza”, pero para hacerlo antes tenemos que ser capaces de verla. El artista es aquel que nos revela la belleza oculta y nos seduce a percibirla con nuestros propios ojos.

En este sentido el trabajo de Martina Hoffmann está inspirado por los psicodélicos y su infancia en Camerún, es trabajo chamánico, puente entre el mundo visible e invisible. Especialmente por el poder africano, de la tierra y de la sensibilidad femenina como abundancia, esto la reconecta con la gran madre cósmica.

Su mantra personal, según una entrevista del sitio Reality Sandwich en entrevista con Martina Hoffmann se resume a que “cada una de nuestras acciones afecta la realidad como totalidad, así que la impecabilidad es de la esencia”.

Para ella ser artista significa reflejar los signos del tiempo y la vida desde su conciencia individual para reflejarlos en su obra. Cuestionarlos y ofrecer otras alternativas. Usar el arte como una herramienta de transformación. Martina crea imágenes que inspiran una realidad basada en espíritu, una vida que sostiene la belleza y la paz como contra balance de la saturación diaria de imágenes representando los horrores de la guerra y la destrucción. Encapsula fragmentos de nuestra realidad reproducida como símbolos. Estos símbolos están siendo reflejados de regreso al mundo y refuerzan nuestra ideas de nuestra cultura actual.

El arte visionario en particular hace visible los estados más sutiles e intuitivos de nuestra existencia y produce símbolos y mapas que reflejan la conciencia. Hoffman ve su carrera como si fuera una traductora de épocas, de visiones a compartir con aquellos curiosos o que han atravesado las dimensiones del espíritu y quieren ver sus experiencias confirmadas.

Su proceso de pintura es el flujo de la conciencia, muy similar a experimentar un sueño despierto, o en el estado de meditación. Crear arte es su viaje mágico hacia un estado donde el velo entre mundos se mantiene abierto y continua la transferencia de información. Como un oráculo.

Las experiencias que han transformado su vida la han influenciado a tal grado que se manifiestan en su trabajo “mis primeros recuerdos concientes de experiencias de este tipo vienen de episodios de migraña en mi infancia que producían extrañas alucinaciones visuales y auditivas. También tener una vida onírica rica te abre portales a realidades alternas. En otras palabras, no he sido una extraña a las maravillas del subconsciente y sus visiones surreales”.

“Pero en viajes al Amazonas, la planta maestra, la ayahuasca, usada por indígenas en rituales de sanación por miles de años, me hizo abrir las puertas de mi percepción a una amplitud que no pensaba que era posible. Y estas experiencias han transformado my expresión artística de una narrativa de visiones mundanas hacia mundos extraterrestres y realidades alternas que contienen una inteligencia de una velocidad asombrosa”.

Puede ser que por esto sus pinturas más recientes honran esa “conciencia madre” que reside en la ayahuasca. Una energía profundamente sanadora y transformadora en su médula. Mientras ella incondicionalmente nos ama, al mismo tiempo nos puede despojar radicalmente de todo el tejido ilusorio que nos rodea.

El lenguaje de esta dimensión es puramente visual y las posibilidades de forma y color percibidas son aparentemente infinitas. La técnica navegacional esta basada en la sinestesia. En otras palabras, el canto del chamán modifica las visiones para su paciente mientras está bajo la influencia de la medicina.

Las enseñanzas ofrecidas a través de la medicina en visiones infinitas han sido tan impactantes y transformadoras que he intentado capturarlas y compartirlas a la mejor de mis habilidades. La mayor parte del tiempo siento que sólo las estoy correteando pero tal vez estoy llegando un poco más cerca cada vez.

Viri Jane

Viri Jane

Enamorada de la vida l CEO @Tierra_Hueca I Periodista l @indierocks l @Yaconic l Hablo con desconocidos l Comentarios a título personal.

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