Por Yair Hernández / @yairaudio

“El rock ya es un cuchillo sin filo”. La frase cobró revuelo hace unos meses; generó debates en los que más de uno pegó el grito al cielo mientras otros asentían a través de un “Me gusta” en Facebook. Pero, ¿quién fue el responsable de tal controversia? Rubén Albarrán, el prolífico vocalista de Café Tacvba, la detonó en una entrevista para el periódico Milenio.

¿Es cierto? Si respondemos dejándonos llevar por la nostalgia y el purismo, pensando en una última gran canción llena de guitarras que atentaba verbalmente contra al gobierno y por ende cobraría tintes de himno, seguro a más de uno le viene a la mente  Molotov —que  ya es algo del siglo pasado— y creerá que sí, que el “cuchillo ya es viejo”.

El Muertho de Tijuana.

Pero la afirmación es refutable si nos ubicamos en el contexto actual. Para ello hay que tomar en cuenta un par de cosas:

1. Cuando internet y su inmediatez aún estaban en ciernes, comunicar y consolidar un discurso contestatario o propuesta “auténtica” resultaba relativamente sencillo. Hoy en día, debido a esta vorágine de contenidos, hay que escarbar un poco más si se quiere encontrar “el filo”; asomarse a nichos menos pomposos sin abordar un discurso único, pues nuestras problemáticas e inquietudes han ido creciendo o cambiando; además de la crítica al gobierno hay que tomar en cuenta otros tópicos ideológicos y sensoriales que nos inquietan.

2. ¿De qué hablamos cuándo hablamos de rock mexicano? En su lapso de vida, el “rock mexicano” ha sido tan mancillado, odiado, sobreprotegido, extendido, reinventado, asesinado y resucitado, que ya es imposible percibirlo de forma purista y acomodarlo dentro del imaginario colectivo como un tipo vestido de negro, cabello largo y guitarra bajo el brazo. Querer condensar el término en una sola actitud o sonido es obsoleto.

Identidad de género, decadencia social, derechos de los animales, retratos de comunidad, cuidado ecológico y autocuestionamientos morales son algunos de los temas que abordan varios proyectos nacionales a través de sus letras o actos en vivo. Son varias las propuestas que se alejan de esos parámetros de normalidad que se han establecido en las diversas escenas alternativas: canciones sobre conquistas, relaciones fallidas, tristezas sin causa aparente, presunción de bienes e idilios familiares; y shows en los que no se enfatiza en aspectos visuales-teatrales o la interacción con el público no pasa de subir a alguien a bailar al escenario.

A continuación algunas bandas vigentes que buscan —y muchas veces logran— provocar  algo más que aplausos y brincos en el espectador.

ANNAPURA

Annapura es un grupo de punk de la capital bastante constante en su quehacer artístico. Desde 2014 no ha dejado de lanzar un material por año. Esta tenacidad también se refleja en sus vertiginosas letras que abordan temas sociales peculiares, por ejemplo: la contaminación (“Coliformes”), la hipocresía dentro de la música (“Insulto”) y el maltrato animal (“Perritos”).

BARBANEGRA

Oriundo del límite de la Ciudad de México y Naucalpan, Barbanegra es un quinteto que ha cobrado notoriedad en poco tiempo (lleva dos años en activo) en el skacore, al grado de ser apadrinados por la Sekta Core, banda referente del género. La mayoría de sus temas hacen referencia a la deplorable situación socio-política del país. Su frase “Mal gobierno, Peña Nieto” es una consigna que hacen gritar al público en cada show.

BATALLONES FEMENINOS

Ciudad Juárez no podía quedarse bajo la sombra de “los huesos en el desierto”; tenía que dejar el miedo, mostrar esa otra cara de la moneda llena de perseverancia y rendir tributo a quienes han caído. Ciudad Juárez tenía que ver nacer a Batallones Femeninos, grupo de hip hop que desde 2009 se dedica a “pronunciar lo que las mujeres fronterizas son, denunciar lo que viven diariamente y resaltar las cosas buenas que están creando desde ese caos que intenta tragárselas vivas”

BELAFONTE SENSACIONAL

Lo de “músico, poeta y loco” no encaja en nadie mejor que en Belafonte, un ensamble-a-veces-hombre que, como buen heredero de los rupestres, se dedica a contar la ciudad en su cantar: Iztapalacra, Pantitlán y La Warrior forman parte de la obra de este Carlos Monsiváis llevado a las guitarras que hace desde una canción a un valedor hasta temas convocando al destroy o a ponerse al tiro.

CALAFIAPUTA

De un paraje tan sórdido y surreal como lo es Tijuana surgió esta banda de power violence. Las letras de Calafiaputa reflejan algo del contexto en el que se desenvuelven: lápidas, balas y niños perdidos, y hasta tienen manifiesto anarco junior. Pero la experiencia Calafiaputa se vuelve aún más trepidante en vivo: son capaces de cualquier cosa.

CHRISTOPHER PACHECO

Puede que Guerrero sea el estado que más ha sufrido los embates del narcotráfico: desde hace años la violencia es una constante en la entidad, al grado de ser nombrada como la “Tierra de carteles” por el semanario Proceso en un reportaje de 2015. Esta “convivencia” con la violencia no se ha eximido de la obra de los artistas locales, como el joven compositor Christopher Pacheco, quien además de destilar romanticismo también sueña con días en que nadie muera a causa de un disparo.

COLORES SANTOS

Para levantar la voz no es necesario hacer uso de guitarras desenfrenadas y voces vociferantes. Proyectos de corte más tranquilo también aportan su granito de arena respecto al momento de violencia que se vive en el país. Tal es el caso de los tapatíos Colores Santos, quienes en “Mexa”, el primer sencillo de su próximo disco, cantan: “Que no paren de brotar/ las flores en tu corazón/ y que pare de sangrar/ México de mi corazón”.

DE NALGAS

Desde su concepción, De Nalgas le ha tirado a bastantes cosas. La presidencia es su blanco más usual: “Presidente Pendejo”, “En los Pinos” y más recientemente “Vergaviota #YoNoVotéPorEseGüey” son algunos de los temas con los que esta banda de punk rock refleja el hartazgo generalizado por un gobierno que actualmente tiene apenas el 12% de aprobación.

DISIDENTE

Disidente es la banda más longeva de esta lista (en cuanto a trayectoria) y acaba de lanzar un nuevo material que no pierde la esencia de sus primeras producciones: guitarras distorsionadas, baterías portentosas y una voz eufórica conforman el EP Universo, un cumulo de furia que aborda desde sentimientos de hartazgo en una relación hasta problemáticas actuales como la concepción que existe de México (“Maldito país”, irónicamente el tema más tranquilo del disco).

EL MUERTHO DE TIJUANA

El Muertho puede verse cómo un reflejo del desdén que una persona puede sentir de una sociedad que a lo largo de su vida lo abruma con prejuicios y vejaciones. Como bien resume Erick Canales, este “jugador de fútbol profesional, hojalatero mediocre, traga-fuegos nivel experto, pizcador profesional y fanático evangélico desengañado” oriundo de Chihuahua pero asentado en Tijuana, llegó a un punto en que decidió “empezar a vivir” compartiendo su experiencia de vida mediante canciones lúgubres.

FOREBER

Una sucesión de imágenes de gente desconcertada en las calles y en el transporte público es el material audiovisual que acompaña a “La sociedad”, canción por la que dimos con Foreber, un proyecto electrónico gestionado por Heber Sánchez que toma inspiración de la abrumadora cotidianidad actual.

K PASA USA

K pasa USA se autodescribe como “un grupo queer feminista que produce música y performance electro-tropical”. Melina Gaze, Thompson D y Haku Zai son los componentes de este ensamble con  pinta estrafalaria que, además de la particularidad de sus canciones (la última fue una  balada pop reggaetonera), presenta cada show de modo único.

LUISA ALMAGUER

“En los shows noto cómo me voltean a ver porque voy arreglada, pero nada más abro la boca y muchos se sacan de onda”, así resume Luisa Almaguer su impacto. Esta chica trans originaria de Azcapotzalco se reconoce cómo una disidente confrontativa en el escenario. Valiéndose del aspecto teatral logra que más de un espectador se cuestione sobre sus impulsos libidinosos. Hace pocos meses lanzo Miljillo, primer EP producto de un rompimiento sentimental  que ya hizo eco en diversos medios.

LUMEN LAB

Lumen Lab inició en el 2000. Este longevo pero desapercibido (mediáticamente hablando) proyecto electrónico dirigido por Diego Martínez se nutre del punk. En 2016 dio a luz a “They are killingus”, un material producto de “un contexto social que exige nada menos que una gran energía y enojo para salir adelante, para preservar la vida, porque nos están matando”.

MONOGATARI

Monogatari es una experiencia sensorial. Este ensamble se desenvuelve en el espectro experimental del país desde hace varios años. Boredoms, Merzbow y The Locust son algunas de las influencias de este grupo que en vivo te llega de inmediato al sistema nervioso y al final te deja preguntándote: “¿Qué acaba de pasar?”.

MUJERCITOS

Mujercitos es un proyecto de punk que concuerda en discurso y acciones: la indiferencia y hartazgo que retratan algunas de sus canciones también las toman sus integrantes ante la banalidad y fugacidad de las redes sociales. Ausentes de Facebook desde sus inicios, la banda posee dos materiales solo localizables en Bandcamp (la única plataforma on line de la que hacen uso), por ende enterarse de sus tocadas resulta complicado pero una vez captados en vivo impregnan a cualquiera de una sensación de euforia.

ORQUESTA BASURA

La triada de las erres (reducir, reciclar, reutilizar) define el trabajo de Orquesta Basura, un grupo que a partir de  desechos construye sus propios instrumentos. Empezaron a realizar esto (la hechura de instrumentos) por el elevado costo para adquirirlos, y poco a poco se fueron erigiendo como embajadores ecológicos que describen su obra cómo Jazzura.

RIVLOG

¿Cómo es la vida en Reynosa, Tamaulipas? “Y una madrugada random/ te revientan las dos llantas a la vez/ con las estrellitas que dejan los narcos/ en las calles por ahí de las 3 (…) y si tienes buena suerte/ te disparan por pasarte un retén.”  Esto canta Rivlog para recordar a los muertos de una frontera sin ley.

SHEENA LA CEBRA

“Ante el cuerpo del titán —bajo el yugo del terror— decidimos abrir los ojos y dejarles gotear hasta los dedos y al fin escuchar las bombas caer, los gritos de tu hermano y los llantos de sus padres, sentir los pisos temblar, comernos los edificios a mordidas de coraje.  ¿Y ahora qué van a decir? ¿Cuántos más van a morir?”, es lo que cantan los jaliscienses Sheena La Cebra en “Amputar el Poder / 43 Bombas”, octavo tema de ROTXS, su segundo disco de larga duración que mantiene la furia y la crítica ante diversos temas sociales y morales.

TUNGAS

Tungas se ha establecido cómo el referente del punk rock melódico (que algunos prefieren llamar irónicamente “pop punk”), título que otrora ostentaban  bandas cómo Allison o División Minúscula (ambas agrupaciones actualmente gozan de un sonido que difícilmente puede catalogarse cómo punk aunque la actitud persista). Lo valioso de este grupo originario de Lindavista es que a la par de producir temas de corte romántico, no dejan de abordar conflictos sociales.

Editor Yaconic

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