Por Eduardo H.G. / @eduardoachege

El rap mexicano ha dejado de ser ese hermanito deforme del rock de casa y ha cristalizado una escena más fuerte. Hablo a nivel de cierto mainstream, porque está claro que las rimas y el punch made in mexa han corrido por el under desde los ochenta, sobre todo con exponentes de lo que se conoce como gangsta rap, malandro o cholo. Pero ése es otro cantar.

2016 fue de tracks. Y también un año en que la mayoría de las fiestas a las que fui arrastrado terminaron en rap. He visto las mejores mentes de mi generación desbocarse con La Banda Bastön, Caballeros del Plan G, Tino el Pingüino, Yoga Fire, Simpson Ahuevo, Alemán, The Guadaloops, Eptos Uno, y Adán Crúz. Por otro lado, este año Logan Hate fue mi poeta favorito, y se mantuvieron en mis bocinas Randee Marsh y Menuda Coincidencia, que no saca disco desde 2011, pero a quien vi por primera vez en vivo, en una tarde mágica de ginebra que no podía ser más que especial: Mucho Muchacho en un jardín del sur de la ciudad, rompiéndola en un concierto casi íntimo con su flow ultramarino.

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Eptos Uno.

Antes de pasar a la lista hay que anotar que 2017 es especial para el tema de marras por varios asuntos. Se cumplen 20 años de la salida de Mucho Barato, de Control Machete, y es un buen momento para hacer recap. Porque, hay que aceptarlo, en muchos sentidos Mucho Barato fue seminal para que morritos de todo el país se pusieran a intentar rimar en la banqueta; o bien para que los entonces ya iniciados quisieran llevarlo a otro nivel. ¿Comprendes Mendes? En segunda porque en breve saldrán algunos de los discos más esperados de esta nueva era del rap: Luces Fantasma, de La Banda Bastön, La Trampa Records Vol. 1, el acoplado de trap de los mafiosos de Homegrown,y Hacer Historia, de Eptos Uno. Este último en Universal Music, lo cual en cierto sentido sí es hacer historia. Solo Control, Cartel de Santa y Zaque lo habían logrado con una disquera choncha. Tercer punto: este año la Red Bull Batalla de Gallos celebrará su internacional en la Ciudad de México y, aunque las batallas de freestyle se cuecen aparte de la producción de rap en estudio, estoy seguro que el evento moverá ciertas sensibilidades de algunos MC´s que no solo batallan, sino hacen canciones. Ya veremos.

En fin. Esta lista, como todas, es subjetiva y no pretende erigirse como el top definitivo (quizá nunca haya tal cosa). Que sea personal es una sana condición, como dice el crítico de literatura Adán Ramírez Serret. Remixearé su argumento —que aplicó a su lista de libros de 2016—: al tener un punto de vista tan limitado, es claro que no se habla de las mejores canciones del año, sino de la historia personal de un año de canciones. Ahí van:

14. “La calle que me gusta” – Gera MXM

Gera MXM entró a mi radar este año. Lo había escuchado marginalmente; veía de lejos cómo este bato de Guadalajara, militante de la Mexamafia, subía como views de Pornhub. “Es como un rockstar, tío”, me dijeron mis sobrinos luego de que fueron a uno de sus conciertos. “La calle que me gusta” es una de las piezas que Gera sacó este año luego de su LP No me maten antes de hoy. La rola es nostalgia pura, catarsis, poesía de barrio, un beat de aquellas y cada que la escucho pienso en las miles de cáscaras y gol para en el callejón Vicente Guerrero con mis homies de infancia.

13. “Santo Remedio” – Fntxy

“Santo Remedio” no es rap cristiano, sino la mierda más espiritual que alguien pueda rapear con la mejor kush encima. Es como si Fntxy cruzará a su más allá —un territorio lleno de demonios y locuras— con cable y micrófono y lanzará esas rimas desde el otro lado. Su voz, derretida, nasal, líquida, aniquila toda posibilidad de explicación científica. Ok, este track del tijuanense pertenece a Santa María, de 2015, el disco con el que mutó de Taxi Dee al nuevo nombre de los traps y sonidos suaves; pero esta reedición fue lanzada este año, mejorada, con nuevo arte, visual y en ese laboratorio de consecución en que se ha convertido Homegrown.

12. “Humo” – Dee (Feat. Alemán)

“Este bato chaparrito, pero aferrado y loco, como los cocker spaniel” —como dice Adrián Román “El Negro”— fue de los rappers más activos de 2016. “Humo” es parte de El Testamento, su segundo disco desde 189 (2011). Integrante del crew Jedi Revolver, del Estado de México, y mitad del grupo Hood P (la otra es su compinche M.O.F), Dee es una de las voces más directas del rap mexa. Sin complicaciones, sonido etéreo, grifa, barrios, morras: flow malosamente elegante. “Humo” es elevarse en la noche urbana, con Alemán en ese coro spanglish ad hoc nena.

11. “La gran ciudad” – Mexican Dubwiser (Feat. Tino el Pingüino)

Mexican Dubwiser es Marcelo Tijerina, Ulises Lozano y una pléyade de músicos que el dúo de Monterrey va cooptando por el camino. Y aunque no es propiamente una agrupación de rap, esta rola dedicada a la CDMX con Tino el Pingüino en las rimas bastardas es un clásico instantáneo de la capital y su mitología perene. Porque “aquí es donde me gusta siempre estar (…) donde se habla al chile, donde pinta el Zombra, donde raya el Ciler”. Y sí, también los altercados, la lacra, el robo y toda la mierda.

10. “Rolemos otro” – Alemán

Alemalandro, Alemalilla, Alemaniaco es quizá el MC más morro de las grandes ligas del rap del país. Bajado de Cabo San Lucas, Baja Califas, a las trincheras de la CDMX, Erick Alemán entregó este año su segundo disco, Rolemos otro, fichado en Homegrown y con las rimas atascadas de marijane. Alemán habla calle y tiene una pericia verbal nata, de mil cuchillos ninja sobre un ejercito de enemies. “Rolemos otro” es una rolita de amor locochón envuelto en humo verde, tragos cachondos, diversión hasta la desnudez y el alucín nasty sex.

9. “El desconocido (Remake)” – Randee Marsh

Randee Marsh es Yak-Mag en las rimas y Maiky Navajas en la producción. Yak es un MC veterano de mil rostros que proviene de los primeros crews de hip hop del país y que le ha dado al género discos clásicos; Maiky es uno de los arquitectos sonoros del rap contemporáneo, básicamente. Randee debutó en 2014 con el EP Crónicas Jazzianas. El año pasado soltaron “El desconocido”, una pieza suelta en la que Yak desgarra sus tripas sobre una base taciturna. El par sabía que algo no había encajado del todo y este año hicieron un remake que, en definitiva, superó con creces el original. El “color” se intensificó con riqueza musical, trompeta y sax incluidos. La voz de Yak es golpe mortal de katana.

8. “A dos cuadras” – Tino El Pingüino

Franco Genel a.k.a Tino se rifó esto en una Live Sessions de Cabezas Underground, el blog referencia del rap. Este año Tino entregó su cuarto LP, De vuelta en el lodo, y me gustó un chingo. Desde la intro del disco, un fragmento de una charla de Guillermo Fadanelli, sabes que será la verga. Todo bien con De vuelta en el lodo, pero “A dos cuadras” es una joyita por ahí medio escondida que te lleva a la buena vibra de las mamis del barrio en vestiditos que salen al mercado “atesorando en los muslos unos días mejores”. Se me hace como esos sueños húmedos adolescentes con morras a las que jamás les llegas, pero te ponen caliente como verano tropical.

7. “Los hábitos del viejo Logan” – Logan Hate

Como dije arriba, Logan Hate fue mi rapsoda de 2016. Tabasqueño, el bato cocinó en 2015 uno de los discos de mayor calado poético de la escena: La Leyenda de Dur An Ki. El disco es un ejercicio de rap elevado, sincero, vivencial; de configuraciones abstractas, milenarias y agresivas hasta la intimidad. Boom bap desde el sureste. Logan tomó su nombre en 2013, cuando editó el EP Born Nazareth. Antes, en 2010 y bajo el nombre de Agresor, lanzó el disco Sepia. El culmen de todo ese pasado y presente es “Los hábitos del viejo Logan”, una revisión de honestidad brutal frente a la penetración del alcohol en esa bestia soterrada del interior corpóreo.

6. “Digan lo que digan” – Caballeros del Plan G

Los maestros de ese lugar del norte llamado Gómez Palacio, Durango. Pioneros, legendarios, firmes, los Caballeros del Plan G lanzaron “Digan lo que digan” como preámbulo de su nuevo disco y la celebración de sus 20 años de rodar en el juego. “Digan lo que digan” tiene de invitado a Sekreto, que es prácticamente un Caballero más. Un track rebelde, celebratorio, con el estilo que hizo a los G Lokos marca nacional. Ninguna barra demerita. Serko Fu, Indho, Toxikon y Simplee dando cátedra. ¿Tienes preguntas? Ellos tienen las respuestas. Caballeros es calidad como buen corte lagunero.

5. “Esto” – Eptos Uno

Es la E, baby. Hay un cuasi consenso entre algunos rappers y gente de la escena: Eptos Uno es uno de los MC´s más completos que ha dado el país. El nativo de Obregón, Sonora, pero radicado en exDF desde hace 11 años, es campeón del freestyle, promotor-empresario, beatmaker, fundador de la primera liga de batallas escritas (Spit) de Hispanoamérica y rapero de peso completo. “Esto” es la primera cucharada de Hacer Historia, su nuevo y esperado disco. El track es básicamente un putazo a la mandíbula: el bajo más pesado montado en un lowrider en plena Califaztlán. “Esto” es “funky sucio crudo flava del noro”; una línea que marca lo que vendrá después. ¿Quién vino y cambió todas las reglas del game?

4. “Nunca es tarde” – The Guadaloops

La pieza con la que The Guadaloops dio a conocer su tercer material, el EP Almanueva. Ya antes hemos contado por aquí la historia de cómo se alinearon las tres “F” de este conjunto (Franco, Fermín y Ferdinand). “Nunca es tarde” es una pieza paradigmática de estos locos. Bien lograda, ejecución sideral en la base, con el contraste específico y delirante entre el rap directo de Tino y las tesituras de Fermín. Los astros alineados correctamente, la mente colocada y la epifanía aparece frente a ti: si existe eso de madurar, se hace a putazos, morro.

3. “Homegrizzy Boyz” – Homegrown Mafia (Alemán, Dee, Brray, Fntxy & Yoga Fire) (Prod. BrunOG)

Homegrown All Stars. Las estrellas de la productora más relevante de la escena actual reunidas en un track al que le “sobran phones”, coca y fiesta sin freno. “Homegrizzy Boyz” es ya un clásico de mi generación millennial y un diamante producto de un trabajo duro entre las cabezas más aceleradas del momento. No hay mucha ciencia, me parece que es la pieza de trap chilango más lograda. Primero pensé, “no mames, Alemán se pasa de verga”, luego un homie me dijo que para él Fntxy era preciso. Luego puse atención a Yoga y su flow bastardón y regresé a la parte de Dee y Brray. En fin, mientras escribo esto el visual casi llega al millón y medio de vistas y sigue subiendo como polvo a las narices. Trabajo en equipo, plumas afiladas, producción en el punto, dealers en camino, “sí bebés, yes, yes”.

2. “Loco” – La Banda Bastön

Muelas de Gallo y Dr. Zupremo son los hermanos caradura del rap mexa. Muelas es un veterano sin complejos, moralina o ínfulas innecesarias. Aunque el bato se carga unas agallas para plantarse donde sea y ametrallar con su flow crudo, cuántico y espeso. No hay salida. La Banda Bastön es un referente indispensable, el primer grupo de rap de la nueva era en llegar a otras escenas fuera del underground (en gran medida por su disco Todo bien de 2013 y su sencillo “Me gustas”). La Bastön cumple 19 años en el bisnes este 2017 y está por estrenar Luces Fantasma, su nuevo disco del que desprendieron “No me porto bien” a principios de año y “Loco” los últimos días de 2016. Pinche rolota. La secuencia “rap, respeto, vida de la calle, bitches, feria, toda esa madre, me valen madre” es un statement de arrestos. “Loco” es material para mentes colocadas prestas para el juego del lenguaje. Sacude el cráneo, mueve el trasero, estás bien pinche loco güey. Pero no hay pedo, “todo el mundo lo está un poco”.

1. “Ser galáctico” – Mike Díaz

Mi pieza favorita de 2016. Mike Díaz es un tocado por el lenguaje. Lo sublima. Su flow no cabe, se desborda y sale a las estrellas. Si en algún momento transmitieron una rola de los Beatles a millones de años luz, pronto la NASA tendría lanzar “Ser galáctico” a todas las galaxias posibles. La condición del ser humano como ente conectado a la historia. La claridad fuera de la caverna de Platón. La expansión de una voz a través de las civilizaciones pasadas y futuras. Poder mental supremo, multidimensional. Carl Sagan y Stephen Hawking en charla de café con ayahuasca.

“Ser galáctico” está en este top de rap mexicano pero es una canción sin nacionalidad, sin temporalidad; está anclada a otro plano de la existencia. Hendrix quería emular el sonido de una guitarra debajo del agua. Este MC hidrocálido rapea aquí como si lo hiciera montado en un puto cometa. Las referencias vertidas son un curso de historia de civilizaciones antiguas, física y cultura pop. Mike Díaz no editaba un track propio desde que en 2014 lanzó su disco doble Elephonteasis, una placa conceptual vigente.

Mike anunció “Ser galáctico” como el primer sencillo que se desprende de un álbum en puerta. Seguro será de pinche boss a la quinta potencia.

Editor Yaconic

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