Las flores son órganos reproductivos, úteros en que la nueva vida se materializa y el futuro comienza. En ellas el amor se consuma: no es extraño que sean símbolos de felicidad. Nobuyoshi Araki.

Por Scarlett Lindero / @scarlettlinde

Nobuyoshi Araki (1940) el genio. Araki el polémico. Las fotografías del japonés son una composición poética del erotismo. La muerte y la libido atraviesan su obra. Sus retratos de flores son construcciones que representan vaginas y penes. Una sutil metáfora de la naturaleza viva, sexual. “Las flores huelen a muerte. Me siento atraído por ellas porque se marchitan, y me invade una sensación erótica al verlas decaer”.

Araki nació en Shitamachi, una pequeña localidad cerca del Río Sumida, en Japón. A los 23 años se graduó en fotografía y dirección de cine en la Universidad de Chiba. En 1964 presentó su primer proyecto fotográfico, Satchin —con el que ganó el Taiyo Award—, una serie sobre el Japón de la posguerra. Este proyecto presenta la ciudad de Tokio a través de los ojos —principalmente de niños— de las zonas pobres de la urbe. Sus primeras imágenes fueron de corte social y urbano.

Nobuyoshi Araki , Satchin

Satchin.

Fotos de Nobuyoshi Araki

Satchin.

En 1972, Nobuyoshi trabajó en la agencia de publicidad Dentsu. Ahí conoció a Yoko, su compañera de vida y musa. En la serie Sentimental Journey (1971) retrató su luna de miel, en un ensayo que muestra la complicidad entre la pareja. Estas imágenes marcaron su estilo, entre documental, autoficción y retrato. Araki siguió hasta Winter Journey (1980)en la que capturó cómo el cáncer de ovario de Yoko se instalaba en la vida de los dos.

Yoko murió en 1990, a causa de esta enfermedad.

“No puedo soportarlo más. No tengo diarrea crónica ni inflamación del oído medio, a veces estoy inundado por fotografías de moda pero no es nada más que eso, ese tipo de cara, esa desnudez, esa vida privada, ese paisaje, son todo mentiras; no puedo soportarlo. Este libro es diferente de esas fotografías falsas. Este Viaje Sentimental es mi amor y mi determinación como fotógrafo”.

El amor y la muerte.

Nobuyoshi Araki, Sentimental Journey

Winter Journey.

Nobuyoshi Araki, Sentimental Journey

Winter Journey.

FLORES QUE HUELEN A SEXO

La obra de Araki está compuesta por más de 400 libros que compilan las miles de fotografías que el artista ha hecho. Las más polémicas son retratos de mujeres atadas con la técnica del shibari (el arte japonés de la atadura erótica). Nobuyoshi tiene una enorme habilidad para la fotografía shibari, y ese talento para capturar mujeres atadas ha sido frecuentemente malinterpretado. Considerar misóginas estas imágenes, dice un artículo de Jot Down Magazine, es de una miopía notable y demuestra no conocer en absoluto a Araki y su veneración casi mística por las mujeres y lo femenino.

Por esta razón Akari ha sufrido la censura: en 1988 la policía retiró la revista Shashin Jidai porque en ella aparecían algunas de sus fotos; en 1992 la exposición Photomania Diary fue suspendida y un escuadrón revisó con lupa (literalmente) más de mil 500 diapositivas para ver si mostraban genitales.

Fotos de Nobuyoshi Araki

Fotos de Nobuyoshi Araki

“Hay muchos elementos esenciales en las mujeres: belleza, atracción, repulsión, obscenidad, pureza; el cielo y el mar, el capullo y la flor…”. Las elegantes ataduras de Araki no agreden a la mujer, sino que subrayan su belleza, la muestran bajo una luz diferente de tierna vulnerabilidad, enseñan otro aspecto de la sexualidad y de las relaciones entre sufrimiento, erotismo y éxtasis, dice Araki.

Nobuyoshi tiene una narrativa más allá de la idea gastada de que un fotógrafo escribe con luz. Lo que busca es un efecto sensible, lejos de la perfección. “A veces quiero tomar una fotografía perfecta, pero intencionalmente agrego una imperfección para evitar tomarla. La perfección es lo peor que existe”.

Fotos de Nobuyoshi Araki

Fotos de Nobuyoshi Araki

Araki es un artista con un lenguaje amplio, “sus obras completas, si hubiera manera de reunirlas, harían palidecer de envidia por sus proporciones al más productivo de los novelistas, al más prolífico de los poetas, al más fértil de los filósofos”, dice Philippe Forest, autor de la biografía Araki, el hombre que vivió sólo para amar.

Algunas de sus obras recientes se han vuelto objetos de consumo popular y masivo —por ejemplo, la cubierta y todas las fotos de Telegram, el disco de remixes editado por Björk en 1997, o su editorial de moda en Vogue con Lady Gaga en 2009, al que siguió una serie de Polaroid—. Araki tiene 76 años y padece un cáncer de próstata que lo ha obligado a alejarse de la vida pública. Quizá siga retratando cielos y espacios ausentes que lo lleven a Yoko de nuevo.

Fotos de Nobuyoshi Araki

Fotos de Nobuyoshi Araki

Fotos de Nobuyoshi Araki

Fotos de Nobuyoshi Araki

Fotos de Nobuyoshi Araki

Fotos de Nobuyoshi Araki

Nobuyoshi Araki

Nobuyoshi Araki

nobuyoshi araki

Nobuyoshi Araki.

Editor Yaconic

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