Por Mario Castro / @LaloCura__

Mucho se habla del punk, incluso hay banda que se considera punk por raparse, tatuarse, usar Dr. Martens y ropa con parches de Forever 21. Otros se escudan en el post punk nostálgico, quizá porque autonombrarse darks ya es mucho.

Antes de que los Ramones legaran los famosos 3 acordes ya había nacido un género que permeó subculturas dispares: desde come flores mesías de paz hasta jóvenes de cabeza rapada de derecha a izquierda: el ska.

the skatalites

Surgido a mediados de los cincuenta en Jamaica, la tierra de los pachecos, este género parece, o parecía, flotar en el limbo de la música mexicana después de que Panteón Rococó e Inspector lograran algo que nadie se explica: ingresar al honroso catálogo de canciones para XV años, bodas y demás festejos (“La carencia” y “Amargo adiós” respectivamente).

Quizá, a raíz de la Huelga del 99 de la UNAM, el ska mexicano fue estigmatizado por las letras con contenido político de varios grupos, convirtiéndose, según algunos, en música de chairos revolucionarios con playeras del Subcomandante Marcos y el Che Guevara.

Los dos mil parecían sepultar a un género cuya presencia en el país se remonta a los sesenta con el Jamaica ska de Toño Quirazco, para darle paso a Tego Calderón y sus discípulos porque, es cierto, muchos de los asistentes a toquines de ska provienen de zonas marginales, mismas donde el reguetón avanzó rápidamente.

Sin embargo, el año pasado nació un festival que de alguna forma busca reivindicar la escena del ska en México y ofrecerle un espacio para sí, sobre todo después de que el Vive Latino lo dejó de lado, aun cuando en sus primeras ediciones (mucho antes de la era Sonideros + Bronco) los actos principales tocaban ritmos jamaiquinos y sus derivados.

En 2016, la primera edición del Non Stop Ska! Music Festival logró un cartel de ensueño, que muchos esperábamos desde hace años, colocando en el mismo recinto a grandes como The Selecter, The Toasters, los Voodoo Glow Skulls y los renovados The Skatalites.

El Non Stop también reunió a uno de los bastiones de la escena latinoamericana: Los Pies Negros, de Puerto Rico, además de otra decena de grupos de talla internacional y entrañables nacionales.

Para esta edición, en 2017, la fiesta de ska boys no parará: después de 41 años de carrera, nada más y nada menos,  los Bad Manners pisarán por primera vez tierras mexicanas. Igual de memorable será la presentación de los legendarios Oi Skall Mates, quienes ya rolaron por acá el año pasado. Esas visitas no incomodan. Y la Tokyo Ska Paradise Orchestra, de la que algunos se han quejado porque los consideran mero relleno. Sea como sea, estas agrupaciones niponas amenazan con retumbar el Domo de cobre.

El año pasado los angelinos de Hepcat visitaron Monterrey para festejar 21 años de Inspector y este 2017 se darán cita en la Ciudad de México. Con más de treinta años de carrera, desde Venezuela, el Desorden Público regresa a nuestro país una vez más para refrescarnos sus clásicos de los noventa, en un contexto en el que tanto su tierra como nuestra ciudad se han convertido, nuevamente, en un Valle de balas.

Para quienes dicen que el ska solo son tamborazos y trompetas estridentes, y que la elegancia no existe dentro del género escuchado por puro Monkey Man, es porque nunca han topado al New York Ska Jazz Ensemble echándose “Take five”, el clásico de The Dave Brubeck Quartet o “Boogie Stop Shuffle” del maestro Charles Mingus, ambas en versiones con tintes jamaiquinos.

Juantxo Skalari, ex miembro de la legendaria agrupación vasca Skalariak, se dará cita con The Rude Banda, al igual que Decibelios, bandera de la escena ska punk de Barcelona. La lista se engrosa con otra decena de bandas que aparecen en este cartel:

non stop ska paradise 2017

El toquín será el próximo 23 de septiembre de 2017. Por acá los detalles para que armes tus boletos. ¡Ska!

Editor Yaconic

Editor Yaconic

Previous post

ELLIOTT SMITH: EL ALARIDO DEL SUICIDA

Next post

DIE ANTWOORD EN MÉXICO, UN AUTÉNTICO COCHINERO