Por Ivonne Reyes Chiquete / @Ave_Aura

El cinematógrafo sobrepasa los 120 años y la tecnología está a su servicio. Lo que vemos en la pantalla se quiere parecer cada vez más a nuestra realidad. Efectos especiales, sonido THX, cámaras digitales y 4D. Aunque falta algo, las películas aún no tienen olor.

Si hace años existió el cine mudo, ¿por qué esta época no podría llamarse algún día el cine inodoro? Basta pensar en el poder evocador del olfato para reconsiderar esta idea. Todos hemos experimentado esos aromas que nos regresan en el tiempo, ¿la casa de la abuela por galletas de mantequilla?, ¿unas vacaciones en la playa por una mojarra frita?, ¿ese abrazo en la adolescencia por una loción barata?.

plyester odorama

En la historia del cine ha habido intentos. En las primeras décadas del siglo pasado, algunos dueños de cines adaptaron dispositivos que impregnaban sus salas de olores para acompañar películas que no habían sido pensadas con esa intención, y con ello alteraban la obra original, no fue una buena idea. En 1960, Hans Lube sí concibió una película con olores. Incluso se revelaban datos de la trama con ciertos aromas, pero la tecnología falló: los olores no se dispersaban con uniformidad y los espectadores hacían ruido con la nariz al intentar captar las esencias. Lejos de ser agradable, la experiencia olfativa se convirtió en un molesto distractor.

En 1982, John Waters sacó una versión de su película Polyester con olores, esta vez el experimento consistió en dotar al público de una planilla para que durante la proyección activaran diferentes casillas de acuerdo a un número que aparecía en la pantalla. Y así el olor a queso gruyer correspondía a unos zapatos viejos; el tutifruti, a un beso entre adolescentes y el amoniaco, a un sobaco peludo. El rascahuele era más un simpático divertimento, que un intento real de integrar otro sentido al arte del cine.

¿Qué pasaría si la tecnología permitiera que en Los olvidados (1950), justo antes de que el Jaibo irrumpa de un salto y le ofrezca dos pesos a Meche a cambio de un beso, pudiéramos percibir sutil, pero eficientemente, el olor de la leche fresca con que la púber se frota los muslos?

planilla odorama polyester

¿Cómo sería nuestra experiencia si en la primera secuencia de El silencio de los inocentes (1991), cuando Jodie Foster corre por el bosque, captáramos la esencia de las sequías y de la tierra mojada?

¿Qué ocurriría en las salas oscuras si en Nueve y media semanas (1986) pudiéramos oler el perfume, el sudor, de Kim Basinger mientras baila con su negligé blanco?

¿Qué resortes emocionales moverían el faisán rostizado, la sopa de cebolla, el vino blanco, mientras vemos a los amantes gozar en El cocinero, el ladrón, su esposa y su amante (1989)?

¿Cómo vibraríamos con el golpe de humedad al descubrir a la madre momificada en Psicosis (1960)? Tal vez, algunos alzarían la voz para exigir la prohibición del olor a mariguana en Apocalypse now (1979), porque incita a la drogadicción, dirían.

Esto hablando de escenas icónicas, pero el cine comercial seguro explotaría el recurso. Entonces, el cine gore olería a sangre, a vómito, a cadáver en descomposición; la comedia romántica a rosas, a algodón de azúcar, a bombones asados; el género policiaco a pólvora, a humo, a café; las películas infantiles a palomitas de maíz, a chicle de uva.

En las malas películas se dedicarían a odoro-ilustrar todo lo que apareciera en la pantalla, mientras que los buenos realizadores nos llevarían a la sensación de perder a un ser querido con una sutil fragancia a gardenias y tierra recién removida; nos harían suspirar con aroma a sábanas limpias y champú de hierbas o con té de canela y cera derretida.

Leeríamos en las reseñas, esa película tiene una fotografía, unas actuaciones y una odorización muy bien logradas. Tal vez, esta sería una oportunidad de renacimiento del cine en salas de proyección, ante los servicios de streaming que cada vez gustan más al público. O tal vez no, tal vez el cine ya consigue ser toda una experiencia evocativa sin una pizca de olor. No sé.

Editor Yaconic

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