La magia de las fotos de Lorca diCorcia es que combina lugares y gente reales en situaciones que no necesariamente van juntos de manera natural. Las escenas parecen improvisadas, pero todo está minuciosamente situado, empezando por  la mirada perdida de los personajes, que en su mayoría voltean hacia un punto fijo y no dejan pistas de qué están observando o si solo están inmersos en sus pensamientos; los objetos que aparecen en la escena, desde un televisor con una imagen específica hasta un reflejo en el cristal de la ventana; los mismos personajes que se mezclan con el entorno de una manera tan natural que te hacen sentir que la escena es real y la podrías encontrar en tu día a día; hasta, evidentemente, llegar a la luz, que ilumina de manera perfecta cada uno de los objetos y sujetos en el encuadre, dando claro oscuros y delineando de manera perfecta el punto central de cada una de las imágenes.

Philip-Lorca diCorcia es un fotógrafo nacido en 1951 en Connecticut, Estados Unidos, que con su maravillosa técnica deja asombrado a más de uno. Combinando la luz ambiental con luz artificial estratégicamente orientada, crea escenas que bien podrían ser fotografías documentales, y a la vez, parecen salidas de una película. No obstante, él mismo ha recalcado que no le parece apropiado llamar a sus fotos “cinemáticas” ya que para él lo importante en una imagen no es contar una historia, sino al contrario, crear un misterio alrededor de la misma. “Mientras más específica sea la interpretación sugerida por la fotografía, menos feliz estoy con ella”.

La objetividad y subjetividad se encuentran juntas e implícitas en cada obra, justo por lo natural que puede parecer a la vista, pero lo perfectamente bien planeada que está cada imagen. Es por eso que Lorca diCorcia no es un fotógrafo que produzca grandes cantidades de imágenes anualmente. Por el contrario, él prefiere hacer un par de fotos buenas en cada sesión, ya que a cada una le dedica una cantidad enorme de tiempo y el resultado final tiene que ser de la mejor calidad, así tengan que mover milimétricamente cada uno de los objetos en la toma y repetirla todas las veces que sea necesaria. Como ejemplo están sus series Streetworks (1993-1997) y Heads (2000-2001), en las cuales tomó miles de fotografías y eligió tan solo unas pocas como producto final.

Una de sus series más famosas es Hollywood Hustlers la cual aborda la prostitución masculina en Los Angeles. En esta serie, diCorcia buscó los escenarios, incluso antes de tener a los chicos que fotografiaría, hizo pruebas de luz y encuadres, las cuales tomaba en Polaroid. Posteriormente empezó la búsqueda de personajes, los cuales eran chicos que  realmente se dedicaban a la prostitución. El proceso de las imágenes fue el mismo que sigue con todas sus series. Una meticulosa búsqueda de perfección en cada una de las fotografías. Situaba a los jóvenes en el escenario que mejor le pareciera para cada uno de ellos, lo iluminaba impecablemente, tomaba un par de pruebas y después se iba con las fotos definitivas. Algo curioso sobre esta serie es la forma en que nombró a cada una de las fotografías. Lo que hacía era preguntar a los chicos su nombre, edad,  de dónde eran y su tarifa, y con esas respuestas nombraba las fotos. “Gerald Hughes (a.k.a. Savage Fantasy); about 25 years old; Southern California; $50.”

“La fotografía es un lenguaje extranjero que todo el mundo cree hablar”, Philip-Lorca diCorcia

Al igual que otros fotógrafos como Richard Avendon, Philippe Halsman y Man Ray, diCorcia cree firmemente en que la fotografía no es necesariamente un medio con el que solo puedes documentar, sino uno con el que puedes crear desde cero y dejar una pregunta abierta al público que observa las imágenes, al no contar por completo una historia en cada fotografía.

La intensa atención que diCorcia pone a los detalles es sin duda la marca distintiva de su trabajo, el cual ha influenciado a varios fotógrafos a trabajar de manera completamente controlada. Si te gusta su trabajo, puedes seguir el de Katy Grannan quien tiene series de retratos de gente que conoció por medio de anuncios en periódicos, los cuales también podrían recordar a la serie de Richard Avedon, In the American West, Justine Kurland, quien toma fotos utópicas y mezcla realidad con fantasía mientras hace viajes cruzando su país, Alex Prager quien hace fotografías de varios famosos del cine e imágenes de moda, Alec Soth quien es miembro de Magnum fotos por su material documental, pero que también es capaz de crear imágenes mezclando ficción y realidad, Kyle Thompson, quien incluye en su trabajo muchos autorretratos rodeados de naturaleza  y  por supuesto al mexicano Gerardo Montiel Klint, con sus imágenes surrealistas y cuidadosamente creadas, entre otros.

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Ana Tello

Ana Tello

Tomo fotos de conciertos, de moda, de caras de gente de mi ciudad, de mis viajes y de todo lo que visualmente me atrae.

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