Las quesadillas sin queso, los básicos de una discusión

Decidimos, después de una interminable guerra de memes, tomarnos un tiempo y analizar concienzudamente la diferencia entre un taco y una quesadilla y contestar la pregunta incómoda ¿las quesadillas llevan queso?*

Durante muchos días, tanto provincia como DF (soy de los ochentas, me cuesta decirle diferente), nos enfrascamos en una pelea en redes sociales interminable. El asunto de las quesadillas con o sin queso invadió cada muro de Facebook y casi todos participamos con un like o dislike como mínimo.

Después de pensarlo con la cabeza fría, llegamos a la conclusión que nadie tiene claro los límites entre una quesadilla o un taco. La respuesta, como ahora sabemos, no es fácil, porque hay algo, no arbitrario, que hace al taco un taco y a la quesadilla una quesadilla. Hasta el día de hoy, no he conocido a ningún mexicano que se equivoque al señalarlos. Para hacer más fácil la diferenciación entre los dos platillos mexicanos que comparten tanto pero que no son lo mismo, estableceremos los parecidos y luego desarrollaremos las diferencias.

Antes que nada, tanto el taco como la quesadilla tienen dos ingredientes comunes: la tortilla y el relleno (por más amplio que sea el término**) y ambos se comen calientes (no siempre, por eso del taco placero y el taco de sal cuando vas a las tortillas). Entonces, ¿cómo sabemos cuándo se trata de uno o del otro?

La gran diferencia radica en la manera de prepararse. La quesadilla se prepara en el comal (o en abundante aceite) con el relleno frío dentro de la tortilla; por su parte, en los tacos los dos ingredientes (tortilla y relleno) se calientan por separado; o sea, a la tortilla caliente se le añade el relleno caliente. Punto para los chilangos.

La diferencia no radica tanto en el queso (están los tacos con queso) ni en que unos deban estar enrollados (como los taquitos de pollo) o en su vegetareanidad (porque hay tacos de nopal) y tampoco creo que el queso (a pesar de que el nombre así lo indique) sea un diferenciador, porque todas las quesadillas con puro queso que he comido en mi vida se han preparado con el queso frío adentro, para luego derretirse sensualmente dentro. Es en el comal (o dentro del aceite hirviendo) donde la magia sucede y el lugar en el que la quesadilla se vuelve quesadilla.

Por lo tanto, no me cuesta afirmar que el relleno de la quesadilla se calienta, siempre, junto con la tortilla, y el relleno del taco se calienta, siempre, por separado. Hagan la comparación entre la preparación de sus tacos de guisado y quesadillas de preferencia. Verán que tengo algo de razón.

Como comentario final, me gustaría apuntar que este texto más que separar pretende unir y más que unir quiere señalar una cosa clarísima: que el amor que siente el mexicano por su comida es único. Esta discusión sólo se pudo dar en un país con un profundo cariño por su gastronomía; un país con un paladar tan exquisito que levanta pasiones entre tortillas.

Y recuerden que entre el taco y la boca solo hay un paso, la mano.

** Relleno, del verbo rellenar, abarca cualquier ingrediente, guiso o elemento sin importar cuál sea su procedencia siempre y cuando sea susceptible a compaginar su sabor de manera armoniosa con una tortilla caliente.

YACONIC

Yeicko Sunner

Yeicko Sunner

Chilango de nacimiento; chilango por convicción. Instagram: elyeicko

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