Por Mariana Mata / @mariaaannnaaa

“La primera regla del Club de la Pelea es…” ¡Esperen! Éste no es ese libro. Comencemos de nuevo: aquí no habrá Fight Club. Esto es una fiesta de choque con automóviles; una epidemia de rabia; un montón de mordeduras de animales, y un viaje en el tiempo para alcanzar a la eternidad. No existen reglas para ingresar, sólo hay que marcar un automóvil con una bandera y disfrazarse de acuerdo a la noche: ya sea que ésta sea de “Luna de miel”,  “Navidad” o de “Automóviles para estudiantes”. Ahora sí: esto es Rant, obra del norteamericano Chuck Palahniuk.

Chuck Palahniuk by iggyzzz Deviant Art

Chuck Palahniuk by iggyzzz Deviant Art

Publicada en 2007 —once años después de Fight Club— en Rant Palahniuk explota su muy exitosa fórmula: sujeto con una vida medianamente marginal encuentra posibilidades en una forma alterna de existencia, fuera de las convenciones sociales. A suerte de ofender a los fanáticos de Palahniuk y su célebre Club de la Pelea, diré que el autor es un buen narrador de la cultura estadunidense contemporánea, pero que para encontrar a otros de mayor calado es recomendable leer a David Foster Wallace o a Donald Ray Pollock, quienes llevan la marginalidad del humano contemporáneo a niveles de locura inimaginables.

Como sea, Rant —cuyo título original es Rant: An Oral Biography of Buster Casey— es una obra que aún posee la habilidad de sorprender. Su estructura, historia oral, nos despliega una gran variedad de testigos y contradicciones entre éstos, pero nunca un testimonio directo del personaje principal. Buster “Rant” Casey es nuestro protagonista, el peor paciente cero de la historia, lo que Mary Mallon fue para la tifoidea, Gaëtan Dugas para el Sida, Liu Jianlun para el Sars, Rant Casey lo es para la rabia en humanos.

Rant by Kevin Tong

Rant by Kevin Tong

Este joven de olfato superdesarrollado y con gusto por las picaduras de animales venenosos, se convierte en el peor monstruo de Norteamérica. La narración no parece extraordinaria hasta que se comienzan a atar cabos: la forma en la que murió su abuela, las monedas que transformaron la economía del poblado, las múltiples mordeduras y su peculiar familia. Casey escapa de su pueblo natal hacia una ciudad cercana donde encuentra no sólo a un clan de chocadores de autos, sino también la forma para viajar en el tiempo. Las máquinas para ello son un Plymouth Road Runner 1974, un Cadillac Eldorado, un Dodge Monaco, un Continental Mark IV, un Maserati Quattroporte Executive GT, un Jaguar XJR, un Dodge Viper y un Maserati GranSport.

El objetivo de este juego de choque, que posteriormente se volvería famoso, es alcanzar la inmortalidad; para ello se debe ir al pasado y asesinar a tus padres.

Un par de paradojas del tiempo nos dicen que el futuro que tienes hoy no será el mismo mañana. En Rant, Palahniuk nos recuerda que somos una sociedad construida con base en la mentira (el ratón de los dientes, el día de brujas.) Rant Casey se convierte en un mito de la historia y también, quizá, él sea una mentira; una historia sin verdades absolutas en la que se crean varias realidades. Podemos confiar o no, y eso es parte de la magia del relato, de la posibilidad de comenzar un nuevo futuro, y también de construir nuevos pasados.

3-Rant_by_factusse--Deviant-Art

Rant by factusse Deviant Art

La fiesta de choque es para aquellos que no tienen nada que perder. Junto a estos equipos sintonizaremos la estación de radio; imaginaremos los juegos nocturnos, las persecuciones y el viaje espacio-temporal; romperemos el gran consenso de la sociedad contemporánea: el sistema de tránsito. Un cúmulo de extraños interactúan compartiendo el mismo camino, casi todos viajan sin ningún problema. Tan sólo se requiere a un conductor en desacuerdo para crear anarquía y comprimir el tiempo hasta que explote en un slowmotion que puede durar por siempre. Pasaremos tiempo en un automóvil con gente, música y comida chatarra, buscando un poco de peligro en una misión secreta para conocer extraños, gente real; un roadtrip hacia ningún lugar.

Si en el club de la pelea los golpes eran la forma de controlar el insomnio y los múltiples desórdenes mentales del protagonista, en Rant el caos se controla con la supervivencia al desorden creado. Palahniuk construye una secta en la que el accidente es el momento de comunión colectiva. Al sobrevivir se detiene el tiempo, se traspasa la barrera lineal de la duración temporal y nos encontramos fuera de la medición dictada por los relojes: somos parte de la eternidad.

Algo por demás rescatable de la muy formulada pero entretenida obra de Palahniuk es la afirmación del tiempo. Sin importar que pase, siempre es ahora. Y esta afirmación no es ningún tipo de filosofía You Only Live Once (YOLO), sino un acercamiento a la comprensión temporal. En Rant nada nos explica el misterioso mecanismo del mito, o de la credibilidad de los hechos. Básicamente somos una construcción social hecha con mentiras: los pacientes cero, los políticos, las invenciones de la infancia, todo eso existe para crear una noción de realidad funcional y lineal. Debemos aceptar que vivimos en el presente, en un momento donde no importa lo que hubo antes, donde sólo existe el ahora.

Rant by bannbann

Rant by bannbann

YACONIC

YACONIC

JEAN-LOUP-ENT
Previous post

JEAN LOUP: VALERIO Y LA ÚLTIMA VUELTA AL PALEJONÚ

pellejos-entr
Next post

LOS PELLEJOS: ROCK PARA TOMAR Y ORINAR EN LA VÍA PÚBLICA