Por Pedro Escobar / @p_escobarg

“Escribir es dejar un testimonio personal de la mutación del mundo”, escribió Sergio Pitol en su libro El arte de la fuga. Franca referencia a la aspiración de los escritores por mantener su obra en el tiempo. Por desgracia actualmente la información aparece y desaparce de forma vertiginosa. La utopía del escritor se volvió difícil de alcanzar.

Hace unos años se discutía el paradigma de la extinción del libro impreso. Hoy la incógnita tiene que ver con el perfil del lector en la era digital. ¿Quiénes son los lectores actualmente?  ¿Qué tipo de historias están buscando? ¿Qué soportes prefieren?

Raquel Castro

Raquel Castro.

Raquel Castro es una escritora mexicana que se ha dedicado a crear historias dirigidas a nuevos lectores. El contexto y personajes de sus novelas Ojos llenos de sombra (SM Ediciones, 2012) o Dark Doll (Ediciones B, 2015),  tratan de entender los conflictos existenciales de los adolescentes, y cómo se agudizan con el uso de la tecnología. Para Raquel, la creación literaria implica retos, pero también oportunidades que solo los escritores arriesgados podrán aprovechar. Sobre éste y otros temas charlamos con la ganadora del Premio Gran Angular de Literatura Juvenil 2012.

El mundo avanza tan rápido que muchos autores dudan en describir la relación que todos tenemos con el internet y la tecnología ¿A qué crees que se deba?

Entiendo que la aspiración del escritor es que el libro se pueda leer después de varios años y su historia siga vigente, pero me parece un prejuicio un tanto miope. Por ejemplo, Don Quijote se escribió con el lenguaje de 1605.  Precisamente el chiste del Quijote era poner en un ambiente cotidiano a un loco soñador que pensaba estar viviendo en una época anterior. A final de cuentas ya no distinguimos ninguna de las dos épocas, sin embargo, el  libro de Cervantes se sigue leyendo muchísimo.

Otro modelo es el de José Agustín, su obra está escrita con el lenguaje que en ese momento hablaban los chavos. Hoy ya no hablamos así, pero se entiende. La historia en lugar de perder, gana capas de significado si se le añade el lenguaje y el contexto del periodo temporal en el que se desarrolla la trama. Se vuelve una suerte de documento histórico.

¿Como haces para escribir historias interesantes para jóvenes inquietos que se aburren muy fácilmente?

Yo siento que para interesar al público adolescente lo primero que hay que ser es auténtico. Ellos se dan cuenta de inmediato cuando alguien quiere darles un sermón o filo-sofocarlos. También se dan cuenta cuando incluyes frases para apantallar y sobre todo, cuando lo que estás tratando con tu historia es darles una moraleja. Como autor es básico bajarte de la tarima, sincerarte y hablarle de frente al lector.

El problema es la obsesión de que tu libro guste, y se te olvida contar una buena trama y construir una historia que se contenga por si sola.

¿Es por eso que en tus novelas construyes contextos en los que un simple “dejado en visto” en Whatsapp puede ser fundamental para el personaje?

Cuando escribía Ojos llenos de sombra necesitaba que la chavita estuviera incomunicada. Si podía mandar un mensaje por el celular se acababa la historia; por eso le construí un ambiente actual con smartphones, conexión a internet y señal de teléfonía.

Ahora que han pasado unos años, la historia ya no empieza a ser tan actual, pero de todos modos funciona. Da miedito usar ciertas palabras que no sabes si en unos años van a seguir existiendo, como Whatsapp, Twitter o Youtube. El chiste es saber qué historia quieres contar y usar todas las herramientas que tienes a la mano para desarrollarla.

¿Qué tan complejo es construir personajes que contienen distintas personalidades según sus perfiles en redes sociales?

Esta particularidad no es nueva. Piensa en Drácula, un personaje que tenía su personalidad como escritor de cartas, como noble y por supuesto como vampiro. Yo creo que el personaje multifascético no es nada nuevo, lo importante es que las historias y los personajes esten bien construidos.

Por otro lado, el potencial es muy seductor. Imagínate que la personalidad digital de tu protagonista refleja cosas distintas a partir de las cosas que comparte en Facebook o en Instagram. Yo creo que estas personalidades multifascéticas dan para cosas muy padres y muy interesantes.

Ojos llenos de sombra, Raquel Castro

¿Crees que las redes sociales son actualmente un laboratorio abierto para contar otro tipo de historias?

¡Totalmente, todos somos conejillos de indias! Tengo amigos que tienen bebés y que se  dedican a tomarles fotos y subirlas a Facebook cada 10 minutos. ¿Que va a pasar cuando esos chicos tengan 16 años y se enteren que todo mundo ha visto cómo eran de niños? ¡Todavía no lo sabemos!

¿Te acuerdas cuando te ibas de pinta de la escuela? ¡Tenías que borrar cualquier evidencia! Ahora todo mundo se toma fotos de lo que hacen en la pinta y prefieren cambiar las condiciones de privacidad de sus fotos, para que sus papás no las vean. Los tiempos cambian y afortunadamente la brecha generacional que existió en otros tiempos se esta desvaneciendo. Por ejemplo, mi tía y mi papá son igual de neófitos que yo y que un chavito de 13 años cada que aparece una nueva red social.

¿Qué opinas de la obsesión de la industria por crear contenidos transmedia, concebidos de diseño para ser parte de una trilogía o migrar al cine y las series?

Me frustra mucho cuando me preguntan: ¿Para cuándo la segunda parte? Es muy chistoso ese tema, pero te habla de cómo están las expectativas de los lectores. Por otra parte creo que amordaza un poco la creatividad tener una historia que contar, pero testar obligado a dejarle hilos sueltos por si hay la oportunidad de hacer una adaptación en cine o por si te piden hacer una segunda parte.

No soy muy amiga del éxito, realmente no lo espero, a lo mejor soy muy antisocial. Me gusta más la idea de poder trabajar una historia a mis anchas que trabajar en comité y tener que estar al tanto de estudios de mercado.

Si me propusieran hacer una película de uno de mis libros me interesaría mucho, siempre y cuando yo hiciera el guión. Me imagino también que un videojuego con los personajes de una de mis novelas sería muy chistoso.

¿Cómo ves el futuro de los libros y la literatura? ¿Surgirán nuevos formatos?

Todo seguirá igual. Una vez que pase la explosión de cada medio, iremos descubriendo para qué nos sirven realmente, qué historias se pueden contar en cada uno de ellos. Es lo que pasó con la tele y el cine: compitieron hasta que se entendió lo que cada medio hacía bien y se dedicaron a lo suyo.

Veo que a los chavos les sigue interesando que les cuenten una buena historia, aunque a veces prefieren que se las cuenten en un videojuego, en un meme o en una serie. Todavía hay mucho que contar y que escuchar, los seres humanos somos adictos a las buenas historias.

Editor Yaconic

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