TRABUCO QUE DISPARA RAP

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Por Eduardo H.G. / @altermundos
Fotos cortesía de SieteNueve

Corría la mitad de la década de los 80 y en Villa Palmeras, Santurce, en la capital —San Juan— de Puerto Rico, un grupo de primos escuchaba Rap de Nueva York. Había allí también un casete de Vico C con los temas Sin Pena y En Coma. Al escucharlo y bajo la influencia de esas rimas escupidas en español, el menor del grupo, Freddy Abreu Sibilia, decidió ser rapero. Nació en él “un amor sin explicación, algo natural que fluyó por mis venas”. Tiempo después, aquel pequeño se convirtió en SieteNueve, uno de los más grandes exponentes del Rap boricua.

A la fecha, este MC cuenta con tres producciones: El Pro-Greso (2003), Trabuco (2007) y Antología (2012) —todos marcados por líricas inteligentes, frescas y críticas—, así como un sinfín de colaboraciones con otros músicos. Desde la isla caribeña, SieteNueve atiende la siguiente entrevista con Yaconic:

 

—Tu estilo está marcado por tus raíces ¿qué nos dices sobre ello?

—Mis raíces son la base de lo que soy: aprendí a apreciar y a valorar nuestra identidad; son y serán la espina dorsal de mi inspiración. Soy un afro dominiqueño hijo de la diáspora y del sueño inmigrante. Mi vida es de ese color. Y como es costumbre en las colonias, la historia verdadera de sus mujeres y hombres está escondida en el rincón del olvido, para que caminemos sin hablar ni preguntar. Yo no. Yo soy Cimarrón [esclavo negro rebelde] y no me dejo llevar.

—Háblanos de tu evolución desde Conciencia Poética (grupo en el que militó de 1997 a 2002) a la fecha.

—Evolución y cambios. Quizá he madurado musicalmente o no, pero he vivido muchas transformaciones de aquellos años al presente: en mi pensar, visión de la vida e ideas. Sigo cargando con El Pro-Greso y Trabuco, pero con un sonido más acústico y más cercano al Jazz. Ando con un trabuco de cuatro músicos: Bayrex Jiménez, Efraín Martínez, Ariel Robles y Benson Pagán, con los que grabé mi Antología y armé mi set en vivo con otros elementos afrocaribeños.

—Me gustaría detenerme en Antología, ¿cómo se gestó ese disco; la idea de hacerlo con músicos en vivo y todos esos ritmos? (¡Que suenan genial!)

—Es la sopa con sus ingredientes al natural. Mi sonido es el Boom Bap clásico, el beat pesado; pero también me nace hacer música en directo y mis temas se prestan para la descarga y el jam, sin menospreciar el arte clásico del beatmaking. Me llena de mucho poder meter mis rimas como un instrumento más en la banda. El proyecto surgió hace varios años; ya lo había armado para presentaciones en 2004, 2005 y 2006, pero nunca lo llevé al estudio.

Por otro lado, siempre estuve ligado al Jazz ya que fui parte del ensamble Afro Rican Jazz, del maestro y doctor William Cepeda. Con él aprendí la disciplina del músico y el arte de la fusión. Luego colaboré con muchos músicos de gran respeto en mi país como David Sánchez, Óscar Cartaya, Charlie Sepúlveda, Jerry Medina, Yubá-Iré, y las Bandas Gombajahbari y Cultura Profética. Esto me mantuvo siempre en contacto con lo acústico. Luego Bayrex Jiménez me ayudo a montar las bases de lo que es Antología para presentarlo en vivo y terminamos grabándolo en un estudio en formato directo. Así se grabó en vivo como la salsa gorda.

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—¿Cómo ves al Hip Hop actualmente, en tu país y en los lugares dónde has estado?

—El Hip Hop se regó como un virus por todas partes; por todo barrio y ciudad. Para mí el Rap es la voz del marginado y la esencia de la calle; pero el fenómeno cruzó fronteras y se convirtió en un gestor artístico político económico y social. El Hip Hop en sus diferentes formas es un ente que cambia vidas positiva o negativamente. Para mí son más las buenas que las malas y hay miles que viven de él. Y sí, mencionar también a los que se han hecho ricos en su nombre. En fin, es un arma.

—En la canción Esfinges del Caribe, que haces con Hache ST, hablas del poder del arte…

—El arte y la cultura, a mi entender, son esenciales en la vida y el comportamiento de un individuo. Cuando se respeta y se aprecia el arte se vive diferente.

—¿En qué material y en qué actividades andas ahora, cuándo te podremos ver de nuevo en México? [Su más reciente visita fue en 2012]

—Ando inventando unos discos; presentando mi propuesta acústica y escribiendo. Todo esto desde la religiosa rutina de un papá enamorado y dedicado a sus hijos adolescentes. Mucho trabajo, pero con mucho aché y felicidad. Me hace falta México.

YACONIC

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