Por Mixar López / @nomenclatura

Si dependiera del uso, se hablaría de la máquina como un subconjunto de técnica sexual. Habrá que entender que la problemática de las técnicas se sitúa en dependencia de los artefactos poéticos, y no al revés. El artilugio se haría condición previa del método, en vez de ser expresión de la poesía. El maquinismo es objeto de fascinación, a veces de delirio:

–qué quieres que te regale para tu cumple

–un terminator

–qué es eso y dónde lo compro

–por internet

un pais cayendo a pedazos jose eugenio sanchez

Un País Cayendo a Pedazos / Foto: Marllha Zertuche.

Existe sobre ese artilugio todo un bestiario idílico. Desde el origen de la copulación la relación del hombre con la máquina es fuente bucólica. José Eugenio Sánchez considera que la techné tiene la misión de crear aquello que el aparato reproductor masculino no tiene posibilidad. Del orden del “saber” y no del “coger”; una erótica artificial que se interpone entre la fornicación y la humanidad; una suerte de fecundación creativa cuyo estatuto de conciliación es fuente de perpetua lubricidad:

314 dólares y a los dos días llegó a su casa

emocionada sacó de la envoltura

un escalofriante artefacto plástico caliente tembloroso

color piel

con aditamento para penetrar vagina y ano al mismo

tiempo

de tres velocidades y baterías ultra contaminantes

Las concepciones “lúbricas” de la máquina la despojan de todo cuanto le permita escapar a una simple construcción para extraer grafías, para extraer poesía. Las concepciones poéticas la equiparan a las hembras. La perspectiva “cibernético-sexual”, abierta por José Eugenio a través de Un País Cayendo a Pedazos, trata a los sistemas sexuales como artificios particulares dotados del principio de retroacción:

manipular esos controles

te hace pensar en las grandes decisiones

en sus ojos trepidaron las pupilas

babeó al apretar los puños

y gritó como si le rociaran napalm

Procreaciones poéticas carnales desarrollan el concepto de Por ahí no es amor (2016), un disco reservado para los terminators:

a los pocos días fui adquiriendo habilidad:

lunes terminator

martes terminator ii judgement day

miércoles terminator iii rise of the machines

jueves terminator iv salvation

hasta que poco a poco me convertí en otro aditamento

del juguete

el increíble mundo de las máquinas

Siguiendo al poeta, una moda sicalíptica atribuye a la techné —en su oposición a la técnica del dedeo— un “develamiento de la vagina” que “busca lo verdadero a través de lo maquinal”. La fija a un orgasmo ontológico, a un grund,  y compromete su carácter de apertura sexual:

a ver si terminator le manda mensajitos por teléfono

o le sirve vino en su copa

o la mira desde el fondo de la sala

a ver

ya me dijo que quiere el alien

una tierna baba del espacio que usa energía solar mientras sientes que la panza te revienta

Un País Cayendo a Pedazos es la banda de rock/spoken-word de José Eugenio Sánchez, quien ha publicado los libros La felicidad es una pistola caliente (2004), Escenas sagradas del oriente (2009), Galaxy limited café (2011) y Jack boner and the rebelion (2014); en este último echa mano de la mitología beat, inventa un libro apócrifo, moviéndose entre la crónica y la reinvención de una época. El poeta entrega un poemario discordante, al tiempo que expande las posibilidades de su escritura, explora nuevas formas y teje una historia colectiva tachonada de Zen y drogas.

por ahi no es amor

Esta banda estridente ha publicado su más reciente producción discográfica, Por ahí no es amor, en la que José Eugenio comparte créditos con los músicos Enrique Camacho en la batería y la programación; Gino Marchetti en el bajo y Mauro Muñoz en la guitarra y el hostigator. Un disco masterizado por Nicolás Mariñelarena, con arte de José Antonio Pérez-Robleda.

A través de Por ahí no es amor, Un País Cayendo a Pedazos discierne los umbrales de la intensidad lírica y aborda el maquinismo en su conjunto según sus avatares técnicos del rock y el sexo. Esto implica reconstruir un concepto de máquina que se extiende mucho más allá del spoken-word. Plantea, con respecto a cada tipo de aparato sexual, no la cuestión de su autonomía genital, sino de su poder singular de fornicación, lo que la banda denomina su consistencia copulativa delimitada. La primera maquinaria que escuchamos en los tracks es la de los dispositivos materiales, (“El increíble mundo de las máquinas”) y cada track fabricado por la banda (“La gente se enamora cogiendo”, “Noche de estreno”, “La felicidad es una pistola caliente”) está de acuerdo con las creaciones y los planos que responden a los objetivos de copulación, conspiración y drogadicción.

jose eugenio sanchez

José Eugenio Sánchez / Foto: Marllha Zertuche.

Al hablar de “El increíble mundo de las máquinas”, por increíble entendemos incogible en el sentido de apresar el artefacto. Los temas del disco son montajes capaces de poner en relación todos los niveles poético-musicales que ellos atraviesan y que acabamos de enumerar. La máquina abstracta les es perpendicular, es ella la que les dará o no una existencia en la poesía y en el rock, una eficiencia, una potencia de lubricidad ontológica. Los poemas extraídos de los libros de José Eugenio se ven arrastrados y reorganizados en un dinamismo sexual melódico. Semejante conjunto multidisciplinario será calificado desde ahora como: Por ahí no es amor.

Editor Yaconic

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Revista de arte y cultura

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