Por Enrique Mandujano

La toma perfecta, distribuida con la composición simétrica. Obsesivo con la técnica, pero sin descuidar el detalle de la historia. Las actuaciones precisas, sin dar concesiones. El cine de Stanley Kubrick (1928-1999) se inscribe en la historia del séptimo arte como una de las obras más valiosas por su calidad y técnica narrativa, aunque también debería agregársele un elemento más: la crueldad como elemento creativo.

En la primera secuencia de Lolita (1962) el profesor Humbert Humbert (James Mason) llega a la residencia de Clare Quilty (Peter Sellers) con la intención de matarlo. Quilty está cubierto por una cobija y le dice “soy Espartaco, ¿has venido a liberar a los esclavos?”. La frase es una referencia a la producción anterior de Kubrick, Espartaco (1960), que se convirtió en un calvario para el director, pero también en el elemento clave que lo llevó a definir su manera de trabajar en el futuro: no aceptaría súper producciones, por su complejidad, pero sobre todo porque no tendría control sobre ellas.

stanley kubrick

Stanley Kubrick.

Kubrick dio muestra de crueldad en la primera cinta en la que dirigió a Kirk Douglas (el protagonista de Espartaco): Senderos de Gloria (1957). Película bélica, corrosiva, pero que no cae bien entre los mandos militares. Despiadada con el público y con el ejército como organismo, en la que podemos ver a un general que ordena disparar contra sus soldados para esconder su incapacidad al dirigir una batalla. La frase “el patriotismo es el último refugio de los cobardes” simboliza su visión antibélica.

Espartaco fue también un manifiesto. Douglas aprovechó el talento creciente de Kubrick para llevar a cabo su proclama política. Se envolvió en la leyenda del gladiador romano que se rebeló contra el imperio para denunciar la injusticia de la cacería de brujas que reinaba en ese momento en Hollywood. Cuando el Tío Sam persiguió todo lo que oliera o pareciera comunista (y que hizo que varias estrellas, guionistas y mucha gente del cine se escondieran detrás de un seudónimo para vivir en la sombra) surgió esta película. En los créditos se lee “Dalton Trumbo“, novelista y guionista perseguido por su afiliación política.

El ego de los dos gigantes terminó por chocar y destruirse. En el futuro Douglas habló pestes de Kubrick, y dijo que era uno de los peores seres humanos que había tratado.

stanely kubrick espartaco

Kubrick junto a Woody Strode y Kirk Douglas en Espartaco.

No importan los sacrificios para lograr la perfección. Esta crueldad obsesiva llevó a Kubrick a repetir hasta 60 o más veces una toma. Sus puntos de vista siempre estuvieron por delante de los demás. Una vez que logró controlar las producciones en las que trabajaba, hizo que solo importara lo que él pensaba.

El resplandor (1980), obra maestra del terror, es también símbolo de este control absoluto. Cuenta Stephen King (1947) que un día, durante el rodaje de la cinta, recibió una llamada a las siete de la mañana. Era Kubrick que le marcaba desde Londres. King pensaba que le quería consultar algo sobre la adaptación de la historia. Kubrick le comentó: “Creo que estas historias sobre hechos sobrenaturales son muy optimistas porque presuponen la existencia de un más allá, ¿no crees?” A lo que King respondió, como para poner a prueba al director: “¿Qué me dices del infierno?” Kubrick cerró el tema: “Yo no creo en el infierno”.

stanley kubrick el resplandor

El resplandor.

La cinta es una colección de conductas obsesivas de Kubrick. Las decenas de hojas que vemos como muestra de la caída en la locura de Jack Torrance (Jack Nicholson) habrían sido mecanografiadas por el director para que quedaran como él quería. La escena del baño de sangre tardó un año en ser planeada. Shelley Duvall (1949) repitió tantas veces la escena en la que golpea con el bat a Nicholson que el agotamiento que se ve era real y afirmó que tuvo que entrar a una institución mental para recuperarse luego de trabajar con Kubrick.

El resplandor también terminó por enfrentar a dos colosos. King nunca estuvo de acuerdo con la versión cinematográfica y Kubrick dijo que hizo interesante la historia. Podemos encontrar una referencia en la película a este choque. En la novela el vehículo de la familia es un Volkswagen rojo, Kubrick lo cambió por amarillo. Tal vez un cambio insignificante. Pero si se pone atención, cerca del final de la cinta, cuando Hallorann (Scatman Crothers), el encargado del hotel, va de regreso luego de la llamada mental de Danny (Danny Lloyd), podemos ver que en la nevada carretera hay un Volkswagen rojo aplastado por un anuncio espectacular.

El último proyecto que obsesionó la mente de Kubrick fue un cuento de hadas. Inteligencia artificial nació luego de que el director leyera el cuento Los superjuguetes duran todo el verano, de Brian Aldiss. A finales de los ochenta buscó al autor del texto y le pidió que lo adaptara al cine. Aldiss se retiró luego de la exigencia de Kubrick de que usara la historia de Pinocho en la trama. Obsesión que mantuvo hasta la producción final.

stanley kubirck

El resplandor.

Stanley Kubrick nunca dio por terminada una cinta hasta que quedaba como la había imaginado. Esta determinación lo hizo retrasar el proyecto de Inteligencia artificial. Él quería un robot de verdad para que la protagonizara. Que pudiera interactuar con los actores humanos. Tal cosa era imposible entonces y lo es ahora. Durante los noventa Kubrick trabajó en el guion y pasó mucho tiempo hablando con Steven Spielberg (1946), quien le recomendó trabajar con actores vivos.

Kubrick decidió que fuera Spielberg el encargado de filmar esta obra; pero no la pudo ver, ya que murió en 1999. El director de E.T., el extraterrestre (1982) terminó la cinta en un año emblemático para Kubrick: 2001.

Aunque no aparece en los créditos formales de Inteligencia artificial, solo en un agradecimiento, la impronta de Kubrick está en toda la cinta. La crueldad con David (Haley Joel Osment), el niño robot que quiere ser de verdad, está presente en toda la cinta. Sus padres lo desechan cuando tiene problemas con su hermano de verdad. Pierde a su amigo, Gigolo Joe (Jude Law), el cual será desactivado y desarmado; se refugia en un circo de freaks mecánicos en proceso de destrucción y termina sepultado en el fondo de Nueva York, engañado por una falsa hada azul.

stanley kubrick

Sin duda Spielberg recompone la historia que durante años planteó Kubrick, la visión de crueldad permanece. Cuando los extraterrestres llegan a la Tierra y rescatan al último habitante vivo resulta que es el robot de batería eterna y le cumplen un deseo: por un único día será un niño de verdad y todos lo amarán. Todo al final es una mentira y el robot será apagado para que muera todo vestigio de vida terrestre.

La mirada de Kubrick es implacable. Su perfección va más allá de la simetría de sus tomas y la riqueza de sus personajes. Pero como en todo ser perfecto, los sentimientos están de lado.

Editor Yaconic

Editor Yaconic

Previous post

LOS VERDADEROS REYES MAGOS ANDAN EN BICICLETA

Next post

¿ESTÁ DIOS EN EL FONDO DE UNA BOTELLA DE CERVEZA?