Resulta curioso ver los diferentes estados por los que la Ciudad de México atraviesa constantemente; desde su acelerado empoderamiento por parte de sus habitantes y la manera como se reapropian del espacio público después de haber sufrido una tragedia, hasta la forma y la vivacidad como  las diferentes corrientes culturales se despliegan y manifiestan como si cada cierto tiempo se le diera vuelta a las hojas de un diario.

Y para ilustrar la manera tan liberal y consciente de aceptar que su tiempo es uno y no queda momento para el desperdicio, un aproximado de mil jóvenes de entre 18 y 30 años, presenciaron la primera edición de SUDA (CDMX) como una iniciativa de CyberwitchesPerreo MillennialMarginalFestival Waco y Derré Tidá, una reunión musical con los exponentes más destacados de la denominada “música urbana”, encabezada por Bad Gyal, el fenómeno español más sonado en Europa y que ahora llegó a Latinoamérica.

Mucho se ha hablado de los jóvenes y la manera como reaccionaron y atendieron una emergencia que sin lugar a dudas los sacudió hacía todas direcciones, y es que probablemente esta generación sea la que mayores cambios experimente en lo que va desde hace tres siglos a la fecha, y no me refiero sólo a su relación tan estrecha con la tecnología, sino a todos los fenómenos sociales, ambientales y espirituales que se manifiestan recurrentemente y sin precedente alguno. Millennials que las circunstancias los han orillado a adaptarse a toda clase de manifestaciones propias de su tiempo.

El concierto fue pensado para disfrutarse de inicio a fin, el Salón Paraíso, fue el escenario que vio desfilar a toda clase de atuendos dignos de la noche, y es que otra de las características de esta generación es el hecho de que la sexualidad es un tema resuelto. Las diferencias en gustos y preferencias no son un problema, sino una ventaja que hay que saber aprovechar, por lo que las pelucas, los rostros tatuados, y las minifaldas, fueron elementos clave para disfrutar de lo que bien pudo ser un retrato idóneo de lo que representa ser joven en la segunda década del siglo XXI.

Al final las expectativas en torno a la primera visita de Bad Gyal a la Ciudad de México se cumplieron y fueron superadas, ya que cada uno de los participantes previos y que siguieron después de ella  fueron fundamentales para generar un efecto dominó en el ambiente. Dentro de todo el cóctel uno de los actos más sorprendentes y bien aprovechados fue el set de la productora colombiana Rosa Pistola, quien conoce los ingredientes necesarios para poner a bailar de igual forma a los chavos “bien” de la Condesa y Polanco, como a la raspa de Tepito y Aragón.

Hace un par de semanas todo era caos, incertidumbre y caras largas, un panorama apocalíptico en todo su esplendor. Ahora, afortunadamente, el contexto pinta distinto y aunque probablemente nunca volverá  a ser lo mismo hay que seguir adelante y apoyar en lo que sea posible. 

 

Fotos: Miguel Morteo / @miguelmorteo

Alejandro Raymundo Romero

Alejandro Raymundo Romero

Previous post

ESCÁPATE AL COORDENADA 2017

Next post

INICIA LA CUENTA REGRESIVA PARA EL TECATE PENÍNSULA