De la columna Revancha

Por Manuel “Lagraneme” Carrasco / @graneme_OG

Una vez que ha pasado el frenesí es apropiado apuntar…

Cuando leía, en libros o revistas, acerca de los orígenes de la cultura Hip Hop siempre pensaba que era una gran historia. Algo que todo el mundo debía conocer. Y no es por infravalorar otros géneros musicales, pero que el Hip Hop se haya originado en un escenario de pobreza, ruinas, minorías raciales y marginación, entre otras vejaciones, le da una legitimidad y romanticismo inigualables. Hoy, en 2016, no hay duda que es el movimiento cultural más importante de los recientes 30 años. ¿Quién en su sano juicio, iba a pensar que unos latinos y afroamericanos que vivían en la calle iban a originar una industria de miles de millones de dólares? Obvio: nadie.

No podemos soslayar que hasta hace muy poco el Hip Hop seguía siendo subestimado. Así que una serie televisiva con el presupuesto de Netflix parecía una gran idea. Una secuencia que nos contara los orígenes del underdog más grande que jamás hayamos conocido.

the-get-down-1

Debo confesar que mirar el televisor no es mi taza de té a menos que se trate de un espectáculo deportivo. No llego a casa para tomar el control remoto y buscar algo que ver. No alardeo ni tengo ningún beef con los que dedican su tiempo a ello. Aclaro lo anterior porque me cuesta trabajo ver series en el televisor; pero ante el hype y los adelantos que vi de The Get Down me prometí mirar la serie.

Hice mi acercamiento a The Get Down —prefiero leer a contemplar la televisión— a sabiendas de que la génesis del Hip Hop sería imposible de adaptar cabalmente a un formato televisivo. Una vez pensado en ello me dispuse a mirar el primer capítulo.

Como en cualquier historia, el comienzo nos introduce al escenario, a los personajes y a su relación. The Get Down nos presenta el ambiente de ruinas en el que se encontraba el Bronx, con sus pandillas incluidas. Algo que me gustó fue la ambientación y el vestuario. No debe olvidarse que esta historia está muy bien documentada, tanto en textos como en material fotográfico y de video. Así que a estas alturas sabemos muy bien cómo es que lucían los miembros de una pandilla y cómo se vestían los proxenetas y B-boys. Los realizadores hicieron un muy buen trabajo usando la información existente para vestir a los personajes a la usanza de la época.

THE GET DOWN

El primer capítulo, “Donde hay ruina, hay esperanza para un tesoro”, capturó mi atención. Incluso me emocionó. Sobre todo hacia el final, cuando los personajes llegan a una block party en la que toca Grandmaster Flash y aparecen, presumiblemente, los Furious Five. Es una parte trascendente pues los personajes son introducidos al get down.

En la serie el get down es un concepto que engloba al menos dos vertientes: la primera es una fiesta con DJ y B-boys; la segunda es lo que en el Hip Hop se conoce como break. Aquí comienzan los problemas.

El break es uno de los conceptos más importantes en la cultura: es ese trozo de una canción que los DJ´s repetían usando dos tornamesas con el mismo disco. Como consecuencia los B-boys bailaban. Eventualmente los beats de los productores estuvieron compuestos de breaks. El break, así, es la primera célula del organismo que daría vida al Hip Hop.

the get down 4

No entiendo con qué intenciones siniestras los productores, escritores y guionistas decidieron cambiarle el nombre a un concepto de tal envergadura. Vamos: ¡es como si en el fútbol le cambiaran el nombre al gol! Levanté la ceja cuando le llamaron get down al break. En ese instante supe que todo estaba perdido.

Está claro que en la adaptación de una historia para la pantalla chica deben existir alteraciones para que ésta pueda ser narrada con los recursos que se tienen. Esta falta de exactitud con conceptos tan trascendentes no puede ser menospreciada. Los que estamos involucrados en el género y en la música popular sabemos qué es un break.

Lo anterior solo me hace pensar que la serie no fue escrita para aficionados, sino para personas que nunca han abierto un libro relacionado con el tema. Y esta conclusión me lleva a otra arista: si la serie no fue hecha para el mercado Hip Hop entonces no tiene nada que ver con la cultura y simplemente es una telenovela ambientada en el Boogie Down Bronx.

the get down5

Lo de la telenovela lo confirman el segundo y tercer capítulo. (Hasta ahí fui capaz de ver esta María la del Barrio en el Nueva York de los setenta). Los dos episodios nos muestran a la típica pareja envuelta en una historia romántica, de un pequeño gran pueblo: la chica con aspiraciones de dejar atrás el vecindario lleno de vejaciones y aspirar a una vida de lujos, y su pretendiente, un chico talentoso orgulloso de sus raíces y consciente de su rol en el vecindario. Esta fórmula la perfeccionó Emilio “El Tigre” Azcárraga.

Puedo decirles que de los tres episodios que vi me gustó, como les mencionaba, la ambientación, el vestuario, el soundtrack y que se presenten varias minorías raciales como protagonistas del caldo de cultivo que era el Bronx y los otros municipios (boroughs) de Nueva York. Es bueno remover esa idea de que el Hip Hop lo crearon exclusivamente los afroamericanos. Eso nos quiso hacer creer el hombre blanco para justificar sus acciones.

Mi recomendación es que si quieren saber acerca del Hip Hop y sus orígenes, la situación se resuelve de manera muy sencilla: leyendo.

the get down


En Revancha tenemos un amplio catálogo de hiphopsoul/funkCheca los detalles en nuestro Facebook e Instagram.

Editor Yaconic

Editor Yaconic

savages en san diego carlos velazquezENTRADA
Previous post

HACER DOSSAVAGES EN SAN DIEGO

te prometo anarquia ENTRADA cinebar
Next post

TE PROMETO ANARQUÍA. HAZ PATRIA, MATA A UN CHILANGO