Durante la década del setenta el gobierno de Estados Unidos vivió una serie de escándalos relacionados a la desinformación implantada a su población respecto al desarrollo de la Guerra de Vietnam y el verdadero papel desempeñado dentro de la misma. Según el Secretario de Defensa estadounidense, Robert McNamara, su gobierno nunca buscó que perduraran sus combates bélicos, sin embargo, un informe secreto hecho por el mismo secretario mencionaba ataques aéreo y costeros con el fin de mantener activa una guerra, esto mientras el presidente Richard Nixon decía lo contrario.

El analista militar estadounidense, Daniel Ellsberg, decidió tomar sus propias medidas al robar y fotocopiar documentos secretos donde se describía detalladamente la participación gubernamental implicada en dicha guerra y a través del periódico The New York Timesalgunos archivos fueron publicados. Acto seguido la ley federal censuró abruptamente al diario y justamente fue una instancia provechosa para el Washington Post y así retomar la investigación bajo la libertad de prensa y publicar el resto de documentos que comprometieron la transparencia estadounidense.

El libreto escrito por Liz Hannah (Reign over me, 2007) y el ganador del Oscar, Josh Singer (Spotligh, 2015), muestra las complejas tomas de decisiones por parte de la entonces dueña del Washington Post, Katharine Graham (Meryl Streep), y el editor en jefe, Ben Bradlee (Tom Hanks). Por un lado Graham, quien heredó su cargo tras la muerte de su marido Phil, buscaba mantener la estabilidad económica del diario al cotizar fuertemente en la bolsa de valores y asegurar el futuro de su familia y empresa, lo que significaría hacer caso omiso a los conocidos Documentos del Pentágono. A su vez el decidido Bradlee seguía su olfato periodístico al tener como prioridad publicar a toda costa estos engaños gubernamentales.

La experiencia de Singer al escribir historias periodísticas le llevó a crear un libreto interesante sobre una historia más que conocida dentro del séptimo arte. La gran diferencia la hizo, en parte, la dirección del consagrado director Steven Spielberg, quien le dio un giro fresco al escándalo del Pentágono, además dotó a la cinta de atractivos detalles visuales retratando la intensidad vivida en las redacciones de los periódicos, la pasión periodística de seguir pistas ocultas y la magia que podría existir en las gigantes bodegas de imprenta con interminables rollos de papel, un sinfín de tinta y personal entregado en su totalidad para llevar estos diarios a las manos de sus lectores.

Además su colmillo como cineasta le llevó a crear una importante mancuerna con su reparto liderado por los oscarizados Meryl Streep y Tom Hanks, quienes brindaron una entregada y atractiva interpretación; podemos apreciar el trabajo emocional para encarnar a Katharine Graham, quien tuvo una evolución a lo largo de la cinta que la llevó de ser una mujer con carácter amable y sencillo a una decidida y empoderada dueña.

La interesante relación de personajes llevó a Tom Hanks a ser el centro activo de la historia; su personaje requirió un importante desgaste físico, esto le llevó a rodar escenas donde tuvo que hablar enérgicamente con su grupo de reporteros, correr por una exclusiva e inclusive gritar líneas en el calor del momento, tras ser el editor en jefe del Washington Post empleó todas las herramientas a su alcance para volver posible la adquisición de cada hoja de los mencionados documentos clasificados y mover hasta la última roca en su camino para que llegasen a publicarse en primera plana.

Y para que el trabajo de Spielberg, Streep y Hanks pudiera llegar a su máximo esplendor, los encargados del diseño de arte en la cinta recrearon idóneamente la atmósfera de este acontecimiento histórico. La ambientación fue desde automóviles, anteojos y vestimentas hasta las herramientas empleadas en la labor periodística de aquel entonces con máquinas de escribir, escritorios y teléfonos con disco para la marcación por pulsos. Estos pequeños detalles dotan de realismo a la película, mejorando la experiencia del espectador.

The Post sigue la tendencia patriótica del cine hollywoodense al retratar una historia del compromiso profesional y libertad de expresión de aquel país, a pesar de sus errores federales. Sin embargo la dirección en conjunto con sus interpretaciones llevan al público a sentirse inmerso en un interesante drama histórico.

Es importante tener nociones de lo sucedido en aquel entonces, esto facilitará la compresión de la cinta, al contener rasgos biográficos fue necesario contextualizar con cifras, años y nombres de presidentes inmersos en este escándalo político. Si el espectador llega con esta conciencia podrá digerir adecuadamente el argumento y disfrutar plenamente el trabajo de importantes figuras de la cinematografía contemporánea.

Título: The Post
Duración: 1h 56min
País: Estados Unidos
Dirección: Steven Spielberg
Guión:Liz Hannah y Josh Singer
Género: Drama biográfico
Estreno en México: 2 de febrero

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Uriel Linares García

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine de @ControlTotalMex y crítico cinematográfico en @Yaconic.

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