Llega desde las costas francesas el drama satírico The Square, escrito y dirigido por el cineasta sueco Ruben Östlund, quien enfrenta cara a cara al espectador con sus propios demonios morales y egocéntricos, haciendo un ejercicio parecido a un claro espejo, basta posar frente a él e inmediatamente una reflexión podría inundar el pensamiento.

Su historia presenta a Christian, reconocido curador, quien además dirige un respetable museo de arte contemporáneo y se encuentra en la preparación de su próxima exposición titulada “The Square”, instalación que invita a los transeúntes al altruismo social y a un punto reflexivo en el cual todos son iguales y si existiese alguna diferencia económica o cultural, no sería capaz de alejar a un buen citadino en ofrecer cualquier tipo de ayuda solicitada.

The Square fue galardonada con la Palma de Oro en la pasada edición del festival de Cannes

A lo largo del año surgen decenas de propuesta fílmicas en busca de explorar un panorama reflexivo, mayormente acerca del comportamiento racional de las sociedades contemporáneas, pero son pocas las capaces de despertar sensaciones en el espectador.

El trabajo de Östlund es sobresaliente con su brillante narrativa de tomar escenas con cierta ligereza e incrementar su carga visual y conceptual a tal grado de sacudir por completo al público. Existe una en particular -que no diré con exactitud de qué trata por respeto al lector- capaz de crear en mí un despertar de distintos sensaciones como el enojo, la incomodidad y nerviosismo tras haber conectado fuertemente con la dirección de escena y actores llevada por el cineasta sueco.

Dentro del reparto principal se encuentra Claes BangChristopher LæssøTerry Notary y la ganadora del Globo de OroElisabeth Moss. El trabajo de este grupo actoral termina por dejar una buena impresión, todos aportan lo necesario para mantener el drama con tintes relajados y llegar directamente al propósito reflexivo de la historia. Pero no son capaces de arrojar interpretaciones que perduren en la memoria de las personas, con excepción de los participantes en dicha escena a la que hice mención.

El resto de sentidos son seducidos con sencillez, la fotografía llevada por Fredrik Wenzel mantiene una propuesta visual importante sin ser espectacular, sabe dónde colocar su lente y maneja con cierta clase su gama de colores, necesarios para la transportación sensorial del espectador. En general su trabajo podría no ser ostentoso y llamar la atención en demasía, pero una vez prestada la atención necesaria, podrá darse cuenta que mantenerse en un perfil bajo y bien hecho es más complicado de lo que aparenta.

The Square es una película capaz de mover ideas y sensaciones dentro de su espectador, la dirección de Ruben Östlund es el principal responsable. Su historia podrá percibirse poco entretenida por su carencia en la construcción de personajes y situaciones, no necesariamente al buscar una reflexión que lleve al cuestionamiento de nuestro comportamiento como sociedad llevará a un libreto balanceado, uno entretenido y con propuesta. Pero el oficio cinematográfico es de alto grado, es uno que llevará a cada individuo en un sube y baja de emociones intelectuales y carnales.

Uriel Linares García

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine de @ControlTotalMex y crítico cinematográfico en @Yaconic.

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