Exactamente 365 días después, el Plaza Condesa se preparaba para recibir de nueva cuenta a Tiger Army, la que muchos (me incluyo) describen como la mejor banda de psychobilly en el mundo.

Si bien hablar de este género para catalogar la música de la banda es lo más “correcto” en un contexto general; el propio Mike Fasano, quien funge en la actualidad como baterista de la banda, describe el sonido de los californianos como “una mezcla perfecta de muchos géneros, entre ellos rock, swing, punk, rockabilly, psychobilly y más, lo cual le abre la puerta a cualquier persona a formar parte del tiger army”.

Los asistentes estaban entusiasmados de poder ver de nueva cuenta y enmarcado en el “día de muertos” a una de sus bandas favoritas, porque vaya que el año pasado hubo respuesta y las entradas agotadas para el show del 2 de noviembre dieron cuenta de ello.

Esta ocasión, el show se dividió en dos días y el primero de ellos transcurrió con la apertura por parte del británico Frank Turner. Guitarra en mano y nada más que eso, el músico puso a cantar a los asistentes que llegaron desde temprano para poder disfrutar de un show bastante bueno y divertido, con el que la espera para el acto principal se aligeró demasiado.

Un hechizo de amor entre banda y público

En punto de las 9:40 pm las luces se apagaron para que los californianos tomaran el escenario y comenzaran a sonar los primeros estruendos de “Ghost Tigers Rise”, lo cual causó inmediatamente la locura de los fanáticos. Este show traía consigo la promesa de ofrecer dos conciertos totalmente distintos y al parecer desde el inicio se buscó cumplirla: canciones que no sonaron en su visita pasada hicieron su aparición.

Cuatro canciones después, Nick 13 tuvo que hacer una pausa en el concierto al ver que Djordje había roto el contrabajo prácticamente al inicio del show, con lo que la algarabía que había generado el contundente arranque del concierto se vio mermada y “pausada” de manera momentánea.

Sin embargo, una vez que pudieron retomar el paso y con una ligera improvisación sobre “Power Of Moonlite”, los californianos volvieron a encender todo el Plaza con las poderosas “Temptation”, “Cupid’s Victim”, “Pain” y “Rose Of The Devil’s Garden”. En ese momento, la promesa estaba cumplida y prácticamente teníamos todas las canciones que nos habían quedado a “deber” en su visita anterior, pero aún faltaba por escuchar varias sorpresas durante el resto de la noche.

“FTW” y “Never Die” volvieron a darle bríos a los moshpits brotantes en medio de la pista y Nick disfrutaba de ver a la gente enloquecer al ritmo de la música. Algunas palabras en español y una interacción más o menos sencilla, era lo que unía en esos momentos al cantante y guitarrista con los asistentes.

“Prisoner Of The Night” y “Hechizo de Amor” volvieron a enloquecer a los asistentes, y el gran cierre vino con “Under Saturn’s Shadow” y la promesa de ofrecer un gran show al siguiente día.

Tiger Army estará grabando nuevo material en este próximo año, por lo que muy probablemente podamos verlos de nuevo en México hasta 2019, lo cual nos deja con estas dos fechas como un presente por parte de la banda con la promesa de volver a tocar en nuestro país con música nueva.

Fotos Óscar Villanueva (OVD)

Antonio Reyes-Castañeda

Antonio Reyes-Castañeda

Opiniones personales: Música, Cine, Futbol, Fiesta, Radiodifusión... Rock & Roll. Lunes a Viernes de 8 a 10 am en @Reactor105. El resto del día, hago marketing.

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